viernes, 17 de abril de 2009

Pasado imperfecto de Andrea Milano


"Pobre Chelsea… ¿Te imaginas cuando sepa la verdad? Cuando me contaron lo de la apuesta sentí un poco de pena, aunque convengamos en que es un poco ingenua, ¿cómo puede creer que un galán como Kieran O’Connelly había de fijarse en ella?” Chelsea Graham no podía creer lo que decían aquellas muchachas. Se resistía a aceptar que Kieran, el amor de su vida, la había utilizado para una vulgar apuesta. Sin pensarlo dos veces, tomó el primer autobúas hacia Missoula y dejó Philispsburg atrás para iniciar una nueva vida y nunca más volver.

Cinco años después, la inesperada muerte de su tío la obliga a recorrer el camino de regreso al pueblo y a permanecer en Philisburg a cargo de la veterinaria familiar. Pero ya no es una niña temerosa, sino una atractiva y decidida mujer. Sin embargo, el reencuentro con Kieran, le hace sentir un deseo por él que solo el temor a ser engañada otra vez puede contener. Al enterarse de que Kieran lleva años casado, siente un inesperado alivio y abandona todo anhelo por él.


Otra muerte, en extrañas circunstancias, conmueve al pueblo y hace sospechar a la policía de que están frente al inicio de una serie de asesinatos. La siguiente víctima puede ser Chelsea: alguien la amenaza por el teléfono, merodea por su casa, y ella encuentra consuelo en Kieran, aunque, por más que se niegue a aceptarlo, todas las pistas indican que él es el principal sospechoso.

Atrapada en una red de intrigas y entre sucesos que se desencadenan frenéticos y no le dan respiro, Chelsea deberá buscar en su pasado las claves que le permitirán esclarecer el presente y construir su futuro.

¡En menudo lío me estoy metiendo con esta opinión, crítica o comentario, este libro lo ha escrito una compañera de este foro! Y yo no quiero mentir a nadie, ni herir… Tampoco soy especialista en críticas... Bueno, allá va.

OPINIÓN

El libro es muy sencillo y predecible. Reconozco que hay momentos que no me creo. ¡Caramba, Chelsea pesa 30 kilos de más y Kieran es un tío buenísimo…! Pero para eso se inventaron los libros, para que podamos soñar con que con 30 kilos de más puedas enamorar al más guapo o que yo, que mido poco más de 1,50 y voy a ser abuela pueda volver loco al más alto. ¿No? Lo dice Rachel Gibson en Jane juega y gana: “No siempre Ken elige a Barbie”.

Los personajes principales están bien definidos, Andrea ha sabido darles carácter casi sin necesidad de describirlos, sólo con los hechos pasados y presentes, incluso la historia de los dos sale a relucir entre líneas como si fluyera… La narración es rápida, los diálogos entretenidos y muchos, casi no hay descripciones, ni falta que hace. Es como si la autora nos narrara sólo los hechos.

Nos encontramos de narices con un adulterio. La mujer de Kieran está vivita y coleando y la pareja protagonista se tira a la piscina porque están enamorados. ¿Quién dice que un matrimonio que va francamente mal, que hace desgraciados a los dos cónyuges tenga que seguir así por los siglos de los siglos? ¡Que la vida es muy corta y hay que disfrutarla! Eso sí, estás medio libro preocupada por que los pillen.

La trama de intriga es entretenida aunque desde el primer momento intuyes quién es el malo, en ese aspecto no es original ni mucho menos, aún así no fui capaz de dejarla desde que la empecé a las 8 de la tarde. Cené leyendo, me di un baño de burbujas leyendo y me metí en la cama leyendo. La terminé a las 4 de la mañana porque no pude dejarla.

No voy a decir que sea la novela de mi vida, ni siquiera una de las 20 novelas de mi vida, pero me ha parecido francamente entretenida y fácil de leer.

Aunque la edición es argentina, no se nota demasiado, sólo de vez en cuando algunas palabras que siempre nos chocan. El libro es bonito, con un buen papel y siempre lo repito pero es que le doy mucha importancia (será que soy antigua) los capítulos empiezan a la derecha, como debe ser, sin ahorrar papel.