viernes, 13 de agosto de 2010

Cherish de Catherine Anderson

Race Spencer ha comenzado una nueva vida. Atrás han quedado los años en que se ganó la vida como pistolero. Ahora es un respetable ranchero, solitario y endurecido por el pasado y el trabajo, que trata de sacar adelante su rancho.

Mientras conduce, junto a varios de sus hombres, el ganado de regreso a sus tierras, encuentran una caravana que ha sido salvajemente atacada por un grupo de forajidos. La barbarie es cruenta y, entre los supervivientes, sólo encuentran a una joven cuáquera, aún en estado de shock, tras haber sido testigo de la tortura, muerte de sus padres y del resto de miembros de la caravana.


Race es un hombre duro, al que casi nada lo conmueve ya. Huérfano desde muy niño se ha forjado una coraza que le protege del mundo y le aleja de él. Por sus venas corre sangre india, en sus rasgos se vislumbra esa mezcla de razas que son sus raíces. Es rápido con el revólver, implacable y temido. Nada le afecta... hasta que conoce a la dulce Rebecca Morgan.

Cuando Rebecca recupera la conciencia se encuentra entre los brazos de ese temible y oscuro pistolero. Su mente, en una medida de protección, ha bloqueado algunos de los recuerdos que acompañaron la masacre de su familia y su gente. Pero los gritos y lamentos resuenan en su cabeza. Quiere huir de ellos y Race, el desconocido que la acoge entre sus hombres, le inspira miedo y desconfianza, pero a la vez se convierte en un puerto seguro.

Sabe que su vida está en manos de ese hombre de ojos penetrantes y rostro severo; sabe que sólo él puede protegerla de sus miedos y de los asesinos de su gente cuando regresen. Algo dentro de sí misma le dice que volverán, pues sólo ella sabe la razón de esa matanza.


De regreso a las tierras de Race, huyendo de los peligros y emboscadas que les tienden la banda de forajidos que les siguen el rastro, la relación entre la tímida cuáquera y el intimidatorio ranchero cambia paulatinamente. Aún temiéndole como le teme, entre sus brazos es el único lugar donde Rebecca se siente a salvo, segura. Aún sabiendo esa joven es un ángel en la tierra y la mujer menos adecuada para él, Race teme el día en que sus caminos se separen y deba entregarla, a salvo, a su gente, la que aguarda por ella en Santa Fe.


Cherish es, para mí, otra maravillosa e inolvidable novela de Catherine Anderson. Una historia en cuyas páginas me he sumergido y mantenido en vilo, sin dejar de leer hasta llegar a la última palabra. Momento en que he sentido una sensación de vacío que no sé cómo explicar.

Capítulo a capítulo me he sentido en esa caravana en la que viajan Race y Rebecca, he ido conociéndolos y haciéndolos parte de mí. He sufrido, me he entristecido, me he emocionado e incluso reído con ellos. He convivido con el resto de hombres de Race, compartiendo sus penas y alegrías. Tal vez por eso, al llegar al final, he sentido que perdía algo y, al cerrar el libro, algo me faltaba.


En cuanto a la novela, no sé si lograré explicar muy bien mis impresiones. Son tantas las emociones que despierta que me resulta muy complicado resumir en pocas palabras. Además, esta autora tiene algo a la hora de crear historias que hace muy difícil explicarlas. Hay que leerlas y vivirlas.

Cherish está ambientada en el Oeste. Rebecca viaja junto a sus padres y otros cuáqueros hacia Santa Fe, donde van a instalarse junto al resto de miembros de su hermandad para empezar una nueva vida. En el camino son atacados, torturados y asesinados. Sólo Rebecca salva la vida, pero queda en estado de shock.

Durante gran parte de la historia, es una joven asustadiza, temerosa y traumatizada. Sólo Race logra llegar a ella, sólo junto a él se siente segura, a pesar del temor que éste le inspira pues, aún siendo su salvador, es un hombre y Rebecca desconfía de los hombres. No sin razón.

Pero poco a poco, con paciencia, Race va ganándose su confianza y, mientras, descubrimos al hombre que se esconde más allá de su apariencia salvaje, de su sangre mestiza.

Por otra parte las abismales diferencias que separan a Rebecca y Race dan lugar a escenas bastante divertidas y emotivas. Él es un duro ranchero que durante años se ha ganado la vida como pistolero. Se ha granjeado una reputación terrible. Rebecca es una joven cuáquera, con una mentalidad y educación que la hace diferente pero a la vez única para Race. Pero su fe es puesta a prueba tras la muerte de sus padres y Hermanos y, sorprendentemente, es Race, un hombre sin creencias ni raíces, quien la ayuda a reconstruirla.


No quiero entrar en detalles ni desgranar la trama, son muchos los detalles que quedan por contar, muchas las intrigas que están en el aire, pero sólo decir que Cherish me parece una novela deliciosa, conmovedora. Triste por momentos, esperanzadora en otros.

En cuanto a la historia de amor, creo que es sencillamente inolvidable. Me ha enternecido muchísimo cómo Race vela por Rebecca, como la cuida y protege, como la ayuda aún sin saber cómo. Race me ha parecido un personaje al que hay que ir descubriendo poco a poco, ahondando detrás de su aspecto intimidatorio y oscuro.

Una de las cosas que más me gustan de las novelas de Catherine Anderson es como encajan las parejas protagonistas. Son como dos piezas destinadas a unirse y, capítulo a capítulo, vas recorriendo ese camino hasta ser testigo de esa unión.

Otra de las bazas con las que me ha conquistado esta novela es Race Spencer. Conocer su pasado y como, pese a él, se ha convertido en el hombre que salva a Rebecca y está dispuesto a todo, incluso a entregar su vida, me ha emocionado hasta lo indecible. La verdad es que la infancia de Race, las escenas que se relatan me han dejado con un nudo en la garganta mientras leía.


Y, como es habitual, la ambientación está mimada y cuidada al máximo. Ves los llanos, los pastos, el río, las áridas tierras quemadas por el sol, el movimiento de la caravana o los caballos... Con descripciones que te trasladan al núcleo de la acción, con diálogos que te desnudan el alma de los personajes, la autora nos adentra en una maravillosa y dura historia de amor, ambientada en el Oeste americano.

Creo que todas las novelas de Catherine Anderson tienen alma -al menos las que he leído- y sin duda Cherish la tiene. La verdad es que las historias ambientadas en el Oeste son una de mis preferidas por la dureza y esperanza que transmiten, pero, más allá de eso, son historias como ésta las que me calan hondo. Son amores como el de Race y Rebecca los que me hacen soñar y sentir, al menos mientras los leo, que todo es posible y me dejan con una sonrisa en los labios.

Para mí... ¡Otra maravillosa novela de esta autora para atesorar! Al menos, humildemente, es como yo lo siento.


1 comentario:

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
- NOVELAS ROMÁNTICAS -

ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER Y CHOCOLATE.

José
Ramón...