jueves, 23 de diciembre de 2010

El profesor de francés de Laura Kinsale

Lady Callista sabe que hay cosas que una dama no se debería permitir. Ser pelirroja y algo tímida. Seguir soltera a los veintisiete años. Preferir una apacible existencia en el campo a la temporada en Londres. Entregarse a sus alocadas fantasías de una vida aventurera y romántica. Ser una experta en la cría de ganado (afición que su familia ha ocultado tanto como ha podido). Haber tomado unas particulares lecciones de francés… Y, sobre todo, dejar que el elegante, atractivo, imprevisible y siempre misterioso Trevelyan, duque de Monceaux, su compañero de juegos y travesuras en la infancia, su loco amor de juventud, reaparezca en su vida tras nueve largos años de silencio para volverlo todo, hasta su corazón, del revés.

La novela gira en torno a Callista, la cual, ha estado prometida tres veces y las tres ha sido abandonada por el pretendiente de turno. Callie es el único personaje puro, real y sensato del libro. Inteligente, coherente, sin pelos en la lengua y que sabe lo que busca, lo que puede esperar y por lo que luchar, aunque de vez en cuando, en su fuero interno, sueñe con rocambolescas aventuras románticas. Los demás, del primero al último, son caricaturas de su propio carácter. Unos para bien, como Trev, que citando el libro “era un insensato, un granuja y un cuentista mentiroso, pero nunca la había abandonado ni permitido que le ocurriera nada malo”. Y otros para mal, como el Comandante Sturgeon, el primer pretendiente que la abandonó y que reaparece con la intención de reconquistarla. Un personaje esperpéntico, presumido y desleal.

No es la primera vez que leo una novela de Laura Kinsale en tono divertido e irónico, pero es lo que caracteriza a El profesor de francés. El libro es alegre y trepidante, lleno de aventuras, peleas, intrigas y golpes de efecto, todo ello, como nos tiene acostumbradas la autora, bien descrito y sin pausas.

En mi opinión Laura Kinsale ha sido muy valiente escribiendo una novela romántica de estas características; surrealista, divertida y atípica. No creo que goce de muchas admiradoras, pero para mí ha sido como un soplo de aire fresco por su originalidad.

MUY BUENA, la recomiendo a quien busque algo novedoso y diferente.