lunes, 16 de abril de 2012

Emociones secuestradas, de Lori Foster

Libro 1 de la serie "Men who walk the edge of honor"

El mercenario profesional Dare Macintosh tenía una regla que aplicaba a rajatabla: los negocios no debían convertirse nunca en un asunto personal. Si el motivo y el precio eran de su agrado, aceptaba la misión que le estuvieran ofreciendo. Sin embargo, cuando la encantadora Molly Alexander le pidió que la ayudara a encontrar a los hombres que la habían secuestrado, Dare sintió por primera vez la tentación de combinar trabajo y placer.

Molly era una mujer muy independiente, y se había jurado que no confiaría en nadie hasta que hubiera descubierto la verdad. ¿Podría ser su padre, un hombre poderoso de quien estaba distanciada, el enemigo que la amenazaba? ¿O su antiguo prometido, que todavía estaba resentido con ella? ¿O un lector y admirador contrariado por sus novelas? A medida que el peligro iba cercándolos, Dare se convirtió en el único apoyo de Molly. Sin embargo, lo que sentía por él podía ser lo más peligroso de todo...

La misión en la que trabaja en esta ocasión Dare Macintosh es rescatar a la hermana de su amigo Trace. Ésta ha sido secuestrada por una red que se dedica a la trata de blancas y Dare la encuentra en Tijuana, encerrada en un tráiler, en una zona aislada, bajo vigilancia y junto a otras tantas mujeres. Ha tenido que atravesar varios puestos de control y matar unos cuantos hombres, pero al fin ha podido liberarla a ella y todas sus compañeras de infortunio y devolvérsela a su hermano. Sin embargo, una de ellas, Molly, se encuentra en muy mal estado. Apartada de las demás y recibiendo un trato muchísimo peor, Molly no es el tipo de mujer con la que esta mafia trafica. Dare no puede dejarla abandonada a su suerte, pues llevaba encerrada en condiciones pésimas, sin apenas comer ni beber, golpeada, desaseada y sometida a maltrato psicológico durante nueve largos días. Así que no le queda más remedio que hacerse cargo de ella.

Cuando Molly consigue comprender que ha sido rescatada y que está fuera de peligro, le cuenta a Dare que es hija de un importantísimo hombre de negocios, que es escritora de novelas románticas y que está en trámites para firmar un contrato para convertir una de sus novelas en una película. Necesita saber quién está detrás de su secuestro y le pide que le ayude a desenmascarar al responsable.

El peligro los persigue y, mientras tanto, la atracción entre ellos es irremediable. Molly se va recuperando de sus heridas y, como mujer fuerte que es, se enfrenta a los daños psicológicos y a las pesadillas que no la abandonan. Dare por su parte, se queda prendado de esa mujer capaz, dura y valiente, que lucha con uñas y dientes por salir adelante. Hará lo que haga falta por descubrir quién o quiénes quieren desembarazarse de ella. Es su trabajo, pero no lo hace sólo por eso, de hecho, no piensa cobrar por hacerlo puesto que, saltándose sus propias normas, se ha enamorado. Y Molly, no sabe cómo, pero se ha enamorado también.

En honor a la verdad, yo tampoco lo sé. A ver, sí lo sé. Dare está buenísimo, la autora no para de describir cada vez que puede (todo el rato) y también por boca de Molly, sus duros pectorales, su cuerpo alto, fuerte y bien formado, su ternura, su comprensión, su sensibilidad, que solo mata cuando es necesario, y... bueno, ¿para qué seguir?, el tipo es un dechado de virtudes físicas, morales y de toda índole, así que, ¿cómo no prendarse de él? Además es rico, tiene una casa preciosa, con todo tipo de protección y seguridad, dos perras cariñosísimas y un amigo gay que es un encanto y es su secretario. Vamos, vamos, el sueño de cualquier mujer.

De vez en cuando me doy una dosis de Lori Foster porque, aunque nunca espero mucho de ella, me suele entretener. Generalmente nunca me llena, creo que es bastante mediocre escribiendo y sus historias son muy simples. No esperaba, por tanto, encontrar un tesoro en esta novela, y, desde luego, no lo he encontrado, pero creía que me iba a hacer pasar un buen rato. Pues no.

Lo más interesante es la propia sinopsis, donde se vende mucho más de lo que hay. La trama es pasable y las cosas encajan porque están preparadas para que así sea. No sorprende nada, ni quien resulta ser el culpable, ni los incidentes que se presentan. Hay incluso escenas estúpidas que no tienen ni pies ni cabeza, o yo al menos no les he visto el por qué, salvo que están ahí para rellenar o encolar lo que acontece después. La historia de amor y sus correspondientes escenitas hot, pssssss, bueno, pues de manual y para saltárselas cuando las vas leyendo, porque como no es que se esperen con emoción y ganas, sino que llegan porque tocan, pues, hombre, para leer cómo se lo montan, pues como que no.

Él, un tipo duro, con muchos contactos, que asusta con su sola presencia, que intimida con su mirada, listo, intuitivo, ¡una joya de hombre!

Ella, fuerte, con curvas estupendas, ignorada por su padre, huérfana de madre desde niña, con el único apoyo de su hermana, escritora famosa, amenazada por algunos lectores por... por una estupidez (que ya podía la autora haber trabajado un poquito más el motivo), y que se le hace la boca agua con Dare y resulta ser de lo más desinhibida cuando está con él.

Una novela a ratos aburrida, a ratos lo de siempre en esta autora, con una buena idea de base pero muy mal trabajada y desarrollada. Vamos, que se me ha hecho pesadita y no me ha gustado.