martes, 15 de junio de 2010

La novia rebelde de Hannah Howell


La primera vez que Storm y Tavis se vieron ella una niña, él un joven del clan escocés MacLagan que la hizo prisionera. Cuando siete años más tarde se reencuentran, no le resulta difícil reconocer a aquella niña en la hermosa joven en que se ha convertido.
Otra vez, como antaño, Storm Eldon vuelve a caer prisionera en manos de los MacLagan, pero ahora existe una gran diferencia: ya no es una niña, sino una mujer y eso tiene consecuencias.


Ya en las tierras de los MacLagan, Storm es tratada con respeto y cortesía, puesto que en el pasado curó a Colin MacLagan y el hombre, enemigo o no, siente agradecimiento. Más aún cuando vuelve a salvarlo, esta vez la vida. Así que más que una prisionera acaba convirtiéndose en casi una invitada, pero eso no quita que, en el fondo, sigue estando cautiva.

Tavis se siente inmediatamente atraído por la muchacha inglesa, a pesar de que los Eldon y los MacLagan son enemigos jurados. Con Roden Eldon, el padre de la joven, en tierras francesas, el feudo ha quedado en manos de su pérfida esposa y el amante de ésta, Sir Hugh. La mujer se niega a pagar el rescate que el clan escocés solicita a cambio de Storm.


Tras esa negativa, Tavis considera que nada le impide tomar los derechos que su posición como captor le concede sobre la joven.. Los días para Storm en las tierras MacLagan se alargan y pasan de ser días a semanas. Hasta que sucede lo inevitable y se convierte en la amante de Tavis.

Siguen siendo enemigos, prisionera y cautivo, pero la atracción entre ambos es palpable por todos cuantos les rodean. No obstante, las rencillas y diferencias entre la irreflexiva pareja de amantes no desaparecen, sino que se acrecentan día a día y tendrán sus consecuencias.

Nacidos y criados en tierras fronterizas, en bandos enemigos, ambos saben que un futuro juntos es imposible aunque sus corazones libren una batalla propia.


La novia rebelde de Hannah Howell -novela que no guarda parecido alguno con la de Julie Garwood aunque pueda pensarse- narra una historia amena desde la primera a la última página. Al menos a mí así me lo ha parecido. Ésta es la segunda novela que leo de esta autora y, francamente, me ha resultado una lectura muy agradable y entretenida. Aunque el argumento del que parte es bastante previsible y nos resulta de sobras conocido, el ritmo de la historia creo que es ágil y sin darte cuenta has llegado a la última página.


Historias de amor que nacen entre hijos de bandos enemigos, en este caso escocés e inglés, sin duda hay muchas. No se puede decir que parta de una idea original. De hecho diría que no es que La novia rebelde cuente algo nuevo, sorprendente o innovador, pero me ha agradado bastante y me ha proporcionado un rato de evasión. No puedo decir menos.

Una de las principales razones por las que esto es así es el carácter de Storm -en gaélico tormenta- algo que se refleja en la novela capítulo a capítulo. Storm es la niña de los ojos de Roden Eldon y eso queda patente en el carácter de la muchacha, a la que nunca se le ha negado nada. Dice y actúa según piensa y no se deja doblegar por nadie. Sinceramente si nos podemos a analizar la realidad histórica, es verdad que puede chocar la autonomía e independencia que demuestra, pero tampoco creo que desluzca la novela hasta el punto de resultar poco creíble o al menos en demasía. Es desde mi punto de vista una más de esas licencias que encontramos que tantas novelas y que aún sabiendo que no es verdad, tampoco nos hace llevarnos las manos a la cabeza.



En este punto debería hablar de él, el protagonista masculino: Tavis MacLagan. Si de Storm llama la atención su carácter impulsivo-además de su belleza- de Tavis lo hace lo introvertido que es a veces. En todo momento se nos describe como un hombre que se cubre con una coraza, figurativamente hablando, y oculta una parte de sí mismo. A diferencia del resto de hermanos MacLagan, Tavis no tiene un temperamento tan explosivo ni es tan ruidoso, o más bien no manifiesta sus emociones de manera visible. Lo que da lugar a equívocos y malos entendidos entre él y Storm. Pero esto es de esperar, ¿no?


También me gustaría señalar que el número de personajes secundarios es notable pero necesario. Por un lado hay que mencionar a los MacLagan: Colin, el jefe del clan, los hermanos de Tavis, Iain, Sholto, así como al resto de hombres del clan. Por otro lado están los Eldon, con Roden y sus hombres y por otro lado más, Sir Hugh y Lady Mary, como personajes antagonistas.

En ocasiones la trama recae sobre los personajes secundarios, de hecho diría que su papel tiene bastante importancia. Pero, evidentemente, el peso de la historia recae sobre Storm y Tavis.


La de ellos es en definitiva una historia imposible, tanto como puede serlo al pertenecer a bandos enemigos que se han enfrentado durante años, pero también tanto como puede serlo una novela romántica. Como novela histórica y de aventuras es entretenida pero siempre teniendo en cuenta que el eje es la historia de amor, el resto gira en torno a ésta y es consecuencia de ella.

No quiero desvelar más, así que sólo añadiré que, como comento anteriormente, La novia rebelde me ha parecido una novela amena, que ha logrado mantener mi atención de principio a fin. Aunque no pienso que se trate de una historia que llegue a sorprender demasiado, al contrario, resulta un tanto previsible, tiene chispa y algo que te empuja a seguir leyendo.

Sinceramente creo que sigue la misma línea de las otras novelas publicadas de Hannah Howell. Así que si os gustaron las anteriores de esta escritora, probablemente ésta también. Creo.