Este blog respeta los derechos de autor.

Todos los libros de los que aquí hablamos han sido comprados y leídos en papel o ebook en español o en inglés. Este NO es un blog de descarga de libros. Las críticas y/o reseñas que aquí se pueden leer son opiniones personales, nada más, y no pretenden ser otra cosa. Reseñamos principalmente novelas románticas, pero también, de vez en cuando, damos nuestra opinión sobre novelas pertenecientes a otros géneros.



Mostrando entradas con la etiqueta Susan Wiggs. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Susan Wiggs. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de mayo de 2019

Corazones errantes, Susan Wiggs

Ella buscaba un hogar, él, la redención... y se encontraron el uno al otro.

Leah Mundy se había pasado la vida yendo de un lado a otro, un paso por delante de la horrible reputación de su padre. Lo que quería a esas alturas era crear su propio hogar y dirigir un consultorio médico en Coupeville, un pueblecito situado entre las majestuosas islas y montañas del territorio de Washington. Pero sus vecinos no estaban dispuestos a confiar en una recién llegada, sobre todo si se trataba de una joven que hacía el trabajo propio de un hombre.

Jackson Underhill era un fugitivo por culpa de un crimen que no había cometido, pero no tenía forma de demostrar su inocencia y estaba desesperado cuando amenazó a Leah a punta de pistola. Necesitaba su ayuda como doctora, pero no tardó en darse cuenta de que ella también era capaz de sanarle el alma; aun así, la vida como fugitivo le había endurecido, y Leah sabía que iba a ser imposible que tuvieran un futuro juntos... a menos que se enfrentaran al pasado y aprendieran a confiar en el redentor poder del amor.


Últimamente leo bastante poco, me encuentro en un período de sequía romantiquil. No encuentro novelas que me enganchen o que tras echar un vistazo a la sinopsis, me apetezca leerlas. Por ello, Corazones errantes ha sido una sorpresa. Ha logrado despertarme de un largo letargo como el beso del príncipe a la bella durmiente y me dan hasta ganas de marcarme un baile. Ya desde el principio, notas que los personajes no te van a decepcionar.

Leah Mundy o la doctora Mundy, para hablar con propiedad, debe lidiar con el rechazo que sienten muchos de sus vecinos por el hecho de ser médico y mujer. Claro que el rechazo es relativo porque luego no dudan en solicitar sus servicios si alguna enfermedad les visita. Eso sí, la mayoría de ellos se olvida de pagar la minuta y la señorita Mundy alquila las habitaciones de su casa para poder llegar a fin de mes. Su vida transcurre sin sobresaltos, hasta que en medio de una tormenta, un desconocido entra en su casa preguntando por el doctor Mundy y Leah, acaba a punta de pistola a bordo de un barco. Allí la espera Carrie Underhill, una criatura frágil y delicada. Empieza así una historia de amor que me ha tenido pegada al sofá.

Salvo por las primeras páginas, Jackson T. Underhill es como un osito de peluche. Es un tipo leal, fiel hasta la médula, un buscavidas criado a golpes. Utiliza las cartas y las trampas, para ganarse la vida cuando lo necesita. Está empeñado en que Carrie, la niña a la que protegía en el orfanato, viva feliz y despreocupada. Tanto esfuerzo no se ve recompensado porque Carrie es un ser egoísta y aprovechado. La encuentro despreciable y eso ha repercutido en que -de vez en cuando- haya sentido lástima por Jackson.

Me ha encantado la primera impresión que se lleva Leah de Jackson, cuando éste la apunta con un revólver. Está muerta de miedo pero percibe en su captor -y cito- un olor a lluvia, salmuera y desesperación. Una novedad entre tanto almizcle, cuero, sudor, olor a caballo, etc.

No es la primera vez que me pasa. Cuando me gusta mucho una novela, acabo comulgando con ruedas de molino. En este caso, veo de lo más normal del mundo, que en pleno siglo XIX, la doctora Mundy una mujer soltera y sin familia, acuda ansiosa cada noche al puerto, en busca de Jackson. La goleta desvencijada del comienzo ha sido adecentada y ha acabado por convertirse en el nidito de amor de la solterona y el fugitivo. Leah da rienda suelta a sus inhibiciones tras pensárselo mucho y la verdad es que la lectora lo disfruta.

Destacar también que Susan Wiggs, no se centra únicamente en la pareja protagonista. Un aplauso para: los habitantes de la casa de huéspedes, Sophie (la amiga doctora), Joel el infatigable marshal y porqué no, también para el difunto padre de Leah que a pesar de sus desprecios no ha podido doblegar a su hija.


Lilian

martes, 19 de diciembre de 2017

Una casa junto al mar, de Susan Wiggs

PUEDE CONTENER SPOILERS

"Con un poco de tesón y mucho encanto, Rosa Capoletti había convertido una destartalada pizzería en un premiado restaurante nombrado «el mejor sitio para declararse» tres años seguidos. Ella, sin embargo, no había vuelto a conocer el amor desde que su relación con Alexander Montgomery acabó intempestivamente una década atrás. ¿Pero adivina quién había vuelto a la ciudad...?

Al reencontrarse en la casa de la playa donde se enamoraron por primera vez, Rosa y Alexander descubrieron que los secretos del pasado no eran lo que parecían. Y, al hallar ante sí todo lo que deseaba, Rosa decidió buscar la felicidad con el hombre que antaño le había roto el corazón. Descubrió que en el amor, como en la vida, hay segundas oportunidades"

Winslow es un pequeño pueblecito costero donde parece que alguien, ha trazado una fina línea divisoria. Por un lado están los lugareños y por otro, los veraneantes. Ambos grupos no suelen mezclarse. Los lugareños viven modestamente y los veraneantes tienen grandes mansiones con bonitos jardines, en los que trabaja Pete Capoletti. Pete acaba de enviudar. Tiene tres hijos: Roberto, Sal y Rosina. Roberto y Sal, son ya adultos pero Rosa solo tiene nueve años. Rosa es una niña alegre e inquieta que corretea de aquí para allá. 

Una mañana de verano, Rosa acompaña a su padre a casa de los Montgomery. Allí conoce a Alex, un niño débil y enfermo, con el que traba amistad enseguida. Alex es asmático y siempre ha estado muy protegido por su madre. La señora Montgomery no ve con buenos ojos que su hijo juegue con la hija del jardinero. 

Los niños van creciendo y a pesar de que en invierno no tienen ningún contacto, los lazos que les unen cada año son más fuertes. Hablan de ir juntos a la universidad pero pronto, sus planes se truncan. Pete tiene un accidente y Rosa y sus hermanos, deben hacer frente a los gastos médicos. Alex desaparece del mapa y regresa dos años después. Rosa no quiere escucharle y pasa página. 

Pasan diez años más y Rosa Capoletti es la propietaria de una restaurante italiano de éxito, el Celesta's. Ha trabajado muy duro para llegar donde está pero en el camino, ha perdido también muchas cosas. Una noche, a punto ya de cerrar, entra un grupo oliendo a dinero. Quieren tomar la última copa y Rosa reconoce a Alex Montgomery, el hombre que a los dieciocho años hizo añicos su corazón...

Estoy encantada, ¡qué novela más bonita! Una vez más, me pueden estas historias de segundas oportunidades que se alargan y se alargan en el tiempo. Además, es de las pocas veces que no podría decantarme por uno de los dos protagonistas. Ambos tienen mil cualidades y me han ganado por completo. Rosa es una persona herida pero no va de amargada. Trabaja, se ocupa de su padre y en su restaurante ha encontrado otra familia. Sus empleados son los amigos de la infancia. La cuidan y la protegen. Saben lo mucho que sufrió cuando Alex la abandonó y cierran filas cuando le ven aparecer. Y ese Alex... tan decidido a reconquistar a Rosa y darle una explicación, que ni se plantea que quizá haya llegado tarde. Rosa no le guarda inquina y se preocupa mucho por él pero de ahí a otorgar su perdón, va un trecho. Resumiendo, que pasan mil cosas más pero la conclusión es clara: El amor cuando es verdadero resiste separaciones de décadas, rencores y hasta incendios. 

No soy una persona que pase mucho tiempo en la cocina pero si veo una receta, la echo un vistazo. Por eso me ha gustado tanto, que la autora haya incluido unas cuantas en el libro. Por lo demás, es un suma y sigue de puntos positivos: portada preciosa, ambientación con olor a mar y unos personajes secundarios de lujo. 

Mi puntuación es 5/5

Lilian

jueves, 24 de noviembre de 2011

Amor verdadero de Susan Wiggs

 
Sinopsis:
Era Nochebuena en Nueva York, y todo el mundo estaba contagiado por el espíritu de la Navidad, excepto Elaine St. James, de Manhattan. Pero la descreída Elaine iba a tener un reencuentro con el que había sido su gran amor. ¿Sería capaz de cambiar el frívolo ambiente de la alta sociedad por el amor verdadero... con un policía de Brooklyn?

Opinión:
Amor verdadero es una novela corta de Susan Wiggs. Junto con Deseo de Navidad de Nora Roberts y Confesiones a medianoche de Robyn Carr compone el libro Deseos de Navidad.

La lectura de Amor verdadero aunque me ha gustado, me ha dejado con la sensación de que le faltan un buen número de páginas para convencerme. Los protagonistas son estupendos: Elaine es la representación de una niña rica que se ha convertido en una mujer de éxito, a pesar de que el vacío afectivo la rodea y Tony, por el contrario, representa al hombre que sabe lo que es renunciar a sus sueños y seguir camino, pero sabiéndose afortunado por el cariño en que le envuelven los suyos.

A pesar de sus diferencias, a Elaine y Tony les une el recuerdo de la extraña relación que mantuvieron cuando eran unos jóvenes cargados de ilusiones, y aun más, el sentimiento que sin razón aparente brotó de sus corazones. El amor está ahí, solo hace falta que se permitan darle una oportunidad....

Este es un relato donde el destino se viste con las mejores galas navideñas con lo que el halo de ternura está asegurado. Y como todo cuento de Navidad, no falta un toque de magia y una moraleja para reflexionar. Es cierto que es demasiado corto como para conocer y entender a sus protagonistas, pero es una lectura entretenida y muy apropiada para las fechas navideñas que tenemos tan cerca.