Este blog respeta los derechos de autor.

Todos los libros de los que aquí hablamos han sido comprados y leídos en papel o ebook en español o en inglés. Este NO es un blog de descarga de libros. Las críticas y/o reseñas que aquí se pueden leer son opiniones personales, nada más, y no pretenden ser otra cosa. Reseñamos principalmente novelas románticas, pero también, de vez en cuando, damos nuestra opinión sobre novelas pertenecientes a otros géneros.



lunes, 15 de julio de 2019

La rosa de plata, de Jane Feather

Ambas familias han sido enemigas declaradas durante generaciones. Sin embargo, una cosa es odiarlo y otra muy distinta es llevar a cabo el plan que sus crueles hermanos han ideado para ella, arrastrando a Hawkesmoor hacia una boda que lo destrozará y en la que la usarán a ella como cebo. Obligada a casarse, Ariel se encontrará inesperadamente con un hombre difícil de manipular, en tanto que sorprendente y poderosamente atractivo.

En esta novela, la autora nos narra la historia de dos familias enfrentadas desde hace mucho tiempo. Cansada de tantas disputas, un decreto real obliga a Ariel Ravenspeare a que se despose con el conde de Hawksmoor. Los hermanos de la muchacha están de acuerdo con el decreto porque les facilitará el método para hundir por siempre al conde y tratan de conseguir que ella se una a su plan malévolo.

Ariel es una protagonista con sus propias opiniones. Es una mujer inteligente y sus planes, desde luego, no incluyen una boda con su enemigo. Pero también es verdad que quiere, sobre todo, librarse de sus hermanos. Siempre ha estado dominada por los varones de su familia y quiere libertad de acción. Además, no le queda más remedio que aceptar ese matrimonio puesto que es mandato real. Lo que no espera es encontrar en el conde a un hombre cabal, caballeroso y capaz de demostrar que todos los hombres no son unos explotadores.

En la Inglaterra del XVIII, nos encontramos con una joven que desea su propia independencia, que intenta abrirse camino criando caballos de carreras para poder ser ella misma, sin depender de la familia. Pero en esa época, las mujeres tenían poca libertad de movimientos y la protagonista no tiene más remedio que acatar un matrimonio pactado. Sabe que el plan de sus hermanos es destruir al que se convierte en su esposo y quedarse con sus tierras.

El protagonista, Simon, es un hombre capaz, valeroso, inteligente y honrado. Aunque por otro lado es frío, duro y severo, y se guarda las emociones demasiado dentro para que el resto del mundo no sepa cómo es en realidad. Uno de esos hombres capaces de acabar por enamorar a una mujer. Porque, además de todo, no es el perfecto adonis alto, guapísimo y cachas de otras novelas románticas, sino que resulta un poco imperfecto y marcado. Tal vez por eso da bastante juego a la historia.

No se puede decir, sin embargo, que la autora plasme una pasión desenfrenada entre los protagonistas. Puede que le falte algo de química entre los dos. Tengo todo el rato la sensación de que ella se dedica más a sus caballos que a su marido. Pero bueno, acaba bien, como queremos que acaben este tipo de historias.

Los secundarios, como los hermanos de Ariel, puede que resulten un poco demasiado malvados, pero reconozco que dan el contrapunto justo a los protagonistas y crean ese ambiente de tensión que hace falta.

Es una novela bien escrita. Esta autora es lo que tiene, que escribe estupendamente, nos cuente la historia que nos cuente. No es una de mis autoras favoritas porque ninguna de las historias que cuenta en sus novelas ha conseguido cautivarme del todo. Pero ya digo que escribe muy bien y aunque el tema que trata en esta novela está ya muy trillado, sólo por el buen trabajo narrativo de la autora merece la pena navegar entre sus páginas.

Mailo


sábado, 13 de julio de 2019

Divina maldad, de Nora Roberts

Cuando Claire se marcha de su pueblo, lo hace decidida a relegar al olvido los dolorosos recuerdos de su infancia. Consigue convertirse en una artista famosa en la gran ciudad, plasmando en piedra y metal los fantasmas de sus pesadillas anteriores. Lejos de conseguir olvidarlas, esas pesadillas la llevan de vuelta a su hogar. Aunque han pasado años, el pueblo no ha variado, todo sigue igual. Incluso los ritos ocultos…

Pesadillas, ritos satánicos, perversión, misterio, miedo… El Mal en mayúsculas. En esta novela vamos a poder paladear el peligro y a sentirnos rodeadas de la maldad, haciendo que miremos por encima de nuestro hombro.

La protagonista ha tenido una infancia plagada de situaciones límite y quiere olvidarla. Por eso se marcha, abandona todo y parte hacia la gran ciudad donde, poco a poco, se abre camino llegando a ser una artista de renombre. El metal y la piedra son tan buenos materiales como cualquier otro para plasmar sus miedos infantiles. A temprana edad, Clare se ha enfrentado con el Mal y aunque cree que lo ha superado, nada más lejos de la realidad.

Es una incertidumbre desde que empieza la historia. Desde las gentes del pueblo donde vive Clare, pasando por los ritos al Diablo de una secta que pone los pelos de punta, las gentes del lugar que saben lo que pasa pero lo disimulan, hasta las esculturas de la protagonista que reflejan sus miedos.

Nora no podía dejarnos aquí, por descontado, y la protagonista regresa al pueblo donde esas visiones que la aterraron y que ella, en su ignorancia, piensa que pudieron ser pesadillas de niña.

También sale a la palestra el amor, por supuesto. No es que la autora se centre demasiado en esta parte de la narración, ya sabéis que prefiere hacerlo más sobre el propio argumento, pero cuando lo saca a colación es impresionante. El rebelde se ha convertido en el cheriff de la localidad. Un tipo guapo, varonil y seductor; al menos a mí me lo ha parecido.

Desde luego, si la lectora busca una historia de amor y lujo, de pasión desenfrenada y de tipo macizo que enamora a chica bellísima, aquí no lo va a encontrar. No es una novela que se pueda archivar entre las de romántica. Dista mucho de poder clasificarse así.

Lo que encontrará es una narrativa excelente, unos personajes reales, despistados en ocasiones, y una trama repleta de emoción y suspense que invita a desentrañar el misterio de una secta diabólica. A mí me gustó, puede que sea porque todo lo que se refiere a sectas, ritos y demás, me parece muy intrigante.

Pero desde aquí elevo una protesta , porque si bien es cierto que la inmensa mayoría de las novelas de esta autora son románticas, ésta no habría que meterla en ese grupo.

Aunque insisto que no se la puede conceptuar a esta novela del género romántico, no puedo negar que la escritura de esta autora es un canto al buen hacer.

Cristina

jueves, 11 de julio de 2019

Dama de honor, de Kathryn Caskie

Jenny Penny, sirviente de las hermanas Featherton, tiene también una actividad secreta: elabora cosméticos para la alta sociedad. Lo que no sabe, es que algunos de sus clientes descubren que las cremas tienen propiedades inesperadas aplicadas en… ciertas partes del cuerpo.


Jenny, que vende las cremas como Lady Eros, ve con asombro que las ganancias aumentan. Pero ella quiere acabar con esa situación incómoda y hace creer al atractivo Callum Campbell, vizconde de Argyll, que en lugar de ser una criada es ni más ni menos que Lady Ginebra, una dama de la alta aristocracia. Las hermanas Featherton la animan en la farsa. Entonces se involucra de lleno en demasiados frentes, tiene demasiadas personalidades para poder manejar a todas ellas.

Esta novela de la época de Regencia puede caracterizarse por el humor que encontramos entre sus páginas.

Jenny Penny, la protagonista, es hija ilegítima de un baronet y, al mismo tiempo, doncella de las dos hermanas Featherton. Se esfuerza por convertirse en alguien importante y su habilidad como química, la lleva a confeccionar unas cremas que empieza a vender a la alta sociedad. En principio, es una crema simple, aunque muy buena, pero ciertas personas descubren que provoca reacciones insospechadas utilizándola de forma íntima. La crema se vende cada vez mejor y ella encuentra un modo de hacerse con un dinero extra.

Como podéis imaginar, la misteriosa Lady Eros, como todos empiezan a llamarla, se crea una reputación increíble. Todos buscan sus cremas.

Argyll, el protagonista masculino, es un barón escocés lujurioso, atractivo y fascinante. Sin saberlo, y por mediación de las hermanas Feathertons, conoce a Jenny en su nuevo papel de Lady Ginebra.

Me divertí bastante con esta historia porque es un cúmulo de situaciones increíbles y hasta carcajeantes. La pobre Jenny se mete en un lío con sus tres personalidades del que luego no sabe cómo salir. Por una parte, están las rígidas costumbres de la aristocracia, por otro que es una simple criada, por otra que es la inventora de una crema que todo el mundo busca y, por último, que se hace pasar por una dama que no es.

Situada en Bath, en el año 1817, la autora no es que narre demasiado bien las costumbres de la época, el modo de vivir de la burguesía, sino que se centra en el afán de una simple sirvienta por subir en el escalafón social. Éste punto puede resultar un borrón en la novela.

La protagonista está atrapada y las escenas son burbujeantes y graciosas, porque te imaginas qué pasa cuando se utiliza la crema y no precisamente en la cara.

Los secundarios son igualmente graciosos, las hermanas Featherton resultan increíbles ayudando a la protagonista en sus distintas personalidades y empujándola hacia Argyll.

He leído críticas donde se dice que Jenny es demasiado moderna, que piensa solamente de modo material, que el protagonista masculino no queda bien plasmado y que gira siempre alrededor de ella. Incluso he leído que a algunas lectoras les ha aburrido la historia por lo inverosímil. No puedo decir que no tengan razón.

Yo no voy a decir que es una historia estupendísima, de esas que dejan huella para siempre, porque mentiría. Es verdad que esta autora tiene mejores obras. Pero sí me ha parecido una novela con la que si no espera nada de ella, puedes pasar un rato divertido, con unos protagonistas que te hacen sonreír, con escenas buenas y, sobre todo, que consigue hacerte olvidar el mundo durante unas horas.

Carmela

martes, 9 de julio de 2019

Mientras duerme la pasión, de Shirlee Busbee

Libro 2- Serie Louisiana

Para mí, esta autora describe como pocas la Nueva Orleáns de tiempos pasados. Bueno, lo cierto es que me gusta todo lo que describe porque te mete dentro, parece que estás allí, y esto es algo importante a la hora de leer una novela, situarse en el entorno en el que se produce la historia.

Los personajes de esta novela me han gustado bastante. Ella, Beth, que aparentemente puede parecer una muchacha frívola, no lo es ni de lejos. Se ha casado con Nathan Ridgeway pensando que puede conseguir un matrimonio feliz, pero se lleva una desilusión tremenda. Nathan prefiere a los hombres y a ella la quiere, pero como a una hermana y no como a una verdadera esposa.

Beth es una mujer fuerte, quiere a Nathan y entiende qué es lo que le pasa. Le quiere, simplemente. Es posible que no sea un amor voraz, apasionado, pero es lo suficientemente sensible como para que ella acceda a llevar un matrimonio sin sexo, aparentando ante los demás.

El personaje de Nathan se no hace agradable. Cierto que le da un palo terrible a la protagonista, pero él no puede remediar ciertas cosas y, en esa época, no puede ir gritando en alto que no le agradan las mujeres en la cama. Es un personaje que sufre por lo Beth, que la quiere muchísimo, y que no sabe cómo llevar su vida matrimonial, aunque por fortuna, ella le ayuda.

Rafael Santana. Alto, moreno como un demonio, guapo, arrogante, viril. Hijo de una acaudalada familia de Texas. Lo tiene todo, aparentemente, pero también es un personaje con un trasfondo importante, con un pasado penoso, que ha sufrido. De pequeño, fue secuestrado por los comanches y ha sido educado como un guerrero más.

Rafael no tiene buen concepto de las mujeres y cree que Beth es una de tantas, una rompe corazones, una frívola que se ríe de los hombres. Pero la pasión se despierta en él, su belleza lo hechiza, y acaba por seducirla aunque sabe que está casada.

En esta novela nos encontramos con tres protagonistas intensos. Por un lado Beth, que se debate entre su compromiso con su esposo y la pasión que Rafael despierta en ella. Por otro lado Nathan, que desea liberar a su esposa de la carga, pero que tiene miedo al qué dirá el mundo que lo rodea. Por último Rafael, que desea a una mujer que está casada, que sabe que no puede ser suya, pero que arriesga todo con tal de poseerla.

Todo esto, en el marco incomparable de Nueva Orleáns y después en el estado de Texas.

Si además contamos con la información adicional que nos regala la autora sobre la vida y costumbres de los comanches, estamos ante una obra muy completa y que tiene de todo: amor, pasión, dudas, conflictos, aventura y riesgo. No se puede pedir más.

Es un libro típico de la autora y con las caracterísiticas propias de la época en la que se escribió.

A mí me gustó mucho.

Mailo

domingo, 7 de julio de 2019

Magos, amantes y ladrones, de Nora Roberts

Novela publicada también bajo el título Juegos de manos

La familia Nouvelles es bastante singular: Max, su compañera Lily y Roxanne, fruto de un matrimonio anterior de Max. Él divide su tiempo entre la magia y los robos de guante blanco. Luke, un ladronzuelo escapado de su casa, es recogido por Max que le da un hogar, uniéndose así a la especial familia. Entre Luke y Roxanne se establece una relación que pasa desde los juegos infantiles, al cariño y después al amor. Pero algunas cosas están en contra para que se amor llegue a buen puerto: el padrastro de Luke y el ex novio de Roxanne.

En esta novela, casi se puede comparar a Max con un Robin Hood moderno. Porque lleva a cabo robos de guante blanco, es verdad, pero solamente a quien realmente merece que le roben y eso es un punto a su favor cuando entramos a conocer al personaje.

Por un lado, la autora nos presenta a Max y a Lily, un matrimonio como hay pocos, que cuidan de Roxanne, la hija del anterior matrimonio de Max. Y que, para más datos, recogen a Luke, un pequeño pilluelo que escapa de las garras de su padrastro al que dan un hogar más digno.

Roxanne apenas ha conocido a su verdadera madre, pero Lily suple con creces el amor que a la pequeña le falta. El cariño entre ellas es emocionante.

Luke es otro de los personajes a los que Lily acogen el seno de su propia familia, un jovenzuelo intrépido y voraz que quiere comerse el mundo pero que no ha tenido una infancia fácil, que tiene que escapar de su casa huyendo de los malos tratos a los que su padre le tenía acostumbrado. Es un chico sin nada, que vive de robar lo que puede y al que, en un inicio, se le hace complicado vivir bajo las normas de una nueva familia. A pesar de todo, Nora nos acerca a este personaje hacia Max y Lily, y el cariño de ambos consigue ablandar esa coraza que se ha creado para protegerse. Como colofón, Roxanne es su compañeras de juegos y acaba siendo su amor verdadero.

La historia transcurre entre el cariño de esta familia tan poco convencional, los juegos de los pequeños y las enseñanzas de Max a ambos. Todo lo referente a la magia. Pero Luke no sólo aprende magia, sino las actividades delictivas de Max.

Personajes secundarios a destacar: Sam, que no es un muchacho decente y que pretende aprovecharse de la familia en la que Luke se ha integrado. Descubiertas sus actividades que pasan por robar a los vecinos, es expulsado de la casa. Es un personaje importante porque su resentimiento, su odio y su sed de venganza hacia todos ellos, dan mucho juego en la novela. No hay que olvidarse de Mouse y Leclerc, los colaboradores de Max, que ponen su punto jocoso a veces.

Si a todo esto le unimos unas escenas tiernas y calientes de lo mejorcito, tenemos todos los utensilios para poder hacer un guiso de lo más apetecible.

Teresa


viernes, 5 de julio de 2019

Orgullo de casta, de Marsha Canham

LIBRO 1- SERIE HIGHLAND

Catherine está furiosa, porque es una mujer acostumbrada a dar órdenes, a hacer lo que le viene en gana, y su suerte cambia de la noche al día. De pronto, no es más que una dama inglesa, prisionera de las burdas gentes de Escocia. Cameron, el responsable de su desgracia, es un hombre sin escrúpulos, y ella le detesta, aunque en ocasiones le resulta imposible apartar la mirada de él, y su sola presencia y su voz la atraen de modo irremediable.


Catherine Ashbrooke está a punto de casarse con el teniente Hamilton Garner. El descubrimiento de un intruso en la finca empieza a cambiar su vida. Ella cree que se trata de un cazador furtivo, de un Don nadie, y se queda muda cuando él aparece en su fiesta de cumpleaños y se presenta como Raefer Montgomery, un comerciante inglés.

Decidida como es, no puede resistir la tentación de coquetear con Montgomery, pero su osadía hace que su prometido se bata en duelo con el recién llegado y sea herido. El padre de ella, furioso, la obliga a casarse con Raefer. Y allí es donde se da cuenta que no está casada con un caballero inglés atractivo y atrevido, sino con un espía escocés que en realidad se llama Alex Cameron. Lo que es peor, que no van a Londres, sino directamente a Escocia.

Ella intenta escaparse, pero es atrapada por Alex, aunque él promete que la dejará libre una vez concluya si viaje.

Como ya os podéis imaginar, ni él la deja libre, ni ella se escapa de nuevo, sino que encuentran la pasión el uno en brazos del otro.

Es una historia de aventuras, donde podemos conocer la enemistad entre los distintos clanes escoceses, sobre todo entre los Montgomery y los Campbell.

Alex es un héroe para los suyos y un rebelde para ella. Pero la autora consigue mantenernos pegadas al libro para ver en qué acabará esa confrontación. Es un verdadero tobogán de emociones que tiene de todo: pasión, odios, enfrentamientos, buenos diálogos, guerra entre los protagonistas, tensión…

Una novela histórica y romántica. O romántica e histórica, como se prefiera. No se puede dejar olvidada es una estantería, porque es estupenda.

Carmela

martes, 2 de julio de 2019

Corazón guerrero, de Johanna Lindsey

Libro 3- Serie Ly-San-Ter

Desde que lo ve, Brittany Callaghan sabe que Dalden, el más apuesto guerrero vikingo, es el hombre de sus sueños. Sin embargo, la realidad enseña a Britanny que no hay ningún sueño perfecto. Dalden está acostumbrado a las mujeres sumisas y no puede permitir la independencia de ella; y ella no quiere dejarse dominar por ningún hombre, de modo que la batalla empieza. El guerrero está acostumbrado a luchar, sí, pero se da cuenta de que va a tener que hacerlo por el amor de Britanny.

Esta serie de novelas escritas por Johanna me ha gustado bastante, porque se salen de lo cotidiano. Es que una a veces se cansa ya un poco de siempre lo mismo, y con esta historia resulta fácil evadirse y traspasar barreras. Pero tengo que avisar que esta entrega en nada se parece a las anteriores, no porque no sea del mismo tema, sino porque no ha cuajado bien.

Brytanny tiene todo lo que debe tener una protagonista femenina de novela romántica: independiente, capaz, terca como ella sola, un poco soñadora, muy activa, de las que toman voz y voto aunque no les sea permitido, de esas protagonistas con narices.

Dalden es un guerrero atractivo, increíble, fuerte y valeroso, tan tenaz como ella. Vestido de cuero. ¡Gau! Me encantan los hombres vestidos de cuero, no puedo remediarlo. Tiene una personalidad encantadora y, además, persigue a un enemigo de los suyos que ha robado un cargamento de armas y está decidido a arriesgar su vida por conseguir su objetivo.

Brytanny se enamora, como está previsto. Pero él desaparece y ella se queda un poco mosqueada. Sin embargo, aparece al día siguiente de modo inexplicable. Y a partir de aquí, empieza la movida. Ella cree que él está de visita en el país, pero ni se imagina que pertenece a otro mundo, de hecho a otro sistema solar.

Johanna nos mete de lleno, como podéis imaginar, de otra aventura que se sale de los salones de baile o las infectadas calles de Londres. Aquí se trata de cazar a un desgraciado que puede poner en peligro a todo un planeta o un sistema solar al completo. Un argumento futurista.

Por ahí he escuchado decir que estas historias de seres de otros planetas no gustan demasiado. No entiendo la causa, porque son tan entretenidas como las que más. A mí, La mujer del guerrero me pareció muy graciosa con tantos adelantos, con esos robots que dan más guerra que siete nodrizas juntas y esos inventos con los que te puedes cambiar el color del pelo y de los ojos sólo con chascar los dedos. Ya podíamos tenerlos ahora, ya.

Aquí, la autora nos describe a la protagonista muy alta, lo que le causa un problema. Hasta que conoce a nuestro guerrero, que es más alto que ella. Acostumbrada a leer que las chicas de las novelas suelen ser menudas, resulta un aliciente.

En el entramado, no sólo está en peligro el planeta del protagonista, sino la propia Tierra. Hay amor a raudales, atracción de veinte kilates, un ordenador super enrollado, pasote e impertinente que no nos deja en paz en toda la novela pero que a mí me ha hecho reír con sus salidas.

Me ha cargado un poco la cabezonería de la chica, a la que no hay forma de hacer ver que está viajando a otro planeta y que, al final, ESTÁ en otro planeta. Pero me ha gustado el apuro que pasa el pobre Dalden para que reaccione, para que le obedezca, para salvarla de los peligros en los que la mete su testarudez, teniendo que aplicar luego un castigo (para las que hayan leído La mujer del guerrero ya saben que se trata de abstinencia sexual), cuando está loco por tocarla.

Como puntos negativos, creor que la traducción deja que desear. Hay expresiones que dudo mucho haya usado la autora al escribir la novela y que al ser traducida han quedado como a un fraile con pistolas. Porque una cosa es que los compañeros de Dalden sean de otro planeta y otra que sean estúpidos, y algunas frases lo son.

A las que hayan leído alguno de los dos libros anteriores, nada que decirles. A las que no les gusten las historias de "marcianos", mejor que no se acerquen a ésta. A las que sí les gusten y sea el primero que van a leer, recomendarles los dos anteriores y que disfruten de la imaginación de la autora, de un mundo lejano y distinto al nuestro, de los adelantos y de la guerra de voluntades entre los protagonistas.

No es una novela a la altura de las otras de esta escritora, ni siquiera a la altura de las dos anteriores de la serie, la autora podía haber sacado una mucho mejor, más completa, pero consigue entretener si la lees sin esperar gran cosa de ella, se lee deprisa y arranca alguna sonrisa. Eso sí, no esperéis mucho porque lo que hay es más bien nada.

Carmela

domingo, 30 de junio de 2019

Rosa negra, de Nora Roberts

Trilogía del jardín- libro 2


Rosalind Harper es rica e independiente, sus hijos ya son mayores y ella ha renunciado a volver a enamorarse a sus 47 años. Su vida se centra en su vivero de flores y en la amistad que la une a Stella y Hayley.
Sin embargo, un fantasma que parece habitar en la casa la obliga a pedir ayuda a un famoso genealogista y su futuro cambia, porque entre ellos surge una atracción a la que ninguno de los dos podrá escapar.

Lo primero que ha que mencionar en esta novela es que los protagonistas son un tanto especiales porque se salen de las normas, en cuanto a edad de los dos se refiere, de la novela romántica. Aunque no por ello son menos interesantes.

Rosalind Harper tiene 47 años, ha dejado por tanto su juventud, o al menos esa juventud que siempre asoma en las novelas del género donde todo son muchachas jovencitas a la búsqueda del primer amor. Tiene tres hijos adultos que ya hacen su vida. Se centra en sus hijos y en su negocio y no tiene pensamiento de volver a caer en las redes del amor.

Mitch Carnegie resulta una sorpresa inesperada cuando lo encuentras en la novela. Es un hombre de los pies a la cabeza, alejado del estereotipo de mujeriego capaz de conquistar a todo bicho viviente con una sonrisa. Maduro, pero sin haber perdido el encanto porque su atractivo salta a la vista en cada palabra y movimiento. Inteligente y honrado, consigue enamorarnos aunque no sea el joven de siempre que acapara las páginas de las novelas románticas. Además, es un individuo con un pasado difícil que ha tenido que superar su adición al alcohol y que se centra en su carrera y en su hijo.

Un condenado fantasma, el de Amelia, le da la oportunidad de conocer a la protagonista de la historia. Rosalind quiere que confeccione su árbol genealógico con el fin de ubicar al fantasma, saber qué pasa con él. Claro está, aquí la autora aprovecha la ocasión para enseñarnos que el amor forma parte aún de la vida de los dos protagonistas. Un amor más tranquilo, más sosegado, pero que se abre camino capítulo a capítulo envolviendo a los dos personajes centrales.

Los personajes secundarios son muy buenos. Por un lado, el fantasma, Amelia, que no deja en paz a Rosalind, pero que nos cae bien. Bryce, ex marido de la protagonista, tiene a su cargo el papel de perverso.

La novela tiene personajes interesantes, atractivos, fuertes. Tanto Rosalind como Match demuestran ser capaces de todo con tal de proteger a los suyos. Para nada se echa de menos que no tengan 20 años. Y las situaciones paranormales resultan lo suficientemente inquietantes como para obligarnos a no cerrar el libro hasta el final.

De toda la trilogía, a mí este es el libro que más me ha gustado, tal vez por la historia madura de amor.


Teresa



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jueves, 27 de junio de 2019

Arabella, de Catherine Coulter

Justin Deverill, militar, joven, fuerte y apuesto, es el flamante conde de Strafford. A su nuevo título puede sumar una inmensa fortuna si accede a casarse con Arabella, su temperamental prima. Arabella no tiene intenciones de contraer matrimonio, pero su padre, antes de morir, ha dejado instrucciones muy claras de que lo haga con Justin. En caso de negarse, él se quedará con toda la fortuna, además de con el título. ¿Qué otra opción le queda a la muchacha, sino claudicar?

Pero no todos están de acuerdo y el conde de Trécassis, pariente lejano, aparecerá con no muy buenas intenciones; sus planes abren un abismo entre ella y Justin, que ya no sabe si fiarse del honor de la dama.

Puede que Arabella no sea de las mejores novelas de esta autora, por lo menos a mí, particularmente, me ha defraudado un poco, esperaba otra cosa, una historia más entretenida, con más magia, como sus otras novelas que me han gustado mucho.

La novela tiene lo que se busca: amor y malvados que ponen todo cabeza abajo, un protagonista guapo y una heroína terca. Suficiente para conseguir crear una atmósfera atrayente, ¿verdad? Sin embargo, no consigue darle el enfoque correcto.

El protagonista tampoco se queda atrás en lo tocante a cabezón, aunque hay que comprender que tiene motivos para dudar de Arabella. Pero nos lo pinta un poquito más desconfiado de lo que a nosotras nos gustaría, eso sí. Porque además, ni siquiera son marido y mujer cuando ella ha sido protagonista de una supuesta relación con otro hombre. Los celos son un punto importante en la personalidad de Justin, y a veces te gustaría darle con algo en la cabeza. O matarlo. Sobre todo, después de descubrir, al casarse, que ella es virgen. Vamos, un tozudo de tomo y lomo.

Algo que me fastidió es ver el modo en que el protagonista justifica haber tomado a su mujer como lo hace. En esa época, aunque la esposa se negara, el hombre podía acostarse con ella y no estaba mal visto, porque claro, tenían sus derechos. Los de la mujer, no contaban, queda claro y transparente. Es que no puedo con esa manera de pensar, si hubiera nacido en aquel entonces hubiera acabado en la cárcel, seguro.

Si hacemos a un lado este tipo de pensamientos, muy de esa época, la novela resultará de fácil lectura y con momentos –pocos- interesantes. Pero vamos, que no es una historia como para lanzar cohetes. Empieza bien, pero decae, los diálogos no son ninguna maravilla y es una lástima porque se podía haber sacado una historia con más jugo.

Las he leído mejores.

Cristina

martes, 25 de junio de 2019

Viajera, de Diana Gabaldon

Libro 3 de la Serie Outlander

Cuando Claire Randall concibe la esperanza de que su amado James Fraser pudo haber sobrevivido a la guerra entre ingleses y escoceses, decide emprender un nuevo viaje en el tiempo para intentar reunirse con él.

Y pese a que lo consigue, Claire y James se ven obligados a iniciar una larga travesía hacia las exóticas y desconocidas costas del Caribe, donde, entre las amenazas de los piratas y los misterios del vudú, procurarán forjarse una nueva vida lejos de las brumosas y beligerantes islas británicas.

Aunque perteneciente a la saga de Claire Randall –cuyos dos primeros títulos, Forastera y Atrapada en el tiempo, se han convertido en éxitos de ventas en Estados Unidos y Europa– Viajera es una novela con peso propio, en la que el lector encontrará esa forma única y original de exponer los más nobles sentimientos humanos que caracteriza las historias de Diana Gabaldon y que, junto a una prosa ágil y entretenida, han cimentado la extraordinaria popularidad de esta autora.

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas. Y que terceras son un desastre.

Bueno, pues aquí no se cumple la regla. Diana Gabaldon vuelve a mostraros una pluma excelente, aunque continúe con la historia de Claire y Fraser, aunque la protagonista vuelva a viajar en el tiempo para reunirse con su amado y, en esta ocasión, nos traslade a un lugar tan remoto como las costas del Caribe y en lugar de highlanders nos ponga piratas desalmados y adoradores de vu-dú.

Esta novela no sólo es buena, sino que es buenísima, entretenida, apasionante, extraordinariamente bien escrita, con un argumento fabuloso.

A algunas lectoras puede que las haga recelar un libro de este calibre, porque pueden estar acostumbradas a novelas más cortas. Es un punto negativo, pero sólo en apariencia, porque en cuanto empiezas a leerlo, hasta te parece que se va a hacer corto.

Como siempre, la Historia juega un papel muy importante en esta serie. La autora nos traslada con maestría en el tiempo, nos relata los acontecimientos de la época con todo lujo de detalles, pero en todo el trayecto de este viaje está el amor entre los protagonistas.

Yo, desde luego, recomiendo ir leyendo esta serie según ha ido saliendo, no saltar del primero al tercero, por ejemplo. Conviene ir paso a paso en la historia de Claire y Fraser, porque es un modo de conocer maravillosamente a los personajes y de seguir sus aventuras a lo largo de los peligros que corren.

En ésta tercera entrega, Claire intuye que el hombre al que ama en otra época, ha podido sobrevivir a la batalla y decide volver a viajar una vez más al siglo XVIII para reunirse con él.

Hay algo que pensé cuando leía estas novelas y que me hizo gracia: pasa el tiempo, Claire ya no es una muchachita que se enamora de un escocés, sino una mujer adulta, con una hija adulta. Entonces me dije: ¡Qué curioso! Aunque ha pasado el tiempo no me imagino a la protagonista como una mujer mayor, y tampoco me imagino que James se ha convertido en un hombre de edad madura. Los sigo viendo como en el primer libro, como en la primera aventura. Estas cosas sólo las puede conseguir una escritora del calibre de Diana Gabaldón, desde luego.

Para poner la guinda, en esta novela hay escenas que ponen la piel de gallina. Y te cabreas también, claro, porque te preguntas la causa por la que no acaban marchándose los dos de una vez al siglo XX, por qué no olvidan las guerras de épocas pasadas, por qué Fraser no puedo abrazar por fin a su hija y disfrutar de paz. Por un lado, quieres que acabe de una vez y, por otro, que siga y siga la aventura.

Una novela intensa que no debéis dejar de leer.

Teresa