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Todos los libros de los que aquí hablamos han sido comprados y leídos en papel o ebook en español o en inglés. Este NO es un blog de descarga de libros. Las críticas y/o reseñas que aquí se pueden leer son opiniones personales, nada más, y no pretenden ser otra cosa. Reseñamos principalmente novelas románticas, pero también, de vez en cuando, damos nuestra opinión sobre novelas pertenecientes a otros géneros.



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domingo, 15 de febrero de 2015

Cómo seducir a un millonario, de Megan Mulry

Lady Abihail Heyworth no es para nada la típica heredera de la alta sociedad londinense. Ella prefiere dedicarse a ayudar a quienes más lo necesitan en lugar de alternar con la élite del mundo al que pertenece; de hecho, una buena parte de los últimos años se la ha pasado en el tercer mundo haciendo labores de voluntariado.

Después de poner punto y final a una larga relación con Tully, lleva una temporada en la que no para de pensar en el guapísimo empresario del mundo de la alta costura Eliot Cranbrook. En realidad, para todos e incluso para ellos mismos, son solo buenos amigos, pero ella siente que sus sentimientos empiezan a resultar demasiado románticos. Y no sólo eso, es que nota como cada célula de su cuerpo exige la atención personalizada y los cuidados amorosos de Eliot. Así que aprovechando que están en una playa paradisíaca debido a que es allí donde se acaba de celebrar la boda de su hermano, está dispuesta a solicitarle un beso... y lo que surja.

Eliot Cranbrook es un agresivo, exitoso y astuto hombre de negocios, dotado de una impecable e imponente presencia y un carisma y una personalidad arrolladora. Aunque pareciera que sus numerosos logros empresariales y sus frívolas relaciones con mujeres bandera son lo único que le importa, en su fuero interno sueña con una sincera y profunda relación amorosa como la que tienen sus padres. Desde el momento en el que Abigail ha entrado en su vida, Eliot no ha podido evitar sucumbir a ella. Sin embargo, conoce las circunstancias de la joven y es consciente de que deberá concederle tiempo, mostrarle el camino y esperara que sea ella quien comprenda lo que hay entre ellos y decida.

Ya desde el primer libro de la serie quedé prendada de esta autora. Esperaba con impaciencia la historia de Abigail porque desde que hizo su aparición me tenía intrigadísima. Cuando ya en libro anterior (en el orden que nos los han publicado aquí, porque en la realidad este es el cuarto y el último) se empezó a vislumbrar la feliz camaradería que existía entre Eliot y ella, estaba desesperada por leer su historia. Bueno, pues, no me ha defraudado para nada.

Para quienes no conozcan aún las características de la serie, voy a hacer un pequeño resumen: todos sus personajes pertenecen al mundo de la nobleza y/o a las altas esferas empresariales. La ambientación, como es obvio, se mueve en una órbita de hoteles y coches de superlujo, casas y mansiones soberbias, aviones privados e incluso castillos. Londres, Nueva York, Ginebra, París y Milán, entre otros, son los lugares en los que se desarrollan las novelas. Por supuesto trajes, zapatos y vestidos de ensueño, y en este libro concretamente, una impresionante lencería. Todo ello aderezado con abrasadoras escenas de amor y sexo escritas sin cursilería pero para nada obscenas.

Ahora que estamos situados podemos hablar un poco de la trama de esta novela. La verdad es que tampoco merece la pena contar mucho porque no estamos hablando de una historia trascendental, así que tan solo decir que Abigail es una muchacha diferente, que no encaja mucho en lo que se espera de una mujer de su condición social, un poco hippie, rebelde, sensible, desprendida, generosa y emocionalmente insegura. Su pasado amoroso marca en cierta forma su relación... y no es, precisamente, por con quien mantuvo un romance. En cuanto Eliot, es el típico protagonista divino de la muerte, que ama a la protagonista por encima de la luna y no tiene ningún reparo en confesárselo. Lo tiene todo para enamorar a la lectora del género: un físico que quita el hipo, cultura, conversación, ternura, sentido del humor, paciencia, intuición, es cariñoso, tiene cantidades ingentes de dinero... y mejor no hablar del tema "cama" no vaya a ser que nos suba la fiebre. ¡Este sí que es el hombre perfecto!

En esta novela volvemos a ver a los protagonistas de los libros anteriores, de hecho hay muchas escenas con ellos. También hace su aparición la madre de los cuatro hermanos que, por cierto, ha pegado un cambiazo que cuesta reconocerla. La autora, desde luego, nos da argumentos para explicar la transformación. Bueeeno, a mí tampoco es que me haya convencido mucho, aunque siendo un personaje secundario, no es que tenga mucha importancia.

El desenlace me ha resultado un poco largo debido a la escena innecesaria, desde mi punto de vista, que ha inventado la autora. Está claro que ha querido cerrar la historia de amor de la pareja y de paso cerrar la serie, pero a mí la clausura de la serie me ha sobrado por completo, porque ensombrece, en cierto modo, la historia de los verdaderos protagonistas. Bien es verdad que el final-final es de ellos, pero a mí me aguado un poco la historia.

Lo que más me atrae de Megan Mulry es su magnífica escritura. Me parecen fantásticos sus ágiles, frescos y divertidos diálogos; sus personajes, en general, están muy bien desarrollados; me gusta mucho la ambientación que, como ya he dicho en otras ocasiones, las historias de esta serie vienen a ser una versión moderna de la romántica de Regencia. Y para redondear unas lecturas ligeras y entretenidísimas, siempre, siempre nos regala un romance lleno de tensión sexual y emocional, muy sexy, picante, tórrido y muy romántico al mismo tiempo. Por cierto, de todas las historias de la serie, esta se lleva la palma en cuanto sexo fuertecito.

Recomiendo este libro y en general toda la serie porque me parece diferente, divertida, inteligente y refrescante.

 

lunes, 27 de enero de 2014

Cómo conquistar a un lord, de Megan Mulry

Sarah James es una joven y exitosa propietaria y diseñadora de una empresa de zapatos. Su ilusión es expandirse y abrir tiendas de su marca en diferentes lugares del mundo. Sarah ha luchado con denuedo para llegar donde está, pero en el camino ha sacrificado sus relaciones con los chicos; por tanto, a sus 25 años, aún es virgen, aunque eso es algo que tiene intención de solucionar en cuanto tenga un ratito libre. Ahora mismo está en Londres donde asiste a la boda, como dama de honor, de su mejor amiga que va a casarse con el décimo noveno duque de Northrop.

Devon Heyworth es el hermano pequeño del duque de Northrop, un hombre guapísimo que se ha pasado la vida cultivando una imagen de despreocupación y que parece que no se toma nada demasiado en serio. Aprendió muy joven a ocultar su inteligencia a cuantos estaban a su alrededor. Ocupa su tiempo libre en un despacho de arquitectos, pero para todos solo lo hace por capricho y entretenimiento. Devon es en realidad un brillante matemático e inventor.

Es el día del ensayo de la boda y Devon llega tarde porque estaba de juerga en Las Vegas y ha perdido el vuelo. Consigue llegar a la cena y su compañera de mesa es Sarah. La atracción entre ambos es instantánea y comienzan a coquetear. Ella no se corta un pelo y en un arranque de osadía le dice que no hace falta que se esfuerce mucho en conquistarla, que ya tiene garantizada su aventura del fin de semana. Ni qué decir tiene que Devon pierde hasta el habla... pero su imaginación se pone en marcha.

Acabada la cena se van juntos y acuerdan pasar un fin de semana sin ataduras. Lo que pasa es que lo que para ella era una estupenda pareja para perder su virginidad y para él un rollo sexy, oportuno y cómodo, se convierte en una aventura de dos días tan tórrida, con tanta tensión sexual, que hace que la cosa se complique puesto que no están preparados para dejarlo así como así... y se ven en otras ocasiones. Ninguno sabe cómo hacer frente a una atracción sobre la que no tienen ninguna experiencia anterior y, a medida que pasan los días, a unas emociones para las que no están preparados. Además, ninguno de los dos tiene ni tiempo ni ganas para mantener una relación seria.

Megan Mulry me ha conquistado con esta ingeniosa y divertida historia. Ya me llamó la atención su primera novela, pero leí algún comentario no muy elogioso y la dejé pasar. Ni qué decir tiene que me voy de cabeza a buscarla.

He disfrutado mucho de la lectura de este libro. A pesar de tener claro que estaba leyendo una novela actual, tenía la sensación de que se trataba de una novela histórica. No sé cómo explicarlo. Es como si la autora hubiera trasladado la Regencia a esta época. Claro, los protagonistas y secundarios se mueven en un ambiente de lujo y opulencia. Guardan las formas, besan la manos, tienen mayordomos y un buen número de personal a su servicio. El hermano de Devon es duque y viven un castillo y allí es donde transcurren varias escenas de la novela. Pero también en hoteles antiquísimos y mansiones o residencias de lujo. La madre de Devon y la abuela de Sarah, dos mujeres mayores que se rigen por las costumbres en las que fueron criadas, son dos personajes geniales que cada vez que aparecen ponen una nota de diversión y humor. La abuela es fantástica, todo cuanto la rodea así como las conversaciones con su nieta me han encantado.

Me lo he pasado en grande viendo como Sarah y Devon trataban de manejar la situación en la que ellos mismos se meten por culpa de su deseo sexual. Me ha gustado mucho que la autora haya pintado a ambos protagonistas muy similares en casi todos los aspectos: los dos tienen éxito poder y fama, sin embargo, son dos seres humanos con dudas e inseguridades. Entre ellos surgen malentendidos que ponen en jaque la estabilidad de la incipiente relación. Los dos han de aprender a ceder y a aflojar, a no llevar el control, a recular cuando cometen errores. Creo que la autora hace entender muy bien al lector los sentimientos y los porqués de los protagonistas, pero no los hace arrastrarse hasta el punto de crear frustración en el lector.

Cómo conquistar a un lord es una novela de ágil lectura, alegre y divertida que cuenta con un buen montoncito de escenas calentitas y apasionadas y que está escrita estupendamente y de manera muy amena. Para mí, uno de sus mayores atractivos es que tiene unos personajes muy parecidos a los aristócratas de las novelas de regencia inglesa (incluso la protagonista es una rica heredera americana) pero, como no podía ser de otra forma tratándose de una novela contemporánea, son cercanos y actuales.

Humor, malentendidos, tensión sexual, amor, sexo apasionado, una autora a tener en cuenta y una deliciosa y sencilla novela romántica que se disfruta de principio a fin.

NOTA: ¿Quién ha sido el responsable de ponerle un título tan estúpido al libro? Sin embargo, la portada, la edición y la traducción es fantástica.