Críticas, reseñas, sinopsis, comentarios, valoraciones y opiniones de novelas románticas y otros géneros efectuadas por lectores particulares.
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sábado, 17 de junio de 2017
Deseo rebelde, de Julie Garwood
sábado, 13 de mayo de 2017
Danza de sombras, de Julie Garwood
viernes, 13 de diciembre de 2013
Romperé tu corazón, de Julie Garwood
Romperé tu corazón es el primer libro de la serie contemporánea de Julie Garwood y tiene como protagonistas a Nick Buchanan (descendiente de Brodick Buchanan de "El rescate") y a Laurant Madden.domingo, 17 de octubre de 2010
Danza de sombras - Julie Garwood

Jordan Buchanan está encantada de que su hermano y su mejor amiga Kate MacKenna se casen. Durante la boda, un excéntrico profesor de historia medieval advierte que entre los clanes de la pareja existe una enemistad que se remonta a una antigua disputa en Escocia, cuando los Buchanan robaron un codiciado tesoro de los MacKenna...
Intriga, secretos y pasión en otra electrizante novela de una maestra del thriller romántico. Un maleante poderoso y amenazador, un hombre que esconde un secreto y una inesperada historia de amor son los fascinantes elementos con los que Julie Garwood crea esta novela de suspense romántico. Una obra que encantará a las fans de la serie Buchanan y que, como se puede leer de forma independiente, le hará ganar aún más seguidoras.
La inteligente, sensata y racional Jordan Buchanan, asiste a la boda de su hermano y su mejor amiga. La boda de ellos dos, es un acontecimiento que entusiasma a todos, puesto que es la fusión de dos importantes familias: los Buchanan y los Mackenna.
La ceremonia se celebra sin ningún inconveniente, pero en el convite, un extraño individuo que dice ser profesor de Historia Medieval y un invitado de los MacKenna, cuenta que estas dos familias están enemistadas desde antaño, ya que al parecer, los Buchanan robaron a los Mackenna un tesoro.
A la boda también asiste un íntimo amigo de los Buchanan, Noah Clayborne (a este protagonista ya lo conocemos de otros libros de esta serie) un hombre que hace gala de su soltería y de sus conquistas. Noah pincha lo suficiente a Jordan como para que ésta decida ir a investigar por su cuenta al pequeño y desamparado pueblo de Serenity, y ver por ella misma, qué hay de verdad en las afirmaciones del profesor.
Estaba como loca por leer la historia que la Garwood hubiera preparado para Noah Clayborne, y aunque la novela la he disfrutado, como me pasa con todas las de esta escritora, me he quedado un poco desinflada, quizás es que esperaba mucho más.
Suspense, intriga, aventura y romance no le falta a la novela, pero a mí se me ha quedado un poquito coja en todos los aspectos, y hubiera sido deseable que la autora hubiera profundizado un poco en la relación de la pareja protagonista.
A pesar de todo, es un libro entretenido que me ha hecho pasar unas horas muy agradables. En general me ha gustado. Y aunque me quedo con los libros históricos de esta autora, cualquier "Garwood" me sirve para dejarme contenta y con buen sabor de boca.
domingo, 9 de mayo de 2010
El rescate de Julie Garwood

Cuando Alford secuestra al sobrino de uno de los jefes de clan escoceses, Gillian ayuda al niño a riesgo de su vida y huye con él a Escocia. Se enfrenta allí a Brodick Buchanan, el temible tío de su protegido. Brodick desconfía de los ingleses pero la belleza de la joven lo conmueve. Dispuesto a ayudarla sin reconocer que empieza a enamorarse, exige sin embargo el nombre de los culpables. Temiendo por la vida de su tío, que está en manos de Alford, Gillian se niega a revelar la verdad y deberá afrontar las consecuencias.
He leído en varias ocasiones que las novelas de escoceses escritas por Julie Garwood no tienen desperdicio. Así pues, aprovechando el buen sabor de boca que me había dejado esta autora con “Tiempo de Rosas” me lancé a la lectura de una de ellas. La novela elegida fue “El rescate”, la segunda entrega de la serie Maitland. Y he de decir, que no es que sea una buena novela, sino que esta obra es una verdadera maravilla. La increíble aptitud de Julie Garwood para crear novelas cargadas de sentimientos, emociones y sorpresas ha quedado patente con “El rescate”, y tras haberme cautivado con su lectura, queda consolidada mi más enorme admiración hacia la magnífica pluma de la señora Garwood.
La historia se desarrolla, prácticamente, en la Escocia del siglo XII. Sin embargo, es en Inglaterra donde Gillian es secuestrada por el barón Alford. Hace 15 años, ese miserable canalla, ávido por obtener la recompensa que ofrecía el rey Juan I de Inglaterra a quien encontrara una misteriosa caja que explicaba el asesinato de su amante, y convencido de que dicha caja se hallaba bajo posesión de la familia de Gillian, el barón irrumpió en las propiedades de la joven y se encargó del horrendo asesinato de su padre, así como de la huída de la hermana Christen hacia algún lugar desconocido de Escocia.
Ahora, movido por la misma ambición, el barón Alford ha secuestrado a Gillian y a Alec, el hijo pequeño de uno de los lairds más poderosos de las Highlands, con el fin de chantajear a la joven para que le consiga la misteriosa caja. Ambos, Gillian y Alec, logran escapar de las garras del detestable inglés y juntos comienzan su viaje por las amenazantes Highlands.
Gillian se compromete a llevar al pequeño Alec sano y salvo a su casa, y para ello necesita la colaboración del tío del niño, Brodick. Tras embaucarlo para que accediera a encontrarse con ella, Gillian queda alucinada ante la presencia de la única persona que puede ayudarla y protegerla durante toda su aventura. Y es que tiene ante ella al más temido y vigoroso guerrero de las Highlands, el laird Brodick Buchanan.
Julie Garwood ha conseguido crear una historia inquietante y a su vez, conmovedora. Me ha resultado muy difícil resumir el argumento en tan pocas líneas porque “El rescate” cuenta con una trama realmente asombrosa. Ya desde el prólogo se presiente la intensidad de la misma, la cual, os aseguro, no decae en ningún momento. El ritmo de la historia es muy ameno y ágil debido a que la autora no se centra en extensas descripciones del entorno, ni del contexto histórico. La señora Garwood sabe recrear muy bien los ambientes sin más ayuda que la de unos personajes genuinos que con sus elocuentes e interesantes diálogos, revelan con total claridad las costumbres y los valores de la Escocia antigua y de su vecina, Inglaterra. Nos muestra cómo mientras los escoceses se agrupaban en clanes con sus propias tierras y leyes, gobernados por un laird y protegidos por un ejército de miembros de su misma comunidad; en Inglaterra, el caprichoso rey Juan ha provocado la interdicción de todo el pueblo inglés por decisión papal, y aún así parece que su única obsesión es encontrar la desaparecida “caja de Arianna”.
Gillian es una joven inglesa. Tras presenciar el cruel asesinato de su padre, huyó a casa de su tío Morgan donde fue criada. El amor recibido le ayudó a superar su dura infancia y a convertirse en una afectuosa jovencita. Pronto se pone de manifiesto su coraje y su fortaleza. No vacila ni un segundo en recibir los golpes que iban destinados al pequeño Alec, o a sacrificar su seguridad por salvar la de su tío Morgan. A pesar de su delicada apariencia, y de poseer un carácter tierno y dulce, Gillian muestra un temple que podría competir con el del más curtido guerrero. Pronto, la cercanía de Brodick empieza a reconfortar su lastimado corazón y Gillian no puede, ni quiere, evitar enamorarse de aquel temible y, a su vez, encantador highlander.
Brodick es el laird del clan Buchanan, uno de los más temidos de toda Escocia. Es un imponente guerrero highlander que, con su corpulenta apariencia, su áspero carácter y su reputación en el campo de batalla, consigue provocar terror tanto en hombres como en mujeres. Es arrogante, soberbio y, además, presumido. Es todo un protagonista Garwood. Nunca hace sugerencias, él sólo da órdenes. Pero toda esa hosca fachada va a quedar reducida a escombros en cuanto conoce a Gillian. En un abrir y cerrar de ojos, la joven consigue cautivar su corazón y Brodick nos deja conocer su lado más tierno. La enorme delicadeza con la que trata a Gillian, su necesidad de protegerla y el dolor que manifiesta cuando intuye que puede perderla, convierten a Brodick en un cariñoso guerrero.
La historia de amor es dulce y tierna. No hay tiras ni aflojas, ni grandes malentendidos. Si bien es verdad que Gillian no se deja mandar por el imponente guerrero, a Brodick le encanta tener a su lado a una mujer tan valiente y tan audaz como la joven inglesa. Gillian no pretendía enamorarse, pero la amabilidad de Brodick para con ella consiguen que la joven quede completamente prendada del temido highlander. En ningún momento le oculta sus sentimientos: si Brodick le pregunta, ella le contesta que le ama. Brodick es más reticente a reconocerlo pues piensa que los guerreros se vuelven débiles una vez que se enamoran, pero su repentina vulnerabilidad, así como su conducta posesiva y celosa expresan, indudablemente, su enamoramiento. La historia de amor se va gestando desde que se conocen y se va consolidando a lo largo de toda la novela. El respeto y la confianza entre ambos va creciendo con cada paso que dan juntos. Desde luego, a mí me ha resultado una historia de lo más conmovedora.
Durante el viaje por las Highlands, la autora nos va regalando unos personajes dignos de mención, ya que los dota de caracteres realmente bien definidos. Muchos de ellos tienen un gran peso en la historia y se ven envueltos en las complicadas situaciones que acaecen a los protagonistas. Entre ellos, deberíamos destacar a Alec, el pequeño niño que acompaña a Gillian durante casi toda la primera parte de la novela. Sus diálogos son frescos y divertidos, y consigue entretener con las aclaraciones, desde el punto de vista de un niño de 5 años, que da de su familia. También se debe citar a los dos amigos íntimos de Brodick, ambos lairds, que compiten en importancia: Ian, padre de Alec, es un guerrero visceral que, a pesar de la intimidante furia que le sobreviene cuando amenazan a los suyos, es capaz de deshacerse en caricias con su adorada mujer y sus hijos. Y Ramsey, la antítesis de Ian, al que se le ha otorgado un carácter pacífico y diplomático. No podemos olvidar al ejército de guerreros del clan Buchanan que acompaña a Brodick en cada uno de sus movimientos, y se nombran a sí mimos protectores de Lady Gillian. Por último, he de mencionar a Bridgid, otra jovencita, que a partir de la segunda mitad del libro, se convierte en la mejor amiga de Gillian. Bridgid, además, va a ser la protagonista, en un segundo plano, de otra inminente historia de amor.
Una vez más, Julie Garwood ha conseguido seducirme con otra de sus conmovedoras novelas. El estilo sencillo, la impecable narración, una historia intrigante protagonizada por unos personajes con bastante fuerza, los diálogos atrayentes e inteligentes que se suceden a lo largo de toda la novela y el toque personal de la señora Garwood para cautivar al lector mediante emotivas escenas, sin duda, convierten a “El rescate” en uno de los mejores libros de Julie Garwood. No puedo aventurarme a afirmar si es el mejor de su obra literaria porque todavía no he tenido ocasión de leer todas sus novelas, pero si no lo es, creo que está cerca.
domingo, 18 de abril de 2010
Tiempo de rosas - Julie Garwood

Nueva York, mediados del siglo XIX. Cuatro pillos encuentran a una recién nacida abandonada en un cubo de basura. El hallazgo será un acontecimiento clave que cambiará las vidas de los cuatro. Decididos a dar un hogar a la pequeña, se instalan en Montana, donde nadie hace demasiadas preguntas.
Después de jurarse lealtad forman un núcleo familiar que permitirá a la pequeña Mary Rose crecer y recibir una educación digna de una dama. La aparición en escena del abogado Harrison Stanford MacDonald cambiará también la vida de Mary Rose, que ya se ha convertido en una bella y atractiva joven. El misterio de su origen podría quedar resuelto poniéndola ante la disyuntiva de aceptar una nueva familia. ¿Podrá el amor fraternal frenar una pasión inesperada? ¿Logrará el hechizo de una mirada derribar tantas barreras?
Algo muy curioso me pasa con Julie Garwood. La gente que ha tenido oportunidad de conocer la obra de esta autora sabe que escribe historias dulces, frescas y divertidas. Sus novelas suelen ser bastante sencillas y, a mi parecer, están destinadas a hacernos pasar un buen rato. Sin embargo, hay ocasiones en que la señora Garwood me sorprende sobremanera regalándome novelas verdaderamente maravillosas y dignas de recordar. En mi opinión, “Tiempo de rosas” es una de sus obras de arte.
“Tiempo de rosas” es el primer libro de la Serie Clayborne. La historia comienza en Nueva York en el año 1860. Las calles de la ciudad se llenan por la noche de niños abandonados o huérfanos cuya única opción es buscarse su propia suerte. Un día, cuatro niños encuentran en la basura un bebé. Una niña. Atónitos, debaten qué hacer con la recién llegada. No les costó mucho decidirse. Tras ponerle Mary Rose, todos juran protegerla y cuidarla como si fuera su propia hermana. Así queda constituida una familia: los Clayborne. Los cinco se convierten desde entonces en hermanos, si no de sangre, de corazón.
Adam, el mayor de todos, es un esclavo buscado por la ley. Se le acusa de un crimen que no cometió. Aún así, su condición le hace vulnerable ante cualquier juicio. Por todo ello, los hermanos deciden viajar hacia el oeste y terminan asentándose en Montana, un territorio, que no un Estado, donde la ausencia de ley hace que sea el lugar idóneo para albergar tanto a bandoleros como a rechazados sociales. “Blue Belle” se convierte así en su nuevo hogar.
Diecinueve años después, gracias a la educación, el apoyo y el amor recibido por todos sus hermanos, Mary Rose Clayborne se ha convertido en una jovencita encantadora. Ama con locura a su familia y a la tierra que le permite obtener todo lo necesario para vivir. Da gracias por su maravilloso mundo, pues todo es perfecto tal y como está. Hasta que el abogado Harrison Stanford MacDonald, amigo de uno de los hombres más influyentes de todo Londres, lleva a su vida y empieza a trastocarla.
“Tiempo de rosas” es para mí uno de los libros que más me han gustado de Julie Garwood. Con sus 700 páginas, la historia te atrapa desde el principio. La señora Garwood ha creado, esta vez, una trama un poco más complicada de lo que a mí me tenía acostumbrada. La historia me parece realmente buena. Tanto el misterio del origen de la niña, la llegada del abogado, el encuentro con su supuesto padre, así como los asuntos legales a los que se tendrá que enfrentar el hermano mayor, Adam, y la incógnita sobre si llegaremos a conocer a mamá Rose, consiguen mantener la expectación durante toda la novela. Si bien es cierto que a mitad del libro el ritmo decae un poco, en no más de unas cuantas páginas Julie Garwood consigue devolverle la tensión con inquietantes situaciones.
El argumento se desarrolla, fundamentalmente, en el oeste de los Estados Unidos, aunque también hay un tramo de la novela ambientado en Londres. En el primer escenario, la autora nos ilustra las costumbres de un territorio sin ley, la peculiaridad de sus personajes, la desconfianza ante cualquier extraño, la facilidad con la que cualquier asunto se resolvía a punta de pistola y la tranquilidad con la que el pueblo reclamaba colgar a cualquiera que sobrepasase las difuminadas leyes. Tal descripción de la cotidianidad en el territorio queda manifestada no en extensas descripciones sino, más bien, en los diálogos entre personajes y en los asuntos o actividades que iban originándose acorde al hilo de la historia. Lo mismo ocurre con el contexto británico. Aprendemos los valores y principios de la sociedad londinense, tan distintos de los de la familia Clayborne, sus normas de etiqueta, la obligatoria necesidad de refinamiento, la moralidad y la discreción. Cada rasgo de esta exigente sociedad queda patente por las charlas de la implacable tía Lillian.
Hay alguna mención a la Guerra de Secesión que tuvo lugar una vez que los hermanos Clayborne se instalaron en Montana. Por ser un territorio alejado de la mano de Dios, la guerra no tuvo lugar en él. Por tanto, la autora hace pequeñas referencias a la evolución de la contienda mediante pequeñas cartas escritas por los niños a mamá Rose, la madre biológica de Adam.
Más que profundizar en el contexto histórico, Julie Garwood te prepara el ambiente en el que va a tener lugar la historia. Si bien es una pena no poder conocer más acerca de hechos históricos, tendremos que agradecerle que detalle tan acertadamente los escenarios que utiliza, pues se llega a entender perfectamente la mecánica de la sociedad descrita.
En cuanto a los personajes, me parece que ha logrado definirlos estupendamente. Se puede observar una verdadera evolución de los protagonistas principales. A pesar de no perder un ápice de su personalidad, Mary Rose ha pasado de ser prácticamente una niña a convertirse en toda una mujer. Este cambio ha sido totalmente progresivo pues lo único que ha cambiado ha sido la calidad de sus conversaciones, así como la de sus actos. Se ha vuelto más sensata, y toda una mujer a admirar por su valentía, aguante y comprensión.
Harrison MacDonald es el típico protagonista Garwood. El hombre es inteligente, algo arrogante y está seguro de lo que quiere y de cómo lo quiere. Harrison, todo un disciplinado joven que proviene de la protección de una acomodada casa en Londres, usa su inteligencia y su astucia para hacerse un hueco entre los establecidos habitantes. Si se me permite poner una pega diría que la autora, pretendiendo mostrar que la estancia del escocés en un peligroso territorio como Blue Belle ha hecho mella en él, se ha salido un poco de la primera imagen que le dio a este personaje. Pues, para mi gusto, en ocasiones le otorga comportamientos demasiado bruscos para su carácter inicial.
Aún así, me parece que Mary Rose y Harrison hacen una estupenda pareja. Ambos son personajes cercanos que han contribuido a que disfrute mucho con sus momentos a solas, los cuales me han resultado bastante naturales y entretenidos. Sólo decir que dado la longitud de esta novela, la autora podría haber incluido alguna escena más sin pillarse los dedos.
No puedo dejar de mencionar al resto de la familia Clayborne. Cada uno de ellos juega un papel muy importante en la historia y en la vida de Mary Rose. Adam, el mayor, es el más prudente y el que cuida de toda la familia. Cole es más tosco, aunque tiene un enorme corazón. Dada su habilidad con el revólver se siente obligado a ser el protector de sus hermanos. Douglas tiene conocimientos médicos y Travis una gran capacidad para conseguir todo lo que se propone. Cada uno de sus actos son coherentes con los roles que les ha marcado la autora. Son protagonistas realmente creíbles que han ayudado a que la historia sea mucho más amena.
La amplia gama de personajes, sobre todo ciudadanos de Blue Belle, que constituyen un grupo de lo más variopinto, ayudan a completar el marco de la historia. Y los graciosos y agudos diálogos entre todos ellos ponen el broche final a la novela.
Así pues, como se puede deducir, ha sido todo un lujo poder saborear esta novela tan entrañable, entretenida e inquietante de Julie Garwood. Esta vez, la excelente pluma de tan conocidísima autora me ha conmovido con la ternura de su historia. Su impecable narrativa me ha puesto los pelos de punta en varias ocasiones, cosa que últimamente no suele ocurrirme mucho, pues me he emocionado enormemente en algunos puntos de la historia donde se habla de la familia, la esclavitud o los reencuentros entre seres queridos. Como digo, “Tiempo de rosas” me ha brindado una lectura exquisita, y a su vez, me ha recordado una gran verdad que muchas veces dejamos olvidada: el prejuicio es producto de la ignorancia.
lunes, 29 de marzo de 2010
La novia rebelde de Julie Garwood
Por mandato de su rey, el poderoso escocés Alec Kincaid debe tomar en matrimonio a una joven inglesa. Para ello debe elegir entre las hijas del barón Jamison, con lo que junto a Daniel Fergusson, amigo y miembro de un clan aliado, viaja hasta Inglaterra para conocer y escoger novia. A su llegada descubre que el barón inglés no tiene tres hijas como les había hecho creer, sino cuatro y es a Jamie, la menor de las hermanas a quien Alec toma como esposa.A pesar de que se trata de un matrimonio concertado por los monarcas inglés y escocés, un mero trámite, Alec se siente intrigado y atraído por su joven y encantadora esposa. Jamie es todo lo contrario a lo que Alec esperaba encontrar, es una muchacha decidida, tenaz, protectora y valiente que no duda en contradecir y oponerse a la voluntad de su hosco marido. Pese a que debería irritarlo, lo divierte y seduce, tanto que poco a poco va cayendo bajo el influjo de la inglesa.
Desde muy pequeña Jamie se convirtió en la guardiana y protectora de sus hermanas mayores, además de en la más devota y cariñosa de las hijas. El barón Jamison no es en realidad su padre, sino su padrastro, y Jamie ha tratado de ganarse un hueco en su corazón. Así que cuando se ve en la obligación de casarse con el taciturno Alec Kincaid accede, después de todo es lo que se espera de ella.
Inicialmente Alec despierta en ella cierto temor, pues enorme estatura y rictus serio la intimidan. Sin olvidar que es escocés. Durante el viaje a las Tierras Altas se percata que a pesar de su fiera apariencia, su marido es un hombre leal, fuerte y protector, con lo que se siente segura a su lado, aunque de igual modo le gustaría saberse segura de su afecto. Pues aunque el de ellos es un matrimonio pactado por los reyes de sus respectivos países, Jamie sueña con conquistar el corazón del rudo escocés con el que se ha casado.
Las novelas de highlanders de Julie Garwood son todo un clásico dentro de las novelas románticas. ¿Quién no ha leído alguna de ellas? Seguramente la mayoría de nosotras sí, con lo que creo que casi no necesitan presentación.
Si tuviese que describir el estilo de Julie Garwood diría que es sencillo, dulce y divertido. Así pienso que es La novia rebelde, una historia sencilla, dulce y divertida.
El punto del que parte es un matrimonio concertado por el rey. ¿Cuántas novelas hemos leído con esta temática? Muchas, sin duda pero esta escritora logra cautivarme con su amena narrativa, con diálogos ocurrentes y con una historia de amor dulce donde las haya.
No obstante y a riesgo de ser criticada por dar mi opinión, diré que creo que las novelas históricas de Julie Garwood tienen un fallo. Históricamente están correctamente ambientadas, aunque no en demasía. Es decir, nos sitúan en la época y contexto en que acontece la trama, nos describe la situación pero no entra en demasiados detalles -no hablo de descripciones- sino que no profundiza, sólo esboza lo suficiente para situar la novela y a los personajes.
Pero así como pienso que esto, lo que hace de ellas unas novelas menos densas y detalladas históricamente, en su defensa diré que son historias que calan muy fácilmente porque transmiten el amor de una manera especial.
Jamie Jamison como la gran mayoría de heroínas de Garwood es una muchacha aventurera, divertida y un tanto especial. Especial en el sentido Garwood, lo que equivale, para aquellas que no habéis leído una novela histórica de esta escritora, a protagonistas con ciertas peculiaridades que hacen de ella alguien divertido e incluso torpe. En el caso de Jamie es su nula capacidad de orientación, lo que la lleva a perderse o desorientarse con suma facilidad y lo que da lugar a escenas entrañables y divertidas. No es que sea relevante para la trama pero creo que sí para conocer el estilo de esta autora.
Alec Kincaid como todo héroe de sus historias es un highlander rudo, fuerte y un poco arisco. No está habituado a ser dulce ni suave ni mucho menos paciente, pero eso es justo lo que Jamie necesita, así que es de imaginar en qué trance y en que situaciones pueden llegar a encontrarse.
Poco a poco va cayendo presa de Jamie y, a su pesar, enamorándose, algo que Alec se juró no hacer. Después de todo el de ellos es sólo un matrimonio concertado, un deber impuesto por su rey. Además para Alec ése es su segundo matrimonio, ya que su anterior esposa se suicidó, según se cree por su incapacidad para tolerar la convivencia con él.
Sin embargo, lejos de un trauma, la experiencia de estar casado se convierte para Alex en una aventura y un sobresalto tras otro, dado el carácter inquisitivo de Jamie y su fijación por hacerse imprescindible para los Kincaid, alterando el orden y las costumbres que durante años han regido a este clan.
La historia de amor de Jamie y Alec es dulce, conmovedora y muy divertida. Aderezado con las aventuras y desventuras en que se ve envuelve Jamie, su voluntad por integrarse al clan de los Kincaid, así como de introducir lo que considera mejoras en su forma de vida, el día a día de la pareja protagonista está lleno de sorpresas.
Además la novela cuenta con personajes secundarios que por sí solos son atrayentes, como Daniel Fergusson, Mary o los highlanders de clanes aliados o enemigos.
En la novela también hay lugar para las intrigas, que es donde hace su aparición el personaje antagonista de La novia rebelde, alguien dispuesto a acabar con Jamie y hacer sufrir a Alec, sobre todo cuando se hace evidente para todos de cuan importante es la joven inglesa para el jefe de los Kincaid.
La novia rebelde es una novela a la que tengo un cariño especial. Aún viendo sus puntos débiles, como antes señalo, es una historia que por su sencillez, ingenio y el buen rato que me hace pasar atesoro, pues me parece una historia dulce, entrañable y divertida que ofrece una agradable lectura y te deja con una sonrisa en los labios. Al menos es mi caso. Y es que a veces no busco nada más en un libro...
miércoles, 20 de enero de 2010
Hielo y fuego de Julie Garwood
Sophie rose es una intrépida periodista que ha tenido que dejar su puesto en un gran periódico de chicago por negarse a escribir sobre su propio padre, un notorio ladrón. En su nuevo trabajo, en un modesto diario, la tranquilidad le dura poco, ya que tropieza con la extraña desaparición de un corredor profesional, al parecer atacado por un oso. Guiada por su infalible olfato para las grandes noticias, Sophie pone rumbo hacia los bellos e inhóspitos paisajes de Alaska… Lo que no imagina es que el peligro seguirá cada uno de sus pasos. Por suerte –y también para complicar las cosas- el FBI le asigna un guardaespaldas tan temerario como atractivo. jueves, 16 de abril de 2009
La música de las sombras de Julie Garwood
La princesa Gabrielle St. Biel es una joven de deslumbrante belleza, cuyo padre es uno de los barones más poderosos de Inglaterra. Es ella la elegida por el Rey Juan para casarse con un laird escocés, el laird Monroe, en un intento porque reine la paz en las Highlands. Monroe es un hombre bastante mayor que Gabrielle y al que ni siquiera conoce, pero los rumores que llegan a ella hablan de un hombre bondadoso y respetado.
No obstante, tal matrimonio no llega a celebrarse dada la muerte repentina de éste.
Pero Gabrielle ya se encuentra en las Highlands en el momento en que se produce el deceso y, sin proponérselo, acaba envuelta en un incidente que sellará su destino. Cuando viaja junto a sus cuatro guardias, y hombres de confianza, son testigos de cómo un grupo de escoceses tratan de acabar con la vida de otro de ellos, al parecer de clanes rivales, utilizándolo como cebo para matar al hermano mayor y laird del prisionero. Con su arco, Gabrielle lo impide acabando con la vida de uno de estos hombres, pero esto desencadena una serie de hechos en los que se ve envuelta.
Existe la leyenda o creencia de que en St. Biel existió un tesoro de oro, en épocas de las Cruzadas, y que el Rey ocultó en lugar de entregarlo en su totalidad al Papa como era de esperar. O al menos se dice que ocultó una parte de éste. Se cree que el secreto del escondrijo pasa de padres a hijos, de modo que el tío abuelo de Gabrielle se lo pasó a la madre de ésta y así hasta llegar a Gabrielle, pero la realidad es que no hay indicios fehacientes de la existencia de ese tesoro.
Pero aguijoneados por la belleza, dote y la nada desdeñable leyenda de un tesoro, son varios los pretendientes que rondan a la princesa: el Barón Coswold y el Barón Percy, ávidos de riqueza y poder.
Llega hasta tal punto el afán por casarse con la joven princesa, que apenas muerto Laird Monroe ya tiene varias “ofertas” (o coacciones) de matrimonio.
Sin embargo, la reputación de Gabrielle queda en entredicho cruelmente y eso la obliga a huir. Encuentra refugio en Brodick Buchannan y Colm MacHugh, los lairds de los dos clanes aliados en la región. Finalmente, sin poder impedirlo, acaba comprometida con el hosco y temido MacHugh, el hermano de cuyo hombre salvó la vida Gabrielle.
A partir de aquí se inicia la convivencia y adaptación de la princesa Gabrielle St. Biel con el clan MacHugh y las costumbres escoceses. En un principio se siente impresionada por su nueva vida y lo que se espera de ella. Al contrario que sus anteriores pretendientes, Colm no espera ni dinero, dote ni tierras por su parte, y menos tras ser repudiada para su país. El bullicioso clan MacHugh la acoge entre sus gentes y le muestra a Gabrielle un hogar.
Poco a poco Gabrielle comienza a sentirse más intrigada y atraída por su futuro marido, pese a sus modos algo arrogantes y su manía de darle órdenes; a la vez que al laird MacHugh le sucede lo mismo y trata de luchar contra ello en la convicción de que un hombre de su posición, un hombre habituado a la guerra no está hecho por sentimientos delicados ni el amor.
La música de las sombras está relacionada con El secreto y El rescate, ya que los clanes Maitland, Buchannan, MacHugh son aliados. Por otra parte existe otro vínculo entre Gabrielle y Brodick Buchannan, y es que Gillian, la mujer de Brodick, está emparentada con Gabrielle.
La verdad es que la presencia de Brodick no es que sea trascendental, casi pareciera que ha sido una concesión de la autora, pero eso es un aliciente añadido que da pie a escenas muy entrañables y divertidas.
Como telón de fondo existe toda una red de intrigas y conspiraciones por parte de los Barones Coswold y Percy para alzarse con el beneplácito del Rey Juan y casarse con Gabrielle. El Rey Juan ve peligrar su poder y necesita el apoyo de los barones más importantes y poderosos de Inglaterra, uno de ellos es el Barón Geoffrey de Wellingshire, el padre de Gabrielle.
Las intrigas de la Corte no dejan de ser interesantes, como tampoco los conflictos entre clanes. Pero ante todo hay un aspecto que ha acaparado mi atención, la historia de amor de Colm MacHugh y Gabrielle St. Biel, con el inconfundible sello de esta autora.
Pero aun y todo, tengo que marcar un aspecto negativo, y es el hecho de que la historia de amor me ha parecido un tanto escueta. Me he quedado con la sensación de que faltaban escenas, quiero decir que unas cuantas páginas más habrían dado pie a una novela más intensa. He notado en falta más escenas entre la pareja protagonista, tal como ha sucedido en sus anteriores novelas, pero pese a ello La música de las sombras me ha gustado mucho.
Por un lado la intriga está muy bien descrita, por otro la historia de Colm y Gabrielle es una muestra más del ingenio de Julie Garwood.
Fácilmente reconoces esos rasgos tan característicos de esta escritora, tanto en la escritura como en el carácter de sus protagonistas.
Colm MacHugh es uno de los protagonistas con más carácter, arrogancia y seguridad en sí mismo que recuerdo de esta autora. El laird MacHugh se ha ganado una reputación temida y respetada en las Highlands, aunque eso no elimina el odio y rivalidad entre clanes.
Como otros protagonistas escoceses es rudo, violento y venerado, a la vez que temido.
Son rasgos que me han encantado porque dan pie a diálogos y escenas de esas tan familiares en otras novelas como La novia rebelde o El rescate, por mencionar algunas otras.
Gabrielle también es una muestra más del tipo de heroínas de Garwood, bella, audaz, temeraria, decidida y valiente, sin olvidar esos rasgos tan divertidos y especiales con que suele caracterizarlas.
La historia de amor, aunque un poco breve para mi gusto, es bonita, intensa y muy en la línea de libros anteriores.
La verdad es que la lectura me ha dejado muy buen sabor de boca, pese a estos puntos negativos que señalo, porque creo que sopesándolos no ha impedido que me atrape la novela.
Después de tanto tiempo sin leer novelas históricas ambientadas en las Highlands de Julie Garwood, ésta no me he decepcionado. Insisto en que la novela me parece un poco corta pero los diálogos ingeniosos, las intrigas y aventuras presentes página a página, los personajes tan cercanos, atractivos y con esos defectos tan especiales, la ambientación y la rivalidad entre clanes, y un laird tan imponente como Colm MacHugh, creo que son puntos que hacen de La música de las sombras una buena novela. Por último debo decir que la elección del título me parece preciosa (el significado se descubre en la novela).


