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Todos los libros de los que aquí hablamos han sido comprados y leídos en papel o ebook en español o en inglés. Este NO es un blog de descarga de libros. Las críticas y/o reseñas que aquí se pueden leer son opiniones personales, nada más, y no pretenden ser otra cosa. Reseñamos principalmente novelas románticas, pero también, de vez en cuando, damos nuestra opinión sobre novelas pertenecientes a otros géneros.



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martes, 7 de enero de 2020

Un ángel para Emily , de Jude Deveraux

Emily Jane Todd, bibliotecaria de un pequeño pueblo, atropella a un ángel errante peligrosamente atractivo. Michael sale ileso del accidente, demuestra conocer hasta el ultimo detalle de la vida de la joven y le anuncia que ha sido enviado del Cielo para salvarla.

Pero en cuanto él le revela que puede ver las almas de las personas y que la suya es de una extraordinaria belleza, se prepara para perder el cielo en sus brazos. El viaje que emprenden juntos romperá toda regla celestial y terrenal antes de que a Emily se le conceda un deseo: el amor divino.

No sé cómo empezar a comentar esta novela. Bueno, lo que no sé es dónde situarla, si en paranormal, en misterio o en sentimental. Es que tiene una mezcla de todo un poco, así que trataré de aclararlo. Lo primero que hay que saber es que es una historia de reencarnaciones.

Emily es una mujer que se ha reencarnado varias veces hasta llegar a la época actual. Está llena de actividad, es inteligente y capaz de todo. Mientras conduce, tiene un accidente con el protagonista masculino, pero él sale ileso y es que se trata ni más ni menos que de un ángel y no de un hombre de carne y hueso. Sí, sí, no habéis leído mal, Michael es un ángel de la guarda.

El protagonista masculino ha tomado el cuerpo de un hombre muerto, de un asesinado. Los ángeles no tienen cuerpo, de modo y manera que no le queda otra opción que tomar prestado un cuerpo humano. El hecho de que se encarne en un fulano al que matan a tiros ya me dio un poco de grima, pero bueno, la historia iba así y así había que tomarla.

Hasta aquí hasta podía resultar bien la historia. Por mi parte no le hago ascos a cualquier tipo de argumento, aunque sea paranormal. He leído historias verdaderamente preciosas de ángeles y el hecho de que aquí se tratara de un ser celestial no iba a hacerme cerrar la novela.

Pero es que no he acabado de encontrar toda la química adecuada entre los protagonistas, lamento decirlo. Sí, sí, Emily se enamora de Michael y Michael se enamora de Emily, su romance es precioso, pero no se me ha hecho tierno como en otras novelas de esta autora.

Por otro lado, la intriga que la autora intenta meter en la narración, imagino yo que para hacerla más interesante, no me ha convencido del todo. Demasiadas alusiones a la religión y al Mal, creo que eso se lo podría haber ahorrado en parte.

Hay toques de humor que amenizan la historia y que se agradecen.

Yo creo que esta historia podría haber sido mucho mejor, más creíble aunque se trate de una humana y de un ángel, que cosas más extrañas se ven en las novelas, como chicas normales y vampiros o chicas normales y hombres lobo. Creo que la autora no ha exprimido la historia lo suficiente.

No voy a puntuarla mal del todo, porque Deveraux es una mujer que escribe bien, al menos eso pienso yo, y no todas las novelas o sus argumentos tienen que ser de nuestro gusto, porque para eso están los distintos subgéneros, para que cada una elija el que le gusta.

Yo la recomendaría a las que quieren pasar un rato entretenido leyendo una historia un tanto fuera de lo común, siempre que no le den miedo los muertos... o no tengan otra cosa a mano.

Mailo

viernes, 6 de septiembre de 2019

Sombras de amor, de Jude Deveraux

Hayden Lane, escritora de best sellers románticos, se siente totalmente atrapada por las historias que entreteje, con tramas oscuras y amores eternos que le resultan más atractivos que su propia realidad.

Su próximo libro tiene como protagonistas unos enamorados cuyas vidas actuales se ven complicadas por las pasadas, y es entonces cuando Hayden decide consultar una médium. La escritora descubrirá que en una vida anterior, en la Inglaterra eduardiana, ella fue una mujer llamada Lady De Grey, una cortesana que desapareció cierta noche en forma misteriosa, acusada de haber envenenado a su esposo.

Fascinada ante la idea de revivir el pasado, acude a un hipnotizador que le permitirá recordar su vida como Lady De Grey, y experimentar un amor maravilloso que podría ser suyo si tan solo se atreviera a abrir su corazón a la más misteriosa aventura.

En Hayden encontramos a una escritora de novelas románticas (últimamente he leído varias novelas en que la protagonista es escritora y me pregunto si es que quieren hacer algo así como una autobiografía). Ha tenido éxito, de manera que vemos a una mujer activa, directa y que sabe lo que quiere salvo en el amor, donde no le ha ido demasiado bien. Pero esta novela no va de la vida de una escritora simplemente porque al saber que ha vivido en otra época la protagonista decide investigar sobre su pasado.

Resultaba atrayente al empezar, pasar de la vida actual de la protagonista a una de sus anteriores existencias: Catalina, una dama enamorada de su esposo. También me pareció sugestivo conocer la relación entre Callie y Talis, cambiados al nacer. En esta segunda vida hay una relación de amor eterno y una posterior maldición. Me equivoqué, porque es un jaleo.

No sé si yo me he perdido o estoy perdiendo a las que están leyendo estos comentarios, pero es que la novela va así, de una vida a otra. Lo he encontrado un poco lioso, para ser sincera.

Lo que menos me ha gustado de la historia es que hay demasiadas escenas de llanto. A mí me parece bien que se llore, es algo natural, pero que se pasen la novela llorando me carga un poco.

La relación con el protagonista masculino no me ha parecido demasiado real, es como si hubiese escrito con alfileres, sin profundizar.

Es una pena no haber sacado algo más en claro de esta novela porque, repito, Deveraux es una escritora de la que he leído cosas preciosas, como El Caballero de la brillante armadura, que me entusiasmó. Pero en ésta, o yo no he acabado de entender la historia o no ha descrito la autora lo que yo esperaba.

Mailo

sábado, 31 de agosto de 2019

Para siempre, de Jude Deveraux

Darci Monroe ha superado una niñez marcada por el abandono gracias a su carácter entusiasta, una actitud positiva y una voluntad extraordinaria. Ahora, esta joven llena de ingenio, contratada como asistente personal por Adam Montgomery, dedica más que una simple atención profesional a este millonario de un atractivo irresistible.

Pero hay algo que impide a Adam aceptar el amor de Darci: desea descubrir el secreto de la desaparición de sus padres, y Darci posee unas facultades que le ayudaran a luchar contra una dama de las artes ocultas.

En general suelen gustarme las novelas de esta escritora y si además veo que el apellido del protagonista es Montgomery, ya es que me embalo.

Me gustaría comentar que no es una de las típicas novelas de Deveraux, casi ni parece haber sido escrita por ella, al menos esa es mi impresión. Pero vamos al tema.

El prólogo me ha parecido interesante, lleno de alusiones a los poderes ocultos y a la inmortalidad. Sé de algunas lectoras que se saltan el prólogo, cosa que nunca he entendido porque en él nos dan la pauta para saber de qué va a ir luego la novela. Yo, como me los leo todos, ya me quedé un poco intrigada sobre el argumento.

Darci es una protagonista valiente y arriesgada que consigue un trabajo como asistente personal de Adam Montgomery. ¿Cómo consigue ese trabajo? Pues porque ella tiene poderes de vidente y él quiere resolver un secreto que le tiene obsesionado. Los poderes mentales de Darci llegan hasta el punto de saber lo que piensa el protagonista masculino.

Adam es un hombre muy rico, un tanto hastiado de todo, y al que tiene ofuscado la extraña y misteriosa muerte de sus padres. Cuando le recomiendan a Darci no duda en contratarla. Como tampoco duda en ir al lugar donde se dice que se hacen aquelarres de brujas. Todo con tal de saber la verdad.

La novela me ha mantenido interesada porque, a parte del tema de las brujas y los poderes ocultos, la autora nos hace caminar por la cuerda floja de la tensión: pasadizos secretos, intentos de asesinato, el misterio de la muerte de los padres de Adam y la incógnita del pasado de la protagonista femenina.

Estamos en una novela romántica, así que la atracción florece entre los personajes principales. Lo malo es que Darci no puede dejarse vencer por la pasión porque si lo hace no podrá obtener lo que desea, debe permanecer virgen o perderá sus poderes.

Los secundarios no han acabado de convencerme, pero puede que es que yo esperaba más de ellos, o que me parecían más importantes de lo que son en la historia. Lo cierto es que ni el misterioso sujeto del pasado de Darci ni el individuo cercano a Adam, han terminado de parecerme completos. Me da la impresión de que pasan por la novela de puntillas y se les podía haber sacado más.

Seguramente a más de una lectora le echará para atrás esta novela si digo que salen mutilaciones y crímenes, pero es que estamos hablando de sesiones de brujería y todos sabemos ya qué pasaba en esas reuniones, a fin de cuentas eran misas negras.

Bueno, pues eso, que la novela se puede leer, pero que nadie piense que va a encontrar la típica historia de romanticismo, es más una mezcla de varios estilos que despista un poco pero que imagino va a gustar a las amantes de las historias de brujería.


Mailo

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martes, 6 de junio de 2017

Me entrego a ti, de Jude Deveraux

La serie de las Novias de Nantucket, de la que Vergara ya ha publicado Amor verdadero y Por siempre jamás, está relacionada con la saga de las familias Montgomery y Taggert, una de las más populares entre las lectoras del género.

Como en el caso de las anteriores, la presente novela también se puede leer y disfrutar de forma independiente. Hallie Hartley es una joven fisioterapeuta que lo ha abandonado casi todo por su hermanastra Shelly, una actriz cuya carrera no acaba de despegar y acostumbrada a satisfacer sus caprichos… aun cuando se trate de los novios de Hallie. Un día, al volver del trabajo, Hallie recibe dos noticias: por una parte, un misterioso pariente le ha dejado en herencia una casa en Nantucket; por otra, Shelly ha intentado robársela. Hallie decide tomar las riendas del asunto y coge el primer vuelo a la isla.

Allí se encontrará con un nuevo problema, esta vez en la forma de uno de sus clientes más recientes: el joven y acaudalado James Taggert ha sufrido una lesión en una pierna esquiando y se ha instalado en la habitación de huéspedes.

Libro 3 de la serie Novias de Nantucket

La existencia de Hallie, desde que su madrastra y Shelly, su hermanastra, llegaron a su vida, no ha sido para nada idílica. Pero ella ha sabido crecer haciendo de la necesidad virtud, sobreponiéndose a los varapalos que le iban dando y saliendo airosa, en la medida de lo posible. A costa de mucho esfuerzo, ha conseguido finalizar sus estudios que es lo que deseaba. Por fortuna, cuenta con el cariño de su vecina y el hijo de esta, del que está secretamente enamorada desde que tenía ocho años.

Un día, regresa a su casa al poco de marcharse porque se ha olvidado de recoger un sobre que tiene que entregar, y encuentra a un desconocido llamando «Hallie» a su hermana e instándola a que firme un documento. Así se entera de que su único pariente lejano a quien no conocía, le ha dejado en herencia una casa en Nantucket. Su hermana abrió su correspondencia hace días y haciéndose pasar por ella, falsificando incluso su pasaporte, aceptó la herencia además de un empleo de fisioterapeuta de un huésped hospedado en la casa heredada. Hallie, después del soberano disgusto, decide poner tierra de por medio, hacerse cargo de su herencia, desaparecer de su casa y encargarse de atender al paciente que le espera en Nantucket.

El paciente no es otro que James Taggert, un hombre que se ha herido una rodilla en un accidente de esquí. La familia de James pone a disposición de Hallie un avión privado para que se desplace al lugar y ella cree que va a encargarse de un niño de papá. Al conocerlo en persona, descubre además que es un hombre guapísimo con un cuerpo de escándalo, vamos, un playboy con la vida resuelta. Él permite que ella lo crea, porque está deseando que dejen de tratarlo como a un inválido por el que todos sienten pena. Sin embargo, él es un excombatiente, herido de gravedad en una misión y con unas tremendas secuelas psicológicas...

Después de haber leído los dos primeros libros de esta trilogía me apetecía mucho leer esta tercera y última entrega. Lo cierto es que la esperaba con muchas ganas para ver cómo acababa, y aunque sigue la línea de las dos anteriores en cuanto a escritura, planteamiento y ambientación, el tema paranormal de los fantasmas que ayudan a consolidar el amor resulta aquí un pelín lioso... bueno, al menos a mí me lo ha parecido.

También es cierto que son entrañables las historias secundarias que en esta, como en las anteriores entregas, la autora nos cuenta de manera paralela, remontándose un par de siglos atrás, para hablarnos de amores frustrados de antepasados de los protagonistas del presente.

Si digo que resulta un poco lioso en este libro es porque ha habido momentos que tanto jueguecito que se traían los fantasmas me sacaba un poco de la historia de ellos dos. Eso, unido a tantos familiares Montgomery / Taggert que pululan por la isla para acudir a la boda de la pareja de la segunda entrega de la serie, en ocasiones era un galimatías que, como digo, cortaba la historia natural de la pareja protagonista.

Creo que ya dije en una de las dos novelas anteriores —y en esta insisto en ello—, que la autora hace innecesariamente largas las historias, y aunque no llega ser pesada en exceso porque su escritura es muy grata (esta autora sabe lo que hace), sí considero que le sobran un buen montón de páginas que, prescindiendo de ellas, la lectura sería mucho más amena y desde luego ligera.

A todas las lectoras enamoradas de los Montgomery / Taggert, les encantará encontrar cameos de personajes que aparecen en otras novelas: Cale, Ken, Caleb, Dougless, Nicholas, J.T., Aria...

En definitiva, una novela en la línea de las dos anteriores de la trilogía, con la sensibilidad, la ternura y la maestría de la autora. Agradable de leer aunque no inolvidable como otras de la autora.


domingo, 4 de junio de 2017

Amor verdadero, de Jude Deveraux

Alix Madsen es una joven que acaba de terminar la carrera de Arquitectura y se dispone a pasar todo un año en la isla de Nantucket debido al testamento de una anciana con la que pasó un verano a los cuatro años, Addie Kingsley. Jared Kingsley está furioso, su tía y su abuelo se las han ingeniado para que una desconocida pase todo un año en su casa. Claro que es un poco más complicado, ya que su abuelo es en realidad su antepasado, Caleb, ahora un fantasma, que habita en esa casa desde hace doscientos años.

Jared en Nueva York es conocido como Jared Montgomery, famoso y prestigioso arquitecto que huye de las jóvenes estudiantes deseosas de abrumarlo a preguntas. Sin embargo, Alix, con algo de esfuerzo verá más allá del conocidísimo arquitecto, conocerá al hombre que no duda en ayudar a cualquier habitante de la isla, es cariñoso con los numerosos parientes que viven en Nantucket. Por otro lado, Jared descubrirá el talento de Alix y recordará a esa niña que pasó un verano con su madre durante la época más difícil en la vida de Jared. Además, Alix será la encargada de buscar el diario secreto de Valentina, el amor de Caleb y descubrir qué fue lo que pasó en realidad, sin contar que debe organizar en Nantucket la boda de su amiga Izzy.

Un pueblo que cada verano se ve inundado de turistas pero que sabe guardar sus secretos y misterios, unas casas de ensueño restauradas con cuidado y un conjunto de personajes divertido, variado y con un papel muy diferente cada uno. Tanto Alix como Jared son dos personajes que me han encantado, tan testarudo él en algunos momentos y Alix tan llena de ideas y deseosa de organizar la boda perfecta. Una mención especial se merece Caleb, ese fantasma algo juguetón y decidido a cambiar la vida de su nieto. Aderezado con imágenes del pasado que nos descubren un poquito más de aquellas personas y de las que viven en la actualidad.

La única pega que le he encontrado es que, por momentos, no soportaba a Victoria, la madre de Alix, es el personaje que menos me ha gustado, demasiado exagerado en algunas situaciones y su mano manipuladora no me ha terminado de encajar. Además la autora ha desarrollado en exceso algunas escenas, quizá si no se hubiera extendido tanto en algunos momentos hubiera sido una novela excelente.

En general me ha resultado una novela muy entretenida, que se lee rápido y con ganas de descubrir qué le sucedió a Valentina y cómo todos los personajes van encajando en la novela. Me ha dejado con muchas ganas de leer el siguiente. Muy recomendable.
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miércoles, 26 de abril de 2017

Dulces mentiras, de Jude Deveraux

Samantha dejó de ser una niña a los doce años cuando murió su madre. A esa edad debió hacerse cargo de la casa, de un padre sumido en una fuerte depresión y tratar de superar culpabilidad que la embargaba al creer que la muerte de su madre había sido, en parte, su culpa. Ahora acaba de separarse de un matrimonio que fue un error desde el principio, pocos días después fallece su padre.

La sorpresa de Samantha es mayúscula cuando el abogado de su padre le dice que la casa familiar ha sido vendida y que para heredar el dinero que éste le dejó debe mudarse un año a Nueva York, a un apartamento alquilado en la casa de Michael Taggert y debe continuar con la búsqueda de su abuela, que abandonó a la familia cuando Samantha era solo un bebé.

El primer encuentro entre Samantha y Mike no es que sea el ideal. La atracción es instantánea y Mike cree que Sam es una mujer joven y apasionada, pero pronto descubre que parece más una jovencita mojigata que una mujer recién divorciada. Las primeras semanas sus encuentros son casi inexistentes, ambos se evitan y Samantha va cayendo poco a poco en un peligroso letargo. Hasta que Daphne, una amiga de Mike, le hace ver que Sam ha entrado en una espiral de dolor difícil de superar en solitario. A partir de ese momento Mike no cejará hasta sacar a Samantha de esa pasividad y convertirla en la mujer que debería haber sido.

A la relación entre Mike y Sam hay que sumarlo a la búsqueda de la abuela de Samantha y la investigación para la novela de Mike sobre un famoso gánster de finales de los años 20, Doc Barrett. Esos pasajes de los años 20 han sido estupendo, la autora conseguía que te metieras de lleno en esa historia llena de bailes, gánsteres y alcohol.

Samantha es un personaje complejo; lleva mucho dolor dentro y esa niña algo gamberra y alegre se ha convertido en una joven solitaria, dolida con todos y con poca confianza en sí misma. Es un personaje al que se le coge cariño por lo vulnerable y fuerte que puede llegar a ser. Y luego está Mike, qué decir de este gemelo Taggert. Vale, a mí todo eso de los gemelos me chirría bastante, pero como es una peculiaridad de esta familia, no le hago mucho caso y ya está. Mike es un hombre fuerte y listo, al que le gusta vivir y disfrutar de la vida. Hasta que Sam le hace desear algo más.

Aunque he oído hablar mucho de los Montgomery y de los Taggert reconozco que esta es la primera novela de los Taggert que leo, y la verdad es que me ha encantado. Tanto la historia actual como la trágica de 1928. Lo cierto es que estoy deseando leer la historia de Kane, el otro gemelo, y de más familia Taggert.
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viernes, 30 de diciembre de 2016

Por siempre jamás, de Jude Deveraux

Libro 2 de la serie Novias de Nantucket

Graydon Montgomery, príncipe heredero de Lanconia, ha ido a Nantucket con su hermano gemelo Rory, para asistir a la boda de su primo Jared Montgomery Kingsley y Alix Madsen (protagonistas ambos del libro 1 de la serie). Le toca ser el acompañante de la dama de honor Toby Wyndham, la encargada de organizar la boda, e inmediatamente siente una profunda atracción por ella. Toby jamás se sintió atraída por ningún hombre hasta el punto de llegar a tener una relación amorosa. Sin embargo, con Graydon sí le ocurre esto, lo que pasa es que él le dice de inmediato quién es y los motivos por los que nunca podrá haber nada entre ellos. 

Con las cosas ya claras, deciden mantener una relación de amistad. Cuando Graydon descubre que Toby es capaz de distinguir quién es cada uno de los dos gemelos idénticos, algo que es absolutamente imposible para todos los demás, decide tomarse unos días de asueto antes de regresar a ocuparse de sus múltiples obligaciones como príncipe, entre ellas el anuncio de su inminente compromiso acordado y pactado hace años, y lo arregla todo para permanecer en Nantucket durante una semana con el fin de conocerla mejor, mientras que su gemelo vuelve a casa para hacerse pasar por él. Y es que, según la leyenda laconiana, la persona que sea capaz de distinguir a los gemelos es su Amor Verdadero.

Durante la semana que Graydon se concede libre de responsabilidades, él y Toby empiezan a conocerse mejor y a pesar de los esfuerzos de ambos por no enamorarse, no son capaces de conseguirlo, pero es que además son arrastrados a un viaje al pasado en el que tienen que arreglar una historia de amor que ocurrió hace doscientos años y que terminó en tragedia. 

Me encantan las historias de viajes en el tiempo, y si por medio hay casas antiguas y leyendas populares lo disfruto una barbaridad. Este es el caso de de esta novela. Lo cierto es que es muy recomendable leerla habiendo leído antes el libro que precede a este, dado que Por siempre jamás, aunque cuenta la historia de amor de Graydon y Toby, es una continuación de la novela anterior puesto que las leyendas y la mayoría de los personajes que los acompañan fueron presentados en el primer libro.

Para ser sincera no es una novela extraordinaria, pero sí es una entretenida y agradable lectura en la que se entremezclan pasado y presente, fantasmas, sueños, presentimientos y la ideal quimera de viajar al pasado para poder enmendar el futuro. Gran parte de los personajes que viven en el presente en la isla de Nantucket existieron y habitaron allí hace doscientos años. Las vidas del pasado están entrelazadas con las vidas del presente. Pero el viaje en el tiempo es sólo una parte de la historia. En el presente, los personajes que pueblan el lugar también están llenos de particularidades y por ello también son interesantes. 

Entre Toby y Graydon saltan chispas y los acontecimientos y la realidad parecen ponerlo todo en contra de su amor. Las conversaciones entre ellos son ingeniosas y en ocasiones divertidas y es que, además de sentirse atraídos físicamente también les gusta pasar tiempo juntos charlando. Se admiran y se respetan hasta el punto de ser capaces de sacrificarse el uno por el otro.

Los personajes secundarios también dan mucho juego a la historia, de hecho son parte del todo que da forma a la novela. Daire y Lorcan, por ejemplo, los dos guardaespaldas de Graydon son unos personajes muy interesantes, aunque aquí sí pondría un pero porque me hubiera gustado ver cerrada esta historia entre ambos.

Me ha gustado la ambientación, pues tras la lectura de estos dos libros de la serie, ya tengo una idea muy bien formada del este pintoresco y entrañable pueblecito en el que se desarrolla esta serie.

La trama es interesante, quizá un poco liosa, e indudablemente fantasiosa por cuanto tiene de cuento de hadas, pero a mí este tipo de historias me gustan mucho. 

Jude Deveraux nos regala de nuevo más historias de los descendientes de las familias Taggert y Montgomery que tan buenos ratos nos hicieron pasar hace años. El primer libro de esta serie me gustó mucho y este segundo no me ha defraudado para nada.


domingo, 22 de febrero de 2015

Mascarada a la luz de la luna - Jude Deveraux

Libro 3º de la trilogía ambientada pueblo de Edilean (Virginia).

Hacía siglos que no leía a Jude Deveraux, pero leí el primer libro de esta trilogía y me apeteció el segundo, así que lo leí y estaba como loca esperando el tercero. No es que sean la octava maravilla del mundo, pero es novela romántica de la de toda la vida y esa es la que yo leo. Así que tan contentita me fui a por este tercero.

Sophie Kincaid ha pedido ayuda a su amiga Kim para poder abandonar su pueblo y refugiarse durante una temporada lejos de todo y de todos los que la conocen. Se supone que el lugar donde vive su amiga y donde le ha ofrecido trabajo y alojamiento, es la quintaesencia de los bellos sitios y la gente fantástica, sin embargo, lo primero que le sucede cuando aún no ha llegado ni siquiera a las lindes del pueblo, es que un desaprensivo con un deportivo casi la arrolla. Quien conduce el vehículo no es otro que el doctor Reede Aldredge y ni siquiera se entera de que casi se la lleva por delante. Cuando la chica llega al pueblo y se encuentra con él, se esfuerza en dejar bien claro delante de todo el mundo lo que piensa del doctor y de paso le da un buen escarmiento. Los habitantes del pueblo que están un poquito hasta el moño del mal carácter y humor del médico, se ponen de parte de la chica. Pero cuando Reede, que es el hermano de Kim, se entera de que el trabajo que esta le ha ofrecido a su amiga es con él y el pueblo ve que esa chica tan dulce puede hacer que el doctor cambie, todos se confabulan para que Sophie no se entere de que quien casi se la carga es el médico para el que va a trabajar.

En las primeras páginas de la novela, quizá el primer cuarto de libro, la relación entre la pareja es por teléfono, a base de mensajitos y en una fiesta de disfraces... y así es como se solventa el hecho de que la chica no sepa quién es él. Durante este tiempo en el que ambos se van conociendo e incluso viven una aventura la mar de rocambolesca y muy poco realista o creíble, la verdad es que estaba disfrutando de la novela, pero en un momento determinado, a la autora se le debieron cruzar los cables o yo qué sé lo que estaba pensando. Lo cierto es que se dedicó a divagar y a contarnos la vida y milagros de todos los habitantes del pueblo, y por si estos no fueran suficientes, empezaron a aparecer personajes: su antiguo novio, el padre del susodicho, una chica que busca empleo, una señora para hacer de cajera, un viejo que hace figuras de arcilla... ¡y la madre que parió a Panete!, y todos, de una u otra forma, se acoplaron a la historia.

La verdad es que llegado a este punto, y aunque los protas pululaban por allí, yo ya no sabía qué rayos me interesaba más, si las cuitas y circunstancias de los habitantes de Edilean o cómo demonios iba a terminar el romance porque, todo sea dicho de paso, el cortejo y el amor no iban... o iban muy flojitos y aguados. Pocas cosas pasan entre ellos, no se ve ni la química ni la física ni na de na, pero es que además, tampoco a sus propias historias personales les ves el futuro. Y a todo esto los habitantes del pueblo sin parar de entrometerse en la vida de la pareja y manipular todo lo que pueden: «que no pierdas a la chica, que es estupenda», «que el doctor es un amor, de verdad». Qué asco de pueblo, ni loca me voy a vivir allí, ¡panda de cotillas! Eso sí, bienintencionados todos, sólo faltaba.

En fin, que al final son felices y comen perdices, eso sí, de la manera más rara que me podía imaginar. Casi parece que la autora se ha liado (o lo ha liado) ella sola tanto, que después de cuatrocientas páginas ha tenido que tirar por la calle de en medio y poner punto y final. A mí me ha desilusionado un montón porque ha dejado hasta cosas sin respuesta o confusas, y aunque tampoco es que fueran importantes (puedo vivir sin saber esas chorraditas), si las metió en la historia, ¿por qué narices no las solucionó?

Por otra parte, ¿a santo de qué tanto misterio en los libros anteriores con la desaparición de la tercera amiga, dónde estaría y qué sería de ella? Parecía que nos esperaba una historia que nos iba a emocionar o sorprender al menos y... bah, no vale un pimiento, no es nada del otro mundo. Y las dos amigas ni siquiera hacen acto de presencia en esta última entrega, ¡ni por teléfono siquiera!

Sinceramente, este cierre de la trilogía es totalmente prescindible.

 

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Extraños a la luz de la luna, de Jude Deveraux

Libro nº 2 de la serie Luz de luna

Kim y Travis forjan en su más tierna infancia una preciosa amistad y un profundo vínculo en el pintoresco pueblecito de Edilean, Virginia. Comparten dos semanas intensas y perfectas llenas de juegos, lecturas, confidencias y enseñanzas. Travis es un niño sobreprotegido de doce años que no sabe ni jugar, ni relacionarse, ni divertirse. Y es Kim, una niña de ocho años, la encargada de de enseñarle todo eso a ese chico misterioso y diferente a cuantos muchachos ha conocido en su vida. Ambos, a lo largo de esos pocos días, se hacen un hueco en el corazón del otro. Travis promete volver algún día, pero Kim no vuelve a saber de él hasta dieciocho años después.

Cuando Travis regresa de sus cortas e increíbles vacaciones, su vida da un giro impresionante. Se enfrenta a su autoritario y carismático padre y exige dejar de estudiar en casa con tutores y poder practicar deportes. Años más tarde acaba sus estudios de abogado, pero le coge el gusto a los deportes de riesgo e incluso, durante un tiempo, se gana la vida con ellos. Las circunstancias le obligan a tener que trabajar para su multimillonario padre y desde su exitosa y acomodada vida social y laboral, no pierde la pista a la extraordinaria mujer en la que se ha convertido Kim.

Kim por su parte, se quedó totalmente destrozada cuando una mañana hace dieciocho años descubrió que Travis y su madre habían desaparecido sin dejar rastro de ellos. Nunca pudo olvidar al niño que cuando se fue se llevó con él su corazón. A lo largo de los años ha hecho muchas incursiones a través de Internet con la intención de averiguar algo sobre él, pero sin saber su apellido ni nada de su vida, le ha resultado imposible. Ahora es una mujer de negocios, una brillante diseñadora de joyas, que vive cómodamente de su trabajo en Edilean.

Desde hace cuatro años, Lucy, la madre de Travis, vive escondida en el bucólico* pueblo en el que una vez su hijo y ella vivieron las dos semanas de verano más felices de su vida. Huyó de su marido llevándose una enorme cantidad de dinero. Ahora ha conocido a un hombre con el que quiere casarse, y necesita que sea su hijo quien gestione su divorcio.

Cuando Travis es informado por su secretaria de la llamada de su madre y del motivo, decide que ha llegado la hora de volver a Edilean, de volver al lugar que su corazón añora desde hace años... de volver a Kim.

Todo el pueblo se halla inmerso en la fiesta de celebración de una boda. Kim, descansa y disfruta de la dulce noche sentada en un banco del jardín, entre árboles y a la luz de la luna. De repente, un desconocido le pregunta si todavía enseña a la gente a divertirse... Travis ha vuelto a Edilean, tal y como prometió.

Me encantó el primer libro de la serie y este último lo he leído con una sonrisa en la cara desde la primera hasta la última hoja. ¡Quién me iba a decir a mí que a estas alturas yo estaría leyendo y enganchada a una serie de Jude Deveraux! A esta autora la he leído, claro, pero hacía siglos que ya no leía nada suyo. Bueno, pues me ha devuelto la ilusión y estoy encantada con ella. A ver, no penséis que estamos hablando de unas historias del nivel de Dulces mentiras (pongo este ejemplo porque es mi favorita de esta escritora y una de mis novelas preferidas en romántica), pero las dos novelas de esta serie son dulces, románticas, con trama, bien escritas y muy agradables de leer.

Esta novela en concreto cuenta, de manera muy amena y entrañable, un romance encantador, sencillo, tierno y bonito en el entorno hogareño y cálido que la autora ha creado en este pueblo acogedor.

Asistimos al renacimiento de la amistad de aquellos niños convertidos hoy en adultos y al amor, las chispas y la pasión que germina en ellos. Y mientras tanto, presenciamos las historias de vida, familia y amor paralelas de los secundarios que componen este libro, que por cierto me han encantado.

Tal vez haya quien piense que para las subtramas que tiene podía haberse profundizado más en ellas; es posible que haya quien diga que hay cabos que se podían haber atado mejor o no de manera tan fácil; sin duda también habrá quien comente que qué dulce, fácil y bien acaba todo para todos... Y a lo mejor hasta es verdad, pero yo en una novela romántica busco que me ponga una sonrisa en la cara, que me emocione un poco, que me haga disfrutar y que no me haga pensar en nada, y Extraños a la luz de la luna lo ha conseguido absolutamente.

NOTA: En la novela anterior de la serie puse el grito en el cielo por una traducción nefasta, así que justo es decir que las dos traductoras que ha llevado a cabo la traducción de este libro, Ana Isabel Domínguez Palomo y María del Mar Rodríguez Barrena, han hecho un trabajo excelente, ¡¡menuda diferencia de un libro a otro!!

* Lo de "bucólico" es un guiño a algo que se dice en la novela.


 

viernes, 30 de mayo de 2014

Amanecer a la luz de la luna - Jude Deveraux

Primera novela de una nueva trilogía ambientada en el idílico pueblo de Edilean (Virginia), que tanto éxito ha tenido.

Entre Jecca Layton y el doctor Tristan Aldredge saltan chispas. A instancias de su gran amiga Kim, Jecca deja a un lado el mundo del arte de Nueva York para pasar el verano entregada a la que es su pasión, la pintura, mientras disfruta de la unida comunidad artística de Edilean.

El primo de Kim, Tris —el atractivo y entregado médico del pueblo— lleva años sintiendo una profunda atracción por la «hermana» universitaria de su prima, aunque hasta entonces sólo la ha visto una vez en su vida; ahora, Jecca queda cautivada por los encantos de este hombre fuerte y sensible en un verano de placer sensual.

Pero cuando los negros nubarrones anuncian el regreso de Jecca a la «vida real» y la gran ciudad, los amantes deben tomar una decisión: ¿podrán sobrevivir a la separación? Y ¿cuál de los dos sacrificara parte de sus anhelos para seguir juntos?


Hacía mucho tiempo que no leía una novela de Jude Deveraux. No es esta autora una de mis "top ten", pero sí he leído un buen número de sus novelas y muchas de ellas las he disfrutado bastante, además, uno de mis libros de novela romántica favoritos es de esta escritora: Dulces mentiras.

Bueno, pues, cuando leí la opinión que sobre esta novela hizo alguien con quien comparto casi siempre criterio, decidí aventurarme con su lectura. Estaba convencida de que me iba a gustar y ciertamente así ha sido. La novela es muy bonita, cuenta una preciosa historia de amor que se inicia de manera muy sensual, y os la recomiendo de corazón, sobre todo a quienes añoráis las novelas románticas "de toda la vida", sin artificios, inventos varios, innovaciones, bichos o sexo a troche y moche.

Dicho esto, me niego a callarme el pecado mortal que se ha hecho con la traducción, revisión o lo que quiera que se tenga que hacer con un libro una vez traducido. Es que se me ha puesto una mala leche leyendo...

Sólo unos ejemplitos que me han dejado ojiplática (ya, ya sé que esta palabra no existe, pero si el traductor y la editorial se permiten "licencias", yo no voy a ser menos, ¿no?):

- Dabuten, para decir estupendo. ¡Alucino!
- Agur, para despedirse. Vamos, que Jude Deveraux domina el vasco. ¡Yo flipo!
- Gañir y gañido. Ni que decir tiene que me fui como loca al diccionario a leer las acepciones que gañir tiene. Vamos, ni haciendo un esfuerzo de imaginación, en el contexto de las frases en las que están dichas, tienen sentido estas dos palabras.
- Ay, y este último es mi favorito. Yo lo llamo "antilibido total": Él le acarició el cuello con los morros. ¿¡¡¡Con los morros!!!? ¿¡¡¡Con los morros!!!? ¿¡¡¡Con los morroooooos!!!?

Hay más, muchas más cosas, pero no he tomado nota. De todas formas, con estas perlas os hacéis, supongo, una idea.

Ya había leído algún otro libro traducido por Martín Rodriguez-Courel (creo recordar que Primera dama, de SEP, también está traducida por este señor) y quedé verdaderamente "sorprendida" por su utilización de los sinónimos.

En fin, que mejor dejo de escribir y no digo nada más porque me estoy calentando y me doy hasta miedo.

 

jueves, 25 de febrero de 2010

Dulces mentiras de Jude Deveraux


Samantha Elliot quedó destrozada tras la muerte de su padre. Aún peor era saber que para cobrar su herencia tenía que encontrar a su abuela. Tras su divorcio y la muerte de su padre, lo último que quería Sam era buscar a una mujer que desapareció de Louisville cuando ella era muy pequeña para recordarla. Pero cuando llega a Nueva York se encuentra con que su padre planeó algo más que una búsqueda...

Michael Taggert le prometió al padre de Sam que cuidaría de ella cuando él no estuviera. Ella no lo sabe, pero él le ayudará porque lo que ella busca está relacionado con su investigación sobre los gansters que en aquella epoca había en Nueva York. Ser su casero parecía fácil, sacarla de su entumecimiento y conseguir que admita que esta enamorada de él es otra historia...


Con "Dulces mentiras" me he estrenado con Jude Deveraux, y he de decir que esta autora me ha dejado un buen sabor de boca. El libro me ha gustado mucho.

La autora nos presenta a una protagonista, Samantha Elliot, complicada. Es una chica muy introvertida, sin energía y sin ilusión por nada ni por nadie. Hay que entenderla. Es necesario comprender que las personas somos como somos por lo que nos ha tocado vivir, o por cómo hemos decidido vivirlo. Se nos cuenta que Samantha a su corta edad se siente culpable por la muerte de su madre y piensa que la falta de atención por parte de su depresivo padre bien se la tiene merecida. Durante muchos años se ve recluida en su casa con la única obligación (impuesta por ella misma) de realizar las tareas domésticas y cuidar de su padre. Más tarde, tiene que sobreponerse a la muerte de su abuelo, y más tarde a la de su padre. Además, para más inri, se casa con un capullo integral cuya única misión es humillarla, chupar de sus ingresos y serle infiel. Tras la muerte de su padre, se ve involucrada en la búsqueda de su abuela (desaparecida hace muchos años) para conseguir el dinero de la herencia. Se siente sola, muy sola, y muy triste. Hasta que una vez llegada a la casa de Nueva York, donde su padre le pedía que fuera, se encuentra con su casero, Michael Taggert, y descubre que la vida puede dar un inesperado giro de 180 grados.

Se puede apreciar una increíble evolución de Samantha, que va desde la depresión, el recelo y la desconfianza hasta la amistad, el afecto y el amor que deja que al final surja entre ella y su casero. Una evolución que no hubiera sido posible sin la reiterada insistencia de Mike Taggert.

Mike me parece un encanto de chico. De hecho, la historia de amor no me hubiera gustado tanto si hubiera sido con otro personaje. Mike es perfecto, y no hablo sólo del físico, es amable, paciente, inteligente, enérgico, con un gran sentido del humor y una tremenda ilusión por la vida. Tiene claro desde el principio que siente algo por Samantha y con el tiempo lo único que consigue es aumentar su interés y su esfuerzo para lograr por todos los medios gustarle a ella. Es muy perseverante y tiene mucho tacto. Consigue darle a Samantha todo lo que necesita en el momento oportuno. Mike ofrece su confianza y deja el espacio y el tiempo suficiente para que sea ella quien por su propio pie decida ir a él. A pesar del recelo que le muestra Samantha, Mike no decae en ningún momento y divierte y acompañana a la chica todo el rato para aliviar el sufrimiento que lleva consigo. En definitiva, Mike es el hombre que consigue darle de nuevo vida a Smantha.

Aunque no tiene nada de especial me gustó mucho la escena en la que por fin, después de mantener su primera relación sexual, Mike y Samantha disfrutan de un baño juntos. Samantha deja de sentirse sola, se siente querida y empieza a albergar esa confianza con Mike que hace que le cuente todo su tortuoso matrimonio. Es ese momento íntimo el que me gusta. Esa barrera que Mike con tanto esfuerzo ha conseguido romper y que hace que Samantha esté un poquito más cerca de él cada vez.

Además, la historia entre los dos se desarrolla paralelamente a la búsqueda de la abuela, la cual, según vamos avanzando en la lectura, descubrimos que estaba relacionada con los peores gánsters de Nueva York. Esta trama de mafiosos, crímenes y dinero le da un puntito de misterio a la novela.

El libro nos muestra Nueva York desde distintas perspectivas. Nos muestra el ajetreo de sus ciudadanos, los “sucios” taxis amarillos, las constantes intenciones de las neoyorkinas por hacerse pasar por chicas con glamour, los barrios residenciales donde los chicos corretean en las calles y los suburbios como Harlem donde lo mejor es ni saber donde se encuentran. Nos enseña un Nueva York en todos sus aspectos y nos cuenta pequeñas particularidades que la hacen una ciudad muy especial.

A mí me ha parecido un libro muy entretenido y confieso que la historia de amor entre Samantha y Mike me ha llegado a cautivar, tanto que me ha dado mucha pena terminarla.

Mi valoración para el libro es muy buena.


jueves, 3 de septiembre de 2009

Un trato perfecto de Jude Deveraux


-Señor Hunter, me gustaría que me pidiera en matrimonio.

Así comienza la tercera historia que se cuenta en el libro "La invitación" de Jude Deveraux publicado por RBA.

La señorita Dorie Latham necesita un marido y ha confeccionado una lista de hombres según los criterios que se supone que van a ser del gusto de su hermana Rowena. El primero de la lista es Cole Hunter.

Cole Hunter es un "intermediario" que se gana la vida intercediendo en conflictos, unas veces a base de palabras y otras, usando las pistolas.

La señorita Latham necesita urgentemente un marido y lo quiere buscar por su cuenta, ya que si no, su hermana se encargará de encontrárselo. La apariencia y personalidad de Dorie es totalmente diferente a la de Rowena y eso es y ha sido algo que siempre ha condicionado su vida. Rowena es bellísima, sociable, dulce y según lo que todos dicen una auténtica heroína. Ha pescado un marido maravilloso que la adora y que tiene montones de dinero. Vive en una casa fantástica y tiene dos hijos divinos. Todo en la vida de Rowena es como un cuento de hadas. Todo lo contrario ocurre con Dorie, sin embargo, las cosas no son así de simples...

Lo que ve Cole Hunter cuando la señorita Latham le hace tan increíble proposición, es a una mujer diminuta, con un moño estirado, rígida en sus maneras y en sus comentarios, carente de formas salvo su redondeado busto, una mujer a la que nadie vería salvo que se diera de narices con ella. Para completar el cuadro, esta mujer en lugar de tirarse a sus brazos y decirle lo guapo, fantástico y maravilloso que es, no duda es destacar sus muchos defectos diciéndole incluso que ya está un poco viejo.
La proposición que le hace no va a ser permanente, lo que Dorie pretende es que Cole "haga de marido" durante el tiempo que dure la visita de su hermana y por ello, le pagará 5.000 dólares. Es una oferta que, según ella, no puede rechazar, puesto que ha estado investigando y sus ingresos, su vida y sus posesiones, son deplorables.

Cuando Cole recupera el habla (pues obviamente el pobre hombre se queda mudo ante tal discurso, proposición y ataque a su persona), la despide con cajas destempladas pero... Hunter se ha quedado pensativo, anonadado y muy, muy enfadado.

Minutos más tarde la ve entrar en el banco y acto seguido hay un atraco. El héroe que hay en Cole y su vida de pistolero, le obligan a pasar a la acción y al rescate... Y ya no cuento más.

Esta es la historia que más me ha gustado de las tres que componen el libro. Es posible que el hecho de que esté ambientada en el Oeste haya influido en mi valoración (las novelas del Oeste me chiflan), pero también es que la protagonista tiene unos golpes muy buenos y las situaciones, comentarios y toda la relación de la pareja, me ha resultado muy entretenida.

No es una novela inolvidable, por supuesto que no, pero si la tenéis por ahí, leedla, porque es muy cortita y se pasa bien.

Los casamenteros de Jude Deveraux


Kane Taggert es un viudo con dos gemelos de 5 años al que su madre a toda costa quiere volver a casar. Así que cuando su madre llama a su línea privada de teléfono, intentando embaucarlo para que se haga cargo de una excursión durante dos semanas al salvaje mundo de Colorado, en la que participan tres mujeres, su primera respuesta es un no rotundo.

Cale Anderson es una famosa escritora de novelas de asesinatos que a los 18 años por fin logró salir de su casa y del pueblo en el que vivía. Se ha pasado la vida ganando dinero escribiendo historias donde asesinaba a todos aquellos que algún día la molestaron. Un día recibe la llamada de una compañera de estudios que es todo lo que ella nunca fue: alta, bella, despampanante y, lógicamente, una mujer que tiene un gran éxito con el género masculino. Quiere invitarla a una excursión de 15 días alejada del mundanal ruido.

Kane y Cole, terminan cediendo a las presiones que reciben cada uno por su parte y allí se encuentran. Aquí no saltan chispas, todo lo contrario, la realidad es que se llevan horriblemente mal desde el principio.

Los casamenteros es una de las tres novelas cortas que forman el libro "La invitación" publicado por RBA. Podéis imaginaros que no hay mucha profundidad en ella, pero está entretenida. La verdad es que se pasa un buen rato... pero nada más.
Lo que más me ha gustado del libro es la parte en la que Cole narra su historia y sus pensamientos. Me ha resultado muy entretenido ver lo que va pasando por su linda cabecita.

El protagonista masculino la verdad es que no me ha gustado mucho. Me ha parecido un poco flojillo, con una personalidad muy simple. No me ha resultado creíble para nada su repentino enamoramiento, más que nada porque en el trozo en el que habla de su mujer, no me queda muy claro si está ya repuesto del disgusto, si está loco por la chica o si cualquiera que le dijera que lo distingue de su hermano le valdría.

Lo que no puedo perdonarle a la autora es que me destroce la idea mental que me hice en su día de Mike Taggert, el protagonista de Dulces mentiras. Con el fin de demostrarnos que Cole es capaz de distinguir entre los dos mellizos, tiene la osadía de insinuar que Mike tiene un poco de barriguita (¡yo la mato!), y algún que otro defectillo más que nadie es capaz de ver, pero que para la protagonista de la historia está sumamente claro.

El final de la novela es un poco... no sé cómo decirlo, es un poco de número de circo, pero bueno, la novela es muy corta y había que cerrarla con un final sonado.

Los casamenteros no es ninguna joya, pero para pasar el rato está bien.



martes, 1 de septiembre de 2009

La invitación de Jude Deveraux


Sinopsis:

Jackie O'Neill es una aviadora famosa, muy buen piloto, una de las mejores de los Estados Unidos. Charley, su marido, murió hace dos años, y ahora ella regresa a Chandler, su pueblo natal, que no ha visitado desde hace mucho tiempo, decidida a abandonar su vida aventurera e inestable y a echar raíces.
Allí encontrará a William Montgomery, un hombre terriblemente atractivo y escandalosamente joven, que la amó en secreto en el pasado.



Me apetecía una historia diferente y como este era uno de los libros que tenía pendientes, me decidí por él. Para empezar diré que el título de esta historia, titula uno de los libros de la colección de RBA de Jude Deveraux que lo conforman tres historias: La invitación, Los casamenteros y Un trato prefecto.

Pensé que me iba a encontrar con una novela profunda y con sustancia. En realidad es bastante simple, o al menos yo no he sabido encontrarle el punto.

William Montgomery tiene 10 años menos que Jackie O'Neill. En realidad, Jackie fue su niñera y William, al que entonces llamaban Billy, era su sombra. Puede decirse que la criatura nació prácticamente enamorado de ella.

Jackie tenía una vida bastante mísera y de jovencita, su única meta era escapar del pueblo perdido de la mano de Dios en donde habitaba. La oportunidad se le presenta cuando un piloto, Charley, pasa unos días en el pueblo haciendo acrobacias con el avión. Jackie se escapa con él y se casan. Charley, por edad, puede ser su padre perfectamente. Con él vive una vida de aventuras hasta que muere una noche. Ella entonces recibe una carta de los Montgomery, dueños en su mayoría del pueblo donde nació y vivió sus primeros 17 años de vida. En la carta le ofrecen hacer una pista de aterrizaje, aviones, hangares, casa y la luna si la pide... Y decide volver.

El pueblo es de William. Él, no ha pasado un sólo día de su existencia sin pensar en ella. Ha seguido su trayectoria a lo largo de todos esos años. Es un chico ordenado, trabajador, tenaz (¡y tanto!) e irresistiblemente atractivo. Cree que si planificas las cosas con todo lujo de detalles e inviertes en ellas, a la larga dan sus frutos. Y allí ha llegado Jackie, tal y como él supo que algún día ocurriría, no en vano, la carta se la envió su padre por indicación suya.

Si bien la novela me parece un poco liosa al principio (no sé si porque no está muy bien escrita, porque no es una maravilla la traducción o porque como es una novela corta tampoco había que esmerarse mucho), después me he metido en la historia. La verdad es que ella no quiere nada con él porque es mucho más joven, le cambió los pañales, qué dirá la gente y no sé cuántas cosas más. Pero claro, el chico está estupendo, insiste y no para de insistir. Es dulce y cariñoso. Además, ella tiene un accidente y él la cuida con una ternura tremenda.

La novela toca (o pretende tocar) todos los conflictos que pueden surgir en una relación de este tipo, pero a mi modo de ver se queda mucho más que coja. No profundiza... sólo los toca. A mí no me ha sabido a nada. No me ha hecho pensar. No me ha emocionado. Además la resolución final me parece una memez.

Pero claro, tengo fresca en mi memoria una relación mucho más complicada que la que aquí se cuenta, escrita magistralmente por Lavyrle Spencer, "Permiso para amar", y después de leer esa novela, ésta sale muy mal parada.