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Todos los libros de los que aquí hablamos han sido comprados y leídos en papel o ebook en español o en inglés. Este NO es un blog de descarga de libros. Las críticas y/o reseñas que aquí se pueden leer son opiniones personales, nada más, y no pretenden ser otra cosa. Reseñamos principalmente novelas románticas, pero también, de vez en cuando, damos nuestra opinión sobre novelas pertenecientes a otros géneros.



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viernes, 17 de abril de 2009

Dulce pecado de Adele Asworth


A él lo llaman «el duque del pecado». Es William Raleigh, el duque de Trent, un famoso truhán poco dado a dejarse ver en sociedad. Entre susurros se habla de sus conquistas, de su pasado y de sus misterios.

Ella se dedica a vender flores. Es Vivian Rael-Lamont, cuya vida alejada de la gran ciudad parece perfecta. Pero un día recibe un anónimo con un chantaje: si no consigue un texto perdido de Shakespeare —que forma parte de la colección privada de Raleigh—, alguien va a airear el escándalo por el que tuvo que abandonar Londres.



Vivian teme al duque, de quien se cuenta que asesinó a su esposa, y no está preparada para la cruda sensualidad de este hombre... o para las traiciones que su propio cuerpo le pueda deparar. Por su parte, William está intrigado por la dama precavida y embriagadora que ha invadido su soledad; mientras la ayuda a descubrir al chantajista, quiere averiguar también todos sus secretos mediante la más dulce y pausada seducción.

Opinión


El primer libro que cayó en mis manos de esta autora fue Un hombre que promete y en vista que fue un acierto para mis particulares gustos, acometí la lectura de Anhelos ocultos, una novela que habían publicado antes y que yo había dejado pasar. Pero igual que el hombre prometía y cumplía, los “anhelos” se quedaron en eso, ya que lo que es a mí ni fu ni fa, y si me apuráis un poco, más fu que fa. Aun así me decidí a comprar Dulce pecado, el estilo de la autora me gustó y pudiera ser que esta vez la trama estuviera también a la altura, y sí pero no. Me explico:

La novela está bien, la trama de suspense también, los personajes atractivos, con una carga de sensualidad encerrada en pensamientos (me gusta leer que pasa por la cabecita de ellos) perfectamente ejecutada llegado el momento. ¿Que le falta? Pues nada, porque estoy segura que muchas serán las que puedan disfrutar de ella, aunque en mi caso no me haya colmado.

El duque es un incomprendido, castigado buen hombre y Vivian una bella, sufrida, madura y luchadora mujer, ¿Que se enamoran? Pues que rápido, lo que hace tener un buen físico, aunque a mí no me terminara de encajar.

Los malos, vale; pero sus razones, pues como que sin demasiado fundamento. No tanto como para decir “pero de que va” la autora, pero tampoco para exclamar “ah claro era por esto”, pelín enrevesado la verdad.

Los amiguitos del prota, que me imagino serán protagonistas en otras obras, hacen su aparición lo justo para crear expectación, y salvo cambios de última hora, yo seré de las que me lea su historia. El precio y la agradable lectura de las novelas de la señora Ashworth compensan sus faltas.

Es decir, en general se deja leer la mar de bien, pero no llega a ser sublime. Dulce pecado es una de esas novelas con las que no sientes que hayas perdido tiempo y dinero aunque tampoco te transporte al paraíso. Una larga tarde de invierno, como las que nos esperan, y una obra sencilla como esta, puede ser una buena combinación, aunque al día siguiente…A otra cosa mariposa.


jueves, 16 de abril de 2009

Un hombre que promete, de Adele Ashworth

Al margen de ser una de las mujeres mas bellas de la Francia de 1849, la mejor virtud de Madeleine DuMais es su inteligencia…que pone al servicio del espionaje británico. Cuando sus servicios son requeridos en el sur de Inglaterra para desmantelar una trama de contrabando, Madeleine no duda en arriesgar su vida por la corona británica.

Al llegar al pintoresco pueblo, llamado Winter Garden, Madeleine conoce al que será su compañero en la lucha secreta: Thomas Blackwoood, un hombre diferente a cualquiera que haya conocido antes. Su competencia, su apostura silenciosa y el misterio que lo rodea encienden el deseo de Madeleine, que prende y prende hasta llegar al rojo vivo, hasta convertirse en un fervor desesperado.


Opinión

Quizá no fuera mi primera intención comprar esta novela, el título me tiraba para atrás, la autora me era desconocida, el caballero de la portada atractivo pero el detallito de la rosa bastante cursi y para remate la época en que se desarrolla me tiene un tanto hastiada. ¡Ay! Pero el vicio es lo que tiene, que no tienen lo que fuiste a comprar y acabas saliendo con lo que encuentras, y una vez que pones un pie en la calle ya puedes empezar a flagelarte, que el mal ya está hecho. Pero en este caso….. ¡Maravillosa sorpresa la que me esperaba! Desde la primera página descubrí que la señora Ashworth poseía el arte de la escritura, me quedaba por averiguar si el argumento y los personajes estarían a la altura y lejos de decepcionarme superó mis más optimistas expectativas.

El argumento en si poco tiene de novedoso, en cuanto a la trama del contrabando. Vamos que ya se sabe quien es el malo, por lo que tanto él como el resto de secundarios son pura coreografía aunque deliciosamente ejecutada. Partiendo de ahí, y con ligeras pinceladas que van tomando poco a poco forma, entras en la esencia de esta obra asomándote al verdadero misterio que se esconde entre sus páginas. Podría perderme en la descripción de sus protagonistas pero no os quiero robar el placer de descubrirlos. Sin embargo no puedo resistir el impulso de revelaros que Thomas Blackwood os robara el corazón. ¡Por Dios, que HOMBRE! Ainssssssssssssssss

Bueno me voy a tranquilizar que es venirme al pensamiento y me desboco. A lo que íbamos, esta es una novela de sentimientos, descubrimientos y sensaciones. Muy sensual, donde la tensión entre sus protagonistas te mantiene en un jadeo constante y no es por abiertos enfrentamientos. No. Es la maravillosa capacidad descriptiva de su autora, los diálogos con elegante y doble sentido, la contención sin saber bien el motivo llevada al límite, el profundo sentimiento que intuyes, la ansiedad que va creando con un ambiente tan sencillo e íntimo, pero lo que a mí me terminó por postrar es su final. Preciosa declaración, tan bonita y conmovedora que arranca suspiros mientras la emoción encoge tu corazón. No quiero desvelar el misterio aunque sea el más antiguo del mundo: Amor. Solo deciros que es un hermoso sueño en el que muchas de nosotras nos hemos perdido.

Pese a las fechas en las que estamos si no te importa pasar calor te recomiendo un hombre que promete profundo, generoso, emocionante, contenido y lujurioso amor. Él puede alimentar tu cuerpo y tu alma por una eternidad. ¿Qué, te apetece?