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Todos los libros de los que aquí hablamos han sido comprados y leídos en papel o ebook en español o en inglés. Este NO es un blog de descarga de libros. Las críticas y/o reseñas que aquí se pueden leer son opiniones personales, nada más, y no pretenden ser otra cosa. Reseñamos principalmente novelas románticas, pero también, de vez en cuando, damos nuestra opinión sobre novelas pertenecientes a otros géneros.



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sábado, 11 de marzo de 2017

Perfecta para mí, de Rita Morrigan

Julieta es la joven propietaria de un viejo caserón ubicado en un lugar perdido de la mano de Dios y en el que tiene puestos todos sus sueños de futuro. Es también la encantadora muchacha que cada día encuentra un rato libre para prestar sus servicios como voluntaria en una residencia de la tercera edad. Allí es donde conoce a Sam, un anciano al que nadie soporta debido a su carácter y al que nadie visita jamás. Ella, sin embargo, desde el primer día que se topa con él conecta perfectamente. Entre ellos se crea una relación de confianza, cariño y amistad entrañable que termina de golpe el día que Sam muere.

Por voluntad del viejo, Julieta debe hacerse cargo de una misteriosa caja que habrá de custodiar y llevar consigo cuando se proceda a la lectura del testamento a la que está convocada. El día de marras, conoce al único familiar de Sam, su hijo Marc, un atractivo hombre de negocios que en el momento en el que se entera del contenido de la caja, y por ende de la voluntad de su padre, monta en cólera y se le calienta la boca.

A tenor de la salida de pata de banco de Marc, Julieta toma una decisión y con ella da por zanjada la reunión y se marcha. Su destino: el destartalado palacete en un risco a la orilla del mar, la que fuera la casa de sus abuelos y donde siempre se ha sentido a gusto y feliz.

Días más tarde, para poder continuar con su ajetreada y organiza vida, a Marc no le queda otra que localizar a Julieta para finiquitar la cuestión que tienen pendiente.

Hay libros que desde que comienzas a leerlos ya sabes que te van a gustar. Eso es lo que me ha pasado con Perfecta para mí, una historia corta, pero muy dulce, muy tierna y muy romántica.

Siempre que me topo con alguna novela en la que hay una casa antigua y necesitada de rehabilitación, en un paraje agreste a la orilla del mar y con lluvia, viento y frío, mi imaginación se dispara y me atrapa al instante. Será porque a la par que la autora va describiendo el entorno y las peculiaridades del sitio, yo voy fantaseando con el romántico escenario que se prepara.

Si la ambientación de esta novela ya era un plus para predisponerme a su favor, la premisa de la que parte y las antagónicas personalidades de los protagonistas, cuyas particularidades son obvias desde el inicio, han hecho el resto para enamorarme.

La escritura de la autora es sencilla y agradable. Su forma de narrar es amena y cercana por lo que la lectura resulta muy fácil y cómoda.

La relación de amor entre Julieta y Marc no surge de sopetón y sin que la veas venir, sino que se va cociendo despacito. Y mientras tanto, la autora imprime la tensión suficiente para hacernos desear que pase "algo" entre ellos, aunque sea solo un beso. Y es esto, precisamente, lo que más me gusta en las novelas románticas: que la primera escenita entre los protagonistas, sea del tipo que sea, se haga esperar.

Perfecta para mí, al estar pensada como una historia corta, resulta un dulce bocado que te deja con la miel en los labios y con muchas ganas de más. Es una novela romántica al uso, por lo que a medida que la vas leyendo recuerdas con cariño esas preciosas novelas cortitas, aquellos harlequines escritos por autoras muy queridas con las que dimos nuestros primeros pasos y nos enganchamos a este género. Tiene ambientación trabajada y no forzada; dos protagonistas ideados con personalidad, con un pasado y presente y que primero se conocen y hablan antes de meterse en la cama y jurarse amor eterno; tiene trama creíble; está aderezada con la dosis justa de ternura, promesas de amor y como guinda un emotivo y bello final feliz.

 

lunes, 6 de febrero de 2017

Corazones en el café, de Rita Morrigan

PUEDE QUE CONTENGA SPOILERS

El viaje hacia una nueva vida de la protagonista se convierte en el descubrimiento de un mundo totalmente diferente, donde la amistad, el cariño, la diversión, la rivalidad y un amor inolvidable son la prueba de que vivir con la persona adecuada puede ser mucho más.

Lena ve cómo su vida se derrumba tras la muerte de su padre, al que estaba muy unida. A solo cinco meses de su boda con Alberto, Lena se deja llevar aconsejada por su madre y por su novio. Hasta que el día antes de la boda descubre algo que la impulsa a dar un cambio radical a su vida. Sin pensárselo dos veces compra un billete para Buenos Aires decidida a dar carpetazo a todo lo que deja atrás.

Pero la llegada no será tan idílica como pensaba... sola, sin dinero, sin nada, llega guiada por el delicioso olor que sale de ese pequeño bar, "El Fin del Mundo". Lena, artista por vocación, se queda embobada con las filigranas que cubren las ventanas. Hambrienta, desesperada y algo intimidada por el gesto del camarero, Lena se adentra en el bar y pide lo mismo que los dos únicos ocupantes del local. Lo difícil llega a la hora de pagar.

Alex Lagar heredó el bar de sus padres, así como “el conventillo”, el edificio donde está situado, con un patio interior y varias viviendas a su alrededor. Aun en contra de su propia opinión, Alex le ofrece un lugar para pasar la noche a Lena. Así, poco a poco Lena se convertirá en su nueva camarera. Además de Alex, que vive encima del bar, en el conventillo vive Hilda Massardi, antigua estrella de los años cuarenta y cincuenta, y podría decirse, que el familiar más cercano de Alex. Además están los ancianos Bukowski y Goldstein, para mí, el alma de esta novela y clientes asiduos de El Fin del Mundo. Vaya par, estos sí que te roban el corazón sin darte cuenta. Entre sus discusiones, sus pullas, sus consejos, sus ideas asombrosas y su forma de ser, encandilan a Lena y a todo lector que los conozca. Lena retomará su pasión por el arte, un día, en la feria del barrio conoce a Aurora, una experta matera y mujer excepcional.

Lena se va integrando cada vez más en la vida del conventillo; se divertirá con los dos ancianos, disfrutará de las vivencias de la señora Massardi, y recuperará las ganas de dirigir su propia vida. Hasta que descubre que todo lo que ha amado Alex; el bar y el conventillo, está a punto de perderlo.

La relación entre Alex y Lena al principio es tensa y bastante fría, ella solo ve esa expresión ceñuda en su jefe y Alex no sabe cómo alejarse de Lena. Menos mal que los dos ancianos no pierden oportunidad para torturar un poco a Alex y darle ánimos a Lena.

Qué historia tan bonita y con unos personajes que llegan al corazón. Me ha encantado de principio a fin. Ha sido empezar a leerla y no poder dejarla. La ambientación, los personajes, el trasfondo de varios aspectos de la novela y los diálogos son la combinación perfecta para una novela que atrapa nada más leer el primer capítulo. Alex, es un hombre torturado por su ideal del amor y por la vida de sus padres, hasta que llega Lena y vuelve su vida patas arriba. Lena, por su parte, nunca ha presenciado un amor tan indestructible como el que descubre en Buenos Aires. Llega destrozada anímicamente y se encuentra a sí misma y su verdadero camino en un pequeño bar plagado de turistas.

Hacía tiempo que no leía una novela en la que no hay protagonistas y secundarios, sino que todos los personajes son una parte fundamental de la misma. Esos ancianos te roban el corazón, Aurora transmite alegría y optimismo cada vez que aparece y la señora Massardi es una anciana dulce y perspicaz que ha tenido la vida más intensa que se pueda llegar a tener.

Como única pega a esta novela debo decir que, y esto es una opinión muy personal, ese encuentro en el aeropuerto me ha parecido demasiado exagerado, la verdad. Un final de película Hollywoodiense que, sinceramente, no me ha gustado nada. Es lo único negativo que tengo que decir de esta novela que, en todo lo demás, me ha parecido una preciosa historia de amor con un trasfondo que emociona y una ambientación que a mí me ha fascinado.

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jueves, 12 de enero de 2017

Corazones en el café, de Rita Morrigan

Novela ganadora del VII Premio Vergara – El Rincón de la Novela Romántica

Tras haber sufrido un desafortunado percance, Lena vaga por las calles de una ciudad enorme y desconocida en el otro extremo del mundo –Buenos Aires–, mientras se pregunta en qué momento esa escapada le pareció una buena idea. Quizás después de haber recibido un vídeo en el que su prometido retozaba con la stripper que amenizó su despedida de soltero. O tal vez tras la última discusión con su madre, una mujer muy conservadora, cuando le anunció que había decidido cancelar la boda. Era un hecho: necesitaba alejarse de Madrid y de una vida perfecta y organizada que se había ido al traste. Lo que no imaginaba era que se encontraría en la situación en que ahora se encuentra, sin dinero y sin saber qué hacer.

Cansada, asustada y hambrienta, Lena baraja la posibilidad de darse por vencida y regresar. Cuando está a punto de rendirse, un delicioso aroma la saca de su ensimismamiento y la conduce hacia un pintoresco café de barrio, atendido por un joven bastante impertinente que, al igual que todo en aquel lugar, resulta ser mucho más de lo que aparenta.
...

Absoluta y totalmente rendida a esta historia. 

Es tierna, es dulce, es romántica, es conmovedora, es intensa... 

Según pasas sus páginas, poco a poco se te va metiendo dentro acomodándose despacito en el corazón, caldeándote hasta la médula. 

Está muy bien escrita, estupendamente narrada y se ve desde el inicio que está creada con mimo y amor. La lectura es fácil, relajada y tan adictiva como para necesitar volver a ella sin demora cuando la apartas un momento. 

La protagonista rompe con todo y pone, literalmente, el mar de por medio queriendo empezar de cero y tratando de encontrarse a sí misma. Esto, aunque en principio por su similitud con los inicios de otras novelas podamos creer que nos encontramos con una historia parecida a otras muchas, sorprende porque con estos mimbres la autora ha sido capaz de crear una trama por completo diferente. 

Las circunstancias a las que se enfrenta la heroína, Lena, colaboran para hacer que encuentre mucho más de lo que busca, originando así que la historia transcurra por otros derroteros, que el romance se cueza a fuego lento y que la ambientación y el escenario en el que se mueven protagonistas y secundarios resulte original, envolvente y un complemento exquisito que ayuda a redondear una novela magnífica. 

Tras la apariencia arisca y hostil, Alex esconde un espíritu sensible y una brillante inteligencia, pero cuanto aconteció en su reciente pasado han hecho de él un ser incrédulo que vive sin esperanza ni ilusión. 

Lena y Alex son los protagonistas, y tanto una como otro se comen ese escenario imaginario en el que se mueven para contarnos su historia. Ambas personalidades están creadas con vida y alma. Es imposible no hacerte una imagen de cada uno de ellos tal y como te los presenta la autora, porque los ha dotado de fuerza y energía, de defectos y virtudes, de un comportamiento, de una manera de proceder y reaccionar que es improbable verlos solo como meros personajes de papel. 

Si ya con eso la autora merece un diez, sin duda se corona cum laude al hacer exactamente lo mismo con los personajes secundarios. Estos representan, además de su papel para con la historia, la función añadida de hacernos reír, pensar, llorar, enternecernos, empatizar... entre otras muchas cosas. 

La novela gira y crece en cada vuelta va arrastrando al lector en un remolino de emociones y vivencias, de risas y sonrisas, de pellizcos en el corazón y ojos húmedos... Y es que al transitar sus páginas, la autora nos abre la puerta a un mundo de emociones, y a la par que las leemos las visualizamos y vibramos con ellas. 

Es una lectura para saborearla despacio y una vez terminada paladearla con deleite durante mucho tiempo. 

Me ha enamorado por completo.