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Todos los libros de los que aquí hablamos han sido comprados y leídos en papel o ebook en español o en inglés. Este NO es un blog de descarga de libros. Las críticas y/o reseñas que aquí se pueden leer son opiniones personales, nada más, y no pretenden ser otra cosa. Reseñamos principalmente novelas románticas, pero también, de vez en cuando, damos nuestra opinión sobre novelas pertenecientes a otros géneros.



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jueves, 13 de junio de 2019

Corazones salvajes, Virginia Henley

En su noche de bodas, Tabby Lamont es raptada por un audaz escocés conocido como el "Canalla" y retenida como rehén entre los muros del esplendoroso castillo que éste posee en las tierras del norte de Escocia. Tabby jura no someterse jamás a los deseos de su captor, pero cuando la rabia se mezcle con la pasión ambos se verán conducidos por el sendero de la más dulce seducción. Mientras tanto, oscuros secretos del pasado amenazan con arrastrar a Tabby sin remedio y con destruir la promesa de un amor apasionado y abrasador que podría unir para siempre a dos corazones salvajes.


Desde que comencé a leer novela romántica me he decantado por las de esta autora, entre otras, por su modo de narrar la historia, por sus personajes y por su forma de meterme en la aventura.

Corazones salvajes no es especial. Tampoco es, con seguridad, la mejor de Virginia Henley. Me ha costado leerla y no porque sea una mala novela, todo lo contrario, sino porque su argumento es complicado y hasta duro. No se trata de la típica novela de aventuras donde los protagonistas se conocen, se enamoran y comen perdices. Es más y por eso, tal vez, cuesta más leerla.

Ella, la protagonista, es Tabby. Y es joven y llena de inocencia. Una muchacha que sufre, que vive en un orfanato, que es castigada. Está lejos de ser esa señorita de buena familia con la que nos solemos encontrar en las novelas románticas. Es el primer paso por el que esta historia se hace dura.

Virginia nos presenta un personaje desgraciado, una niña que no sabe lo que es un baile, ni un juego, ni una caricia de amor. Carece de todo eso y solamente conoce las penurias del orfanato. Al mismo tiempo, es fuerte y quiere dar a conocer su forma de pensar, aunque no la dejan. Para más desgracias, en el orfanato la venden a Abrahams, un desgraciado que quiere aprovecharse de ella. Pero es un modo de escapar de aquel infierno aunque Tabby no sabe que va a caer en otro peor.

Paris, la figura masculina de la novela, es un escocés terco, valiente, luchador, orgulloso. Podíamos decir que tiene dos caras: una, la de jefe de su clan que cuida de sus tierras y de sus gentes y de su familia desde que su padre murió. La otra cara es la de ladrón. Le conocen como Canalla Cockburn. Aunque esta faceta tampoco debe extrañarnos porque en aquella época los escoceses vivían así, robándose unos a otros, quitándose el ganado y secuestrando a veces. Casualmente por esto último no podemos extrañarnos tampoco de que, cuando se entera de que Tabby va a irse con Abrahams, decida secuestrarla. El "novio" es un hombre rico y él bien puede conseguir un buen rescate por la muchacha. De modo y manera que dicho y hecho: la apta y se la lleva a su castillo.

Desde esta parte de la novela nos encontramos con lo que esperamos: la familia de Paris es una familia acogedora, que se quieren, que se llevan divinamente, que se divierten y se gastan bromas.- En fin, una familia como la que nuestra protagonista no ha conocido nunca. Y ella se integra y es feliz en ese núcleo.

Por supuesto, Paris se enamora de ella y toda la familia la acepta porque les resuelta encantadora. Tabby acaba queriendo también a esa familia, pero guarda rencor hacia Paris por haberla secuestrado.

Esta novela es una aventura de principio a final. Es la batalla entre dos corazones salvajes, como indica su título. Es la historia de un amor intenso que nos hace pasar unos increíbles momentos.

Merche

domingo, 2 de junio de 2019

Amor y ambición, Virginia Henley

Su madre había soñado para ellas un esplendoroso futuro como actrices en los escenarios londinenses, y es que las hijas de los Gunning, María y Elizabeth, eran extraordinariamente bellas. Ambas cantaban y bailaban como profesionales, pero la pequeña Elizabeth se parecía más a un indomable espíritu de los bosques irlandeses que a una diva de los teatros del Siglo XVIII inglés. Por lo menos, ésa fue la sensación que experimentó el Duque de Argyll, John Campbell, cuando la vió por primera vez junto a un coto de caza. Aquella joven era un prodigio de la naturaleza... salvaje, libre y dolorosamente hermosa. A John no le cupo la menor duda: el amor había entrado en su vida.

Para Elizabeth, aquel diablo moreno, de rudo acento escocés, calaría en lo más profundo de sus sentidos. Pero en sus vidas, el amor y la ambición irían de la mano, porque ¿cómo podría un noble escocés contraer matrimonio con una pobre chica irlandesa?. Además, los intereses de la madre de Elizabeth pesarían como una losa sobre la vida de la joven cuando, ya en Londres, Beth despertara el deseo de los más sofisticados caballeros, entre ellos el posesivo y vanidoso Duque de Hamilton, con quien la obligarán a contraer matrimonio. Condenada por la avaricia de su madre, Beth aceptará con resignación aquella unión de conveniencia, sin saber que John Campbell aún tiene las llaves de su corazón y su destino.

Inspirada en una historia real, “Amor y Ambición” narra la relación imposible entre Elizabeth Gunning, una bella pero pobre muchacha irlandesa, y el aristócrata escocés John Campbell. Un romance acontecido en la Gran Bretaña del Siglo XVIII, cuando la clase social era lo único que importaba a la hora de contraer matrimonio; algo que entre Beth y John apenas significaría un escollo a la hora de dar rienda suelta a una pasión desmedida, deliciosa y sensual... un amor sin barreras.

Me voy a atrever a comentar una vez más a esta autora que me tiene totalmente colada por ella. Y es que en las novelas de esta mujer no solamente se encuentra pasión, aventura e intriga, sino Historia con mayúscula. 

Es la historia de dos mujeres, María y Elizabeth. Hermosas como pocas, no gozan de buena situación sino que viven en la pobreza. Sin embargo, consigen encumbrarse entre los aristócratas ingleses y ocupar puestos de relevancia. Todos deseaban hablar con ellas, ser sus amigos. Esto ocurre gracias a la madre, Birdget, que no está dispuesta a que sus hijas pasen por la vida sin pena ni gloria porque no lo merecen. Así que desde pequeñas las alecciona, las enseña y consigue convertirlas en verdaderas damas capaces de mezclarse con la flor y nata de le época. 
El protagonista es John Campbell, que no es otro que el duque de Argyll. Se enamora locamente de Elizabeth que apenas verla piensa en ella como en un hada. 

Hay una diferencia entre las dos hermanas: Elizabeth se mueve más por amor y María por ambición, de ahí el título de la novela. Y hay que tener también en cuenta que esa misma ambición es la que hace que la madre quiera subirlas en los peldaños de la sociedad. 

Esta novela tiene un personaje que desde el principio nos causa repulsa: el duque de Hamilton, y que tiene una relación muy directa con Elizabeth, aunque no quiero descubrir la trama de la novela. Es mejor abrir este libro, beberse la historia, ver el modo en que los personajes van tomando forma ante nuestros ojos. Estremecerse con sus penas y alegrarse con sus logros. 

El amor entre Elizabeth y John resulta fascinante por la cantidad de dificultades por las que deben pasar para llegar a estar juntos.

Después de haber leído tantas novelas de esta autora, no tengo la menor duda de que es una de las mejores. Consigue hacernos partícipes de la vida de sus personajes y nos permite conocerlos mucho mejor que cualquier otra escritora (creo yo), porque mezcla la realidad con la fantasía y siempre nos relata historias de amor preciosas. 

No os va a defraudar.

Merche

sábado, 25 de mayo de 2019

La joya del rey, Virginia Henley

Con sus ojos color zafiro y su sedoso cabello negro, la Princesa Leonor poseía una belleza cautivadora, hecha para el placer de un hombre. Casada cuando todavía era una niña y viuda a una edad muy temprana, juró que no volvería a contraer matrimonio e hizo voto de castidad eterna.... hasta que Simon de Monfort llegó a Inglaterra y posó en ella sus ardientes ojos negros. Arrogante e invencible, el alto caballero normando inspiraba temor a los hombres más valientes... y un deseo impetuoso en el inexperto corazón de Leonor.

Las novelas románticas basadas en personajes reales siempre suelen ser buenas, siempre te enseñan algo de Historia, porque aunque las autoras se tomen ciertas licencias, se sabe que los hechos sucedieron.

La Joya del Rey es una de esas novelas que enseñan algo de Historia, aunque no por ello resulta del todo creíble, sobre todo si luego buscas la vida auténtica de los protagonistas. Pero para eso es una novela, ¿verdad? Preferimos al héroe y a la heroína como nos los pintan en la novela o como los interpretan en el cine. A nadie le cabe duda de que Virginia Henley es una especialista en las novelas históricas. Me he leído de ella unas cuantas novelas y toda, todas, tocan ese punto de otra época. Por si fuera poco, su escritura es fácil, amena y estupenda.

No sé si en realidad los protagonistas reales estuvieron tan enamorados como en la novela, pero sí es cierto que se casaron en secreto cuando deberían haberlo avisado, a fin de cuentas ella, Leonor, había estado casada con William Marshal, conde de Pembroke, y era hermana del rey Enrique III, y el mismísimo Simon era primo lejano del soberano inglés. Lo cierto es que en las páginas de esta novela podemos vivir el romance plenamente y deleitarnos, a la vez, con los avatares de una época cuajada de intrigas y guerras, donde los enfrentamientos al monarca o sus barones eran el pan de cada día.

La historia está magníficamente ambientada y te deja moverte por los aposentos de los castillos o las planicies exteriores como si fueras parte de ella. Cada detalle está contado con un estilo sencillo y fácil de seguir, sin hacerse pesado ni aburrido pero metiéndonos en el lugar de los hechos.

La protagonista, Leonor, es una mujer con fortaleza de espíritu e ideas claras que no se deja amedrentar ni por el rey, ni por ningún hombre. Mucho menos por Simon. Henley nos resalta el personaje con claridad y le da en la novela la importancia que merece.

Simon de Monfort es un guerrero, un paladín, un héroe para todos sus seguidores. El personaje tiene todo lo que se puede buscar en un protagonista masculino: fortaleza, honor, valor, lealtad. Auque Leonor es importante en el argumento, ya lo he dicho antes, yo creo que Simon es más el centro de la historia, es a su alrededor donde se mueven las cosas, donde se batalla, donde se le rinde homenaje y se le respeta como un líder. Su envergadura era un punto más para ser temido además de por su audacia y bravura en la batalla. No se deja vencer por nadie y no se deja amilanar tampoco por nadie. Sabe que es un adalid. En algunos pasajes hasta le he encontrado demasiado envalentonado, como si se creciera en su propia importancia.

Simon también es un hombre justo y sensible y hasta tierno en ocasiones, lo que sucede es que esconde sus debilidades tras la coraza para que nadie la vea. En aquellos tiempos no se podía dar uno el gusto de bajar la guardia y Simon no lo hace porque muchas personas dependen de él. Lo gobierna todo, lo dirige todo, lo controla todo… salvo a Leonor, ahí da con un hueso duro de roer. Y a pesar de todo, consigue su corazón con delicadeza y pasión, demostrándola que la ama más que a nada en la vida, incluso más que a su obsesión por gobernar.

Las escenas entre los dos son de una delicadeza suprema, eróticas, seductoras, apasionantes. Increíblemente buenas.

Esta novela es de esas que hay que tener guardadas para releerlas cuando pase un tiempo y volver a disfrutarlas.

Para mí, un libro excelente.

Carmela

sábado, 18 de mayo de 2019

Revancha de amor, Virginia Henley

Desde que la vió nadar en las aguas frescas y cristalinas de una gruta, Sean O'Toole no pudo olvidar a Emerald. Para la propia joven, la aparición repentina del apuesto irlandés marcó el inicio de una pasión que jamás se apagaría. Sin embargo, el día de su primer encuentro fue también el comienzo de sus desgracias. Lord Montague, el ambicioso padre de Emerald, descubrió entonces que su mujer tenía como amante a Joseph, el hermano de Sean. Lleno de ira la golpeó y la abandonó, llevándose a sus hijos. En su sed de venganza, Lord Montague no tuvo en cuenta los sentimientos de su hija. Emerald deberá elegir entre el amor y el odio mientras dos hombres desesperados se traban en una lucha sin cuartel.

Esta es otra novela memorable de Virginia Henley.

En esta ocasión, la autora nos lleva a una historia en la época en que el contrabando estaba a la orden del día. Los irlandeses saben que es peligroso, los ingleses también, pero es el comercio que genera más beneficios.

La protagonista, Emerald, es una muchacha muy bella, hija de lord Montague. Su padre es un ser despreciable, pero ella no es consciente de elloporque vive protegida por su madre que la aparta de la suciedad del mundo.

El protagonista masculino, Sean O`Toole, es contrabandista, como tantos en aquel siglo. Su familia es muy distinta a la de Emerald. Es una familia unida, que se ayuda, que da todo por los suyos. Sus tías y sus hermanas son mujeres nobles, valientes y decididas, aunque algunas de ellas resultan algunas veces “raritas” y casualmente por eso son entretenidas y nos hacen sonreír. El mundo en el que vive Sean es totalmente distinto al que disfruta Emerald.

Pero Sean odia al padre de Emerald de un modo atroz. Y aunque él se enamora de la muchacha, es capaz de usarla para llevar a cabo su cruel venganza. 

Esta novela tiene odio, amor, venganza, infidelidad que una según va leyendo incluso comparte (me refiero a la de la madre de Emerald), porque es de Ley. El odio de Montague cubre a todos, a su familia y a la familia de Sean. Por eso el joven quiere vengarse a toda costa, no piensa en otra cosa.

Es una historia en la que el amor triunfa, desde luego, pero después de haber salvado mil y un avatares, muchos escollos. Se sufre incluso viendo la trayectoria de los personajes, no solamente de los protagonistas principales, sino de los secundarios. Pero el sabor de boca que deja al final merece pasar por momentos agrios.

Esta autora, repito, es una de mis preferidas. Es profunda en sus novelas, te hace meterte dentro de la historia, participar, amar y odiar, querer vengarte. ¿Qué más se puede pedir en una novela?

Merche

martes, 7 de mayo de 2019

Apasionada, Virginia Henley

Elizabeth Hardwick, una bella y ambiciosa plebeya que llega a ser dama de honor de la Reina Isabel I de Inglaterra, había jurado dejar atrás la pobreza. Consigue trabajo en la casa de una acaudalada noble londinense que le permite sumergirse en un excitante mundo de ricos y privilegiados. Pronto conocerá a personajes atractivos y poderosos como George Talbot, un apuesto heredero cuya audacia despierta en Elizabeth una pasión irresistible.

**

A nadie puede caberle la duda de que esa autora es una de las más prolíferas en novela romántica. Tiene muchas publicadas y casi ninguna desanima a la hora de leerla. Es otra de mis preferidas.

Bess no pertenece a la alta sociedad. Su padre ha muerto y tiene que irse de la casa paterna para vivir con una tía a edad temprana. Es un personaje repleto de pasión, como indica el título de la novela. Una mujer que ama por encima de todo, que entrega su corazón a las causas nobles. Y que ha tenido una vida afortunada por unas cosas y desafortunada por otras.

Casada varias veces, ha entregado su alma y sus cuidados a cada uno de sus esposos. El primero, Robert, la adoraba. Era un muchacho demasiado joven, como ella, de constitución débil. Ella no le amaba realmente, pero se vio en la obligación de casarse con él para salvar de la ruina a la familia. En esta relación lo que primó fue la amistad más que el deseo. Para Bess, Robert era como un hermano, como un niño al que cuidar, muy sensible y al que le faltaba mucho para ser un hombre. Bess lo cuida hasta que muere y ella queda viuda por primera vez.

Vuelve a casarse con William aún siendo muy joven. Y a éste sí que le ama. Entre ellos hay pasión, pero él está casado y la lleva casi 20 años de diferencia. Cuando enviuda, la hace su esposa. Aquí la autora nos narra un amor lleno de pasión y deseo, dos almas que parecen gemelas, que nunca van a abandonarse. Pero William mure también y Bess vuelve a convertirse en una viuda.

Con seis criaturas que sacar adelante, se marcha a la Corte. Es amiga de la reina Isabel desde niña y la soberana le pide que vaya a vivir con ella. Bess no puede desairar a su amiga y reina, por tanto no le queda más que aceptar. Y allí conoce al que será su tercer esposo: William St.Loe, el Mayordomo Mayor de la Corte. Se casa con él porque Isabel I así se lo pide. Por descontado no está enamorada de él, ya que sigue amando a su anterior esposo ya fallecido. Pero entre ambos hay sinceridad y cariño y a ella le basta con eso para poder llegar a quererle. Sin embargo, St.Loe también es bastante mayor que ella, muere y la deja viuda de nuevo. Después de tres maridos, que la han ido dejando su fortuna, tiene el dinero suficiente y el poder necesario para decidir no volver a contraer nupcias.

A pesar de todo, uno de los aristócratas más poderosos de Inglaterra, George Talbot, a que ha conocido cuando era una jovencita y que siempre despertó cierta pasión en ella, acaba por enamorarla perdidamente.

A ver, esta novela no es la típica historia de mujer soltera que se enamora del gallardo caballero y que acaba con él. Es la historia de una mujer que llega desde las más bajas esferas a las más altas de la sociedad, que se va encumbrando con sus distintos matrimonios, dejando en cada uno de ellos trocitos de su corazón y de su alma. Es la historia de una mujer que quiere a todos sus esposos, a unos más intensamente que a otros, claro, pero que los ama, que los venera y que siente su pérdida. Es la historia de una mujer que va muriendo poco a poco cada vez que viuda, que acaba por pensar que ya no conocerá el amor verdadero y que incluso está endemoniada. George consigue hacerlas ver que está confundida, que ella nada tiene que ver con esas muertes, que han sido cosas del destino y que puede volver a enamorarse y ser feliz. Una historia que hace pensar. Una vida real y auténtica que va desgranando los años de una mujer que amó profundamente, a la que todos sus esposos adoraron.

El castillo que nos dejó esta gran mujer, Chastworth, sigue existiendo.

Virginia Henley ha conseguido deleitarme con muchas de sus novelas, pero seguramente ésta es especial porque es la vida de una mujer apasionada que superó los avatares de una vida complicada y salió airosa.

Sinceramente, merece la pena leerla.

Merche

viernes, 13 de diciembre de 2013

El trofeo nupcial, Virginia Henley

Rosamond era sólo una niña cuando fue prometida en matrimonio al caballero Rodger de Leyburn. Huérfana desde muy temprana edad, Rosamond es la pupila de Eleanor de Monfort, hermana del Rey Henry III. Hermosa y orgullosa, Rosamond es un auténtico trofeo nupcial. Pero la joven recela del amor hasta que Sir Rodger la toma entre sus brazos, despertando en ella pasiones que nunca antes había conocido. Y mientras a su alrededor estalla una guerra civil y Rodger acude al combate, Rosamond ha de hacer frente a una elección imposible entre el hombre que ha tomado por asalto su corazón rebelde y la familia que la ha criado como si fuese su propia hija.

La novela se desarrolla en el año 1253 en Inglaterra. Nos cuenta la hisoria de una muchacha, Rosamund, cuyo hermano mayor ha encontrado la muerte en unas justas. Alentada por su tutora, Eleanor de Monofrt, hermana del rey Enrique III, accede a prometerse con un hombre al que no conoce Rodger de Leyburn, un guerrero.

Pasan los años, puesto que Rosamund es una adolescente y no puede contraer matrimonio, y cinco después, Rodger llega para llevar a cabo elcasamiento con su prometida. A ella no le llama la atención ese guerrero alto y fornido que ha estado batallando hasta entonces, preferiría mejor otro caballero porque él le da un poco de miedo. Sin embargo, él parece un buen hombre y por fin consiente en el matrimonio.

Poco a poco Rosamund cae en las garras del amor, pero no todo puede ser idílico ya que en esos días las guerras entre unos y otros eran una constante. Enrique III por una parte y su hijo y heredero por otra, se enzarzan en una guerra de poderes. Rodger toma partido por Simon, pero no así Rosamund, que sigue fiel a sus antiguos tutores, los que la han criado y dado cobijo cuando quedó sin el apoyo de su hermano. Ella no puede traicionarles. Por tanto, también aquí se entabla una lucha pero ahora de sentimientos. Por un lado, Rosamund quiere a sus tutores y por otra a su marido.

La autora ya nos tiene acostumbradas a desglosar romances en el contexto histórico de un modo excelente, y en este libro vuelve a hacerlo con el marco de fondo de los Plantagenet, con un Enrique III decidido a conservar el trono, un hijo que desea hacerse con él y una Eleanor dividida entre ambos.

Es una novela llena de acción, peligros, sentimientos e intereses, tal y como fue esa epoca que nos narra y en la que ha ubicado la historia.

Muchas referencias históricas nos sumergen en una etapa de Inglaterra donde los combates resultaban algunas veces fratricidas, donde el poder se defendía con uñas y dientes y donde las traiciones estaban a la orden del día. Con un estilo inmejorable, Henley nos traslada a otro tiempo, al tiempo de las justas, de los caballeros aguerridos que daban su vida por lo que creían justo y defendían al señor al que habían jurado lealtad. Nos enseña a una Inglaterra dividida sin ser pesada, mezclando la historia con un romance bonito que atrapa al lector.

Es el tercer libro de la trilogía y desde luego no desmerece de los otros dos. Me ha recordado a un cuento por las circunstancias que rodean a los dos protagonistas.

Los personajes secundarios e históricos, como Eleanor, Enrique, Eduardo y Simon de Monfort, están estupendamente detallados, sin ser maravillosamente buenos ni asquerosamente malos, simplemente tal y como la autora los ve, reales. Todos ellos nos muestran sus dos caras, sus lealtades y sentimientos, sus dudas y sus creencias. Inglaterra está sumergida en una guerra civil, y en una guerra nunca hay buenos ni malos, hay simplemente hombres que defienden una causa u otra, estén equivocados o no. Así nos muestra la autora a cada personaje, incluidos los dos principales.

Es una historia que cierto desgarro sentimental, donde a veces dudamos de que el amor pueda triunfar ante tanta traición, porque Rodger, mayordomo del príncipe Eduardo y heredero al trono, no puede hacer otra cosa que seguir manteniendo la lealtad de su señor y sabe que Rosamund, su esposa, es leal al otro bando. Lejos está Rodger de intentar hacer cambiar de opinión a la muchacha, le da libertad aunque él sufra las consecuencias.
Rodger me ha parecido un protagonista fuerte y honesto, capaz de los mayores sacrificios por su señor y por el amor de Rosamund. Todo un guerrero al que el deseo y la pasión consiguen resquebrajar la coraza en la que ha envuelto su corazón.

Rosamund me ha gustado también como personaje principal de esta novela, porque también ella es poseedora de unos valores firmes. Vemos el modo en que cambia su inquina hacia un matrimonio que no desea, por un amor que lo da todo. El debate de sus lealtades te hace temblar a veces. La valentía con la que se enfrenta a los avatares que le tocan vivir, es emocionante.

La autora ha conseguido tejer un romance precioso en medio de los conflictos de una época llena de malos presagios, de guerra civil y de traiciones y secretos, compromisos rotos y peligros. Una fascinante novela medieval que va a hacer las delicias de todas las lectoras que la lean. De esos libros que nunca prestas ni vendes, de los que guardas como un tesoro en tu librería para, pasado un tiempo, volver a disfrutar de ellos.


 

viernes, 17 de abril de 2009

Condena de amor de Virginia Henley


Un antiguo escándalo, que no se extinguido ni siquiera dieciséis años después, se alza entre dos clases escoceses: los Douglas y los Kennedy. El viejo rencor aún separa a los clanes y las reiteradas disputas no hacen sino avivar ese odio.
Ram Douglas es el jefe del clan Douglas, uno de los más poderosos de Escocia. Su reputación le precede y su nombre es temido en Inglaterra, cuyo Rey trata de dominar a Escocia. Valentina Kennedy es la indómita hija del jefe de los Kennedy, una joven impetuosa, aguerrida y con tanto espíritu de lucha como cualquier hombre.

La situación en la frontera es peligrosa e inestable y el Rey escocés necesita el apoyo de sus clanes. Las continuas refriegas entre Douglas y Kennedy son un quebradero de cabeza para el monarca, con lo que para librarse de él, ordena que Ram Douglas contraiga matrimonio con una de las hijas de Kennedy.
De modo que, Valentina, más conocida como Tina, la flamígera, se ve obligada a contraer matrimonio con Ram, el negro Douglas: su más odiado enemigo.

La animadversión no allana el camino ni el entendimiento entre la pareja. Tina odia a Ram por el mero hecho de ser un Douglas, sin olvidar los rumores que dicen que él que es arrogante, mujeriego y sanguinario; Ram desprecia a Tina, a la que considera una mujerzuela ladina e interesada.

Para humillarla, Ram rechaza casarse con Tina y acepta en su lugar una convivencia de un año, tras el cual decidirá si la considera digna o no de ser su esposa, en función de si concibe o no al próximo heredero Douglas.
Humillada y furiosa, Tina jura hacerle la vida imposible. Los enfrentamientos entre ambos son frecuentes, pero si del amor al odio hay un paso… también lo hay del odio al amor… al menos en este caso.

Años atrás, Douglas y Kennedy, unieron a sus clanes a través del matrimonio de Alexander Douglas y Damaris Kennedy. El desenlace fue trágico.

Presa de los celos, Alexander envenenó a Damaris para luego suicidarse. O esa es la versión que circula…
La realidad es que los hechos no sucedieron tal cual parece, y ambos fantasmas, los de Damaris y Alexander, siguen vagando por el Castillo Peligroso, el castillo de los Douglas.
Mientras solucionan los problemas entre ambos, que dejaron sin resolver a causa de sus muertes, tratan de proteger a Tina del odio de Ram temiendo que la historia se repita…

Condena de amor de Virginia Henley es una novela histórica ambientada en Escocia, durante el S.XVI, a las puertas del enfrentamiento entre Inglaterra y Escocia.
El trasfondo histórico es muy importante en la novela, ya que no sólo es el que propicia la historia de amor y odio entre Tina Kennedy y Ram Douglas, sino que sustenta la novela en sus diferentes fases.

Se aprecia que la documentación histórica está muy lograda y cuidada, describiendo no sólo la situación entre ambos países, sino las intrigas de la Corte.
Pero centrándonos en la novela en sí, me ha parecido una historia apasionante y intensa con unos protagonistas igualmente apasionados y viscerales, cuyos enfrentamientos son la salvia de la novela.

A Tina la apodan la flamígera, tanto por su melena pelirroja como por su carácter que iguala en voluntad al temible Ram, el negro Douglas. Y eso queda patente de principio a fin, de modo que a pesar que el carácter de su relación va cambiando o fluctuando, ella, en esencia, es siempre la misma.

Tengo que decir que normalmente (digo normalmente porque es así en la inmensa mayoría de novelas que leído) las relaciones de amor y odio acaban agotándome y no termino de disfrutar de la novela, pero hay libros que me apasionan porque esos enfrentamientos reflejan como van cambiando los sentimientos de la pareja protagonista y porque entre ellas hay química.
Es el caso de Ram y Tina. La química entre ambos me ha parecido palpable desde la primera escena entre ambos. El odio y los enfrentamientos sucesivos me ha mantenido en vilo porque bajo ese ardor de desconfianza y desprecio, se esconde un amor apasionado.
Odio, atracción, deseo, desconfianza… y amor. La gama de emociones que experimentan es brutal, cómo lo es la manera en que se desarrollan las escenas, las discusiones y la lucha de voluntades.

De esta novela me han gustado muchas cosas pero sobre todo dos: la idea de la que parte, un matrimonio concertado por el Rey, con todo lo que esto conlleva (es un tema del que me encanta leer), y la pareja protagonista.

El ritmo es constante, al menos yo no he sido capaz de dejar el libro hasta acabarlo (aunque era muy reacia a leerlo) y el trasfondo histórico sólo enriquece más la historia.
Y la pareja protagonista por sí sola hace de ésta una de esas novelas impactantes por el carácter de su relación.
La verdad es que durante gran parte del libro, me parecía que el odio que los enfrenta es un abismo insalvable, pero poco a poco se aprecian cambios, sutiles a veces, explosivos otras. El carácter visceral de ambos hace que la relación pase del deseo más intenso al odio más arraigado.

Tampoco quiero contar demasiados detalles sobre Condena de amor, es mejor leerlo. Me parece un libro que, como su título indica, se centra en el amor de Tina y Ram, un amor que para ellos es más bien eso, una condena. Mientras a su alrededor confluyen conflictos de diversa índole: la inminente guerra entre Escocia e Inglaterra, el enfrentamiento entre Douglas y Kennedy, una maldición que parece pesar sobre ellos…. Aunque cuentan con unos aliados cuya historia es trágica pero bonita a su vez, la de Damaris y Alexander Douglas.
La pareja de fantasmas son unos secundarios que añaden un toque más mágico a esta novela, ya de por sí intensa.

Condena de amor es una novela que creo las lectoras ávidas de historias intensas, con protagonistas viscerales, y con una cuidada ambientación histórica, sin duda disfrutarán muchísimo.