Este blog respeta los derechos de autor.

Todos los libros de los que aquí hablamos han sido comprados y leídos en papel o ebook en español o en inglés. Este NO es un blog de descarga de libros. Las críticas y/o reseñas que aquí se pueden leer son opiniones personales, nada más, y no pretenden ser otra cosa. Reseñamos principalmente novelas románticas, pero también, de vez en cuando, damos nuestra opinión sobre novelas pertenecientes a otros géneros.



Mostrando entradas con la etiqueta Sarah Mckerrigan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sarah Mckerrigan. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de octubre de 2009

Las guerreras de Rivenloch. "Helena" de Sarah McKerrigan.


Sinopsis: Segundo libro de la serie Las Guerreras de Rivenloch

Puede luchar como un hombre. Ahorá aprenderá a amar como una mujer.
Nacida y criada como una guerrera, Helena de Rivenoch está desesperada por salvar a la más joven de sus hermanas de un destino peor que la muerte: el matrimonio.

Tras el intento -fallido- de matar al novio, pone en práctica la segunda mejor opción. Toma al caballero que es su mano-derecha, el apuesto Colin du Lac, como rehen. Y descubre que su nuevo "cautivo" es caballeroso hasta los tuétanos, está sumamente divertido ante su conducta, y es muchísimo más peligroso que cualquier guerrero con el que haya luchado jamás.

Du Lac se encuentra pronto intercambiando ocurrencias en lugar de lances de la espada y sitiando las pasiones sin catar de Helena. Pero du Lac no desea una esposa guerrera y Helena no se casará. ¿Durante cuánto tiempo, entonces, podrán gozar de los pláceres del dormitorio antes que de que forjen una alianza entre sus corazones en guerra?




Si me ha sorprendido la primera novela dedicada a Deirdre ,donde empieza la saga de estas hermanas, con la historia de Helena, me he colgado definitivamente a esta autora.

Helena de Rivenlock es una guerrera desde su cuna. Nació con la espada y ya de pequeña blandía como nadie la daga.
La historia arranca cuando su hermana Deirdre se casa con Sir Pagan de Cameliard y ella secuestra al íntimo amigo de su cuñado Sir Colin Du Blac.
Ella lo hace por rabia ya que no quiere que su hermana Miriel se case con Pagan, lo que no sabe es que Deirdre se casa con Pagan y se enamoran apasionadamente.
La autora enlaza toda esta historia entre estos dos libros; se pueden leer por separado pero no es conveniente ya que hay muchas cosas que siguen un orden.
Ella cree que ningún hombre es suficiente para ella ya que ella sabe defenderse de cualquier enemigo tanto del corazón como en batalla.
Cuando secuestra a Colin, poco a poco se dá cuenta que hay algo más de vida a parte de la espada. Empieza a conocer al hombre amable, tierno y tolerante que hay debajo de ese cuerpo de guerrero.

Colin du Lac es el hombre de los sueños de cualquier mujer....Dios mio como me ha gustado ese protagonista que es capaz de hacerse pasar por cobarde y humillarse solo para hacer feliz a Helena.
Es el hombre de confianza de Pagan de Cameliard, el nuevo señor del Castillo propiedad de las hermanas de Rivenlock, ya que el Rey da esa propiedad a Pagan y hace que se case con una de sus hijas. Ellos son normandos y ellas escocesas y así el Rey quiere dar lazos a los clanes para que luchen contra los ingleses.
La novela arranca cuando ella escapa del calabozo y de prisionera pasa a ser la que coge de rehen a Colin. Lo lleva al bosque a una cabaña y quiere pedir rescate por el a Pagan, para que no se case con su hermana. Lo que no sabe es que le sale todo al revés ya que poco a poco y muy lentamente va enamorándose de el rehen.
Enamorarse de Colin es muy fácil porque es un guerrero atractivo, alto y musculoso y encima lleva la picardía en el habla y en la mirada, si no que se lo pregunten a la infinidad las mujeres que pasaron por sus brazos. Sabe cocinar, es rápido , perspicaz , buen amante y sobre todo la lleva siempre a su terreno, ya que ella tiene un caracter impetuoso y guerrero.
Pasan por infinidad de calvarios, batallas que tienen que lidiar juntos y celos que interpretan mal, pero siempre con una nota de humor.
Hay escenas que me he reido mucho.
De verdad que os recomiendo este libro y sobre todo las escenas hot ......para que contar.




jueves, 20 de agosto de 2009

Las guerreras de Rivenloch: Deirdre de Sarah Mckerrigan


Deirdre de Rivenloch fue criada para empuñar una espada prácticamente desde su nacimiento. La sangre escocesa y vikinga que circula por sus venas se refleja en su carácter impetuoso y guerrero. Pese a ser una joven hermosa y la primogénita de Lord Gellir, su naturaleza fogosa y su sed de aventuras la hacen tan diestra y hábil con las armas como al más fiero guerrero.

La debilitada salud mental de su padre, que cada vez está más afectado por la senilidad, han empujado a Deirdre y Helena, su hermana mediana, a tomar las riendas de las tierras de Rivenloch. Mientras Deirdre es la administradora de las propiedades y jefa de la guardia, Helena es su segunda al mando y Miriel, la menor y en apariencia más dulce y sumisa de las tres, es la ama de llaves y responsable de las cuentas. Las tres, conocidas como las doncellas guerreras de Rivenloch, son tres mujeres independientes, autosuficientes y capaces de llevar el peso de su clan sobre sus hombros. Los frecuentes intentos de ataque y amenazas por parte de los ingleses, que azotan la región de la frontera, les ha llevado a extremar la vigilancia y recelo con que cuidan de sus tierras.

No obstante el rey David, no satisfecho con esta situación, concierta un matrimonio entre uno de sus aliados y más valerosos hombres, Sir Pagan Cameliard, normando y capitán de un temible ejército, y una de las hijas de Lord Gellir.

Pagan Cameliard es el capitán de un aguerrido ejército inglés. Bajo su mando los hombres han servido fielmente a su rey durante años, reportando innumerables hazañas y victorias bajo el estandarte inglés. Dada la precaria situación en la frontera entre Escocia e Inglaterra, las frecuentes incursiones y masacres perpetradas, el rey cree prudente reforzar esa zona, y de que mejor forma que alzando a uno de sus más fieles y valerosos hombres como administrador de la ruinosa Rivenloch y por tanto casándolo con una de las impetuosas doncellas de Rivenloch. Pese al gran esfuerzo de las Doncellas guerreras, sus arcas han ido menguando, derrochadas por la afición al juego de Lord Gellir.

Tanto Deirdre como Helena son conscientes de que la dulce Miriel planea, en un acto de sacrificio, ofrecerse como la novia del normando, considerando que sus hermanas son más necesarias para su gente. Pero ni una ni otra están de acuerdo con tal acción. Ambas desean proteger a su hermana menor. Mientras Helena, impulsiva e impetuosa, considera que lo más “sensato” es tenderle una emboscada al hombre en el bosque y acabar con él, Deirdre, que comprende que esto desencadenaría la ira del rey y les reportaría un castigo como traición, decide ser ella la que se case con Pagan.

Mientras las jóvenes toman un baño en las aguas del estanque y debaten los acontecimientos y cambios que se ciernen sobre Rivenloch son espiadas por dos hombres ocultos tras unos árboles. Sigilosamente y empuñando su espada, Deirdre los enfrenta esperando tomarse con dos imberbes jovenzuelos ávidos por vislumbrar la desnudez de las mujeres. Sin embargo se topa con dos enormes guerreros a quienes enfrenta, derrota y … desprende de sus pantalones en un acto irreflexivo destinado a ridiculizarlos.
Consciente de la identidad de estos, que son en realidad su supuesto futuro marido y compañero Colin du Lac, no puede evitar el humillarlos. Pagan furioso y a la vez embelesado, a su pesar, por el carácter indomable y orgullo de la joven, decide casarse con la menor de las tres hermanas, la que aparenta ser la más dócil y sumisa en un acto de despecho y venganza, y una vez como administrador de Rivenloch sueña en hacer un infierno de la vida de Deirdre.

Sin embargo, el día del enlace Deirdre ocupa el lugar de Miriel y es ella la que acaba casada con el normando. Algo que de lo que él es plenamente consciente desde el principio, al verla aproximarse disfrazada al altar -creyendo poder engañara al astuto normando- y de lo que piensa obtener ventaja: su idea es resarcirse y domar a la escocesa entre las sábanas del lecho.
Pero ante él se topa con una oponente sin igual, alguien que no le evita, sino que al contrario es tan implacable como él mismo. Finalmente el hombre comprende que no podrá someterla por la fuerza y que sólo conociendo a su “enemigo” en profundidad podrá dominarla y accede, en un “acto de caballerosidad”, a no imponer sus atenciones a la mujer, pese a la incomodidad y frustración que esto le supone. Planea seducir, conquistar y vencer a la indomable Deirdre, y a cambio de un beso diario le perdona sus deberes conyugales. Pero … la duda es ¿quién vencerá a quién en esta batalla?


Deirdre es el primer libro de la serie Las guerreras de Rivenloch de Sarah McKerrigan. Su estilo me parece ágil y desenfadado, fresco y repleto de humor e atrevimiento.
Sus protagonistas son mujeres atrevidas, osadas y guerreras, muy lejos del estereotipo de damisela en apuros que suele predominar en el género de la novela histórica romántica en general y ambientada en Escocia en particular.
Esta escritora crea unas mujeres capaces de defenderse por sí mismas, capaces de empuñar un arma con la misma efectividad que cualquier varón, pero … en cuyos caminos se cruzan unos hombres que, inesperadamente, cambian sus vidas.

Deirdre es una novela, que ambientada en la Escocia medieval, nos refleja la vida de unos personajes, que sobre todo en el caso de las mujeres, rompe con muchos estereotipos. Si bien la trama no es especialmente innovadora: mujer que bajo el mandato del rey debe casarse con un extranjero, en este caso normando, la novela sí que es bastante novedosa por el papel independiente de sus protagonistas.

Si bien en ocasiones las situaciones que se describen son un poco difíciles de creer para la época en que suceden -al menos para mí- la novela tiene un toque fresco y ameno que aligera un poco la concepción tan estereotipada que pesa sobre las novelas ambientadas en Escocia.

El personaje de Deirdre es muy atractivo porque en ningún momento se nos presenta como débil y sumisa, sino al contrario. El papel de Pagan, aunque no es realmente muy novedoso, es perfecto como contrapunto a Deirdre. Si bien cabría esperar cierto un carácter violento o conquistador por parte de Pagan Cameliard -después de todo él llega destinado a ser dueño y señor de Rivenloch- el rol con que lo caracteriza McKerrigan nos presenta una secuencia irreverente y con humor de las desavenencias entre sus protagonistas.
Pero, pese a ello, Pagan retrata fidedignamente al guerrero normando que se ve arrancado de su entorno conocido para tratar de sembrar el orden y la paz en las salvajes tierras escocesas, donde es visto más como un enemigo que como un salvador, y de la que él mismo no comprende sus costumbres. A destacar el momento en que Pagan descubre que los escoceses realizan incursiones entre clanes para robarse mutuamente el ganado, momento que es muy cómico.
Por otro lado me parece que la aceptación por parte de los escoceses hacia él es demasiado fácil y rápida -ya que sería más de suponer una reticencia mayor a aceptar el mando de un normando- igual que la adaptación y comprensión de Pagan hacia todo lo escocés es también rápida.

Sin ser una novela espectacularmente profunda ni abordar acontecimientos inesperados, Deirdre es un libro divertido y muy atractivo de leer por su protagonistas, un tanto atípicos, la simultaneidad de historias, en este caso la de Colin y Helena, que son los protagonistas de la siguiente novela.
Ciertamente es una novela que rompe el estereotipo de la novela de escoceses y que ofrece una lectura amena e interesante.