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Todos los libros de los que aquí hablamos han sido comprados y leídos en papel o ebook en español o en inglés. Este NO es un blog de descarga de libros. Las críticas y/o reseñas que aquí se pueden leer son opiniones personales, nada más, y no pretenden ser otra cosa. Reseñamos principalmente novelas románticas, pero también, de vez en cuando, damos nuestra opinión sobre novelas pertenecientes a otros géneros.



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jueves, 27 de julio de 2017

Amor comanche - de Catherine Anderson

Indigo es hija de Hunter y Loretta, una joven independiente y segura de sí misma que nada quiere tener que ver con los blancos porque se siente comanche por los cuatro costados.

Vemos a una protagonista entera, decidida y valerosa. Un personaje que hace gala de esa independencia femenina que tanto nos gusta encontrar en las novelas, trabajadora incansable. Una muchacha a la que no le asusta lo más mínimo llevar a cabo el trabajo que debería hacer un varón. Pero no por eso deja de tener un halo de ternura, no por ello deja sus sueños de lado.

Jake Rand, el protagonista, esconde su verdadera personalidad trabjando en la empresa del padre de Indigo. Tine fortuna y no le hace falta dedicarse a eso, pero una serie de extraños accidentes le llevan a penar que el padre de la muchacha puede seer el causante y por eso mismo se hace pasar por lo que no es, intentando averiguar qué ha apsado realmente. Es un personaje que agrada cuando le conoces, con un carácter fuerte, seguro de sí mismo, algo autoritario pero encantador.

Ni que decir tiene que el modo de actuar de la protagonista y nuestro héroe nos lleva a un sin fin de enfrentamientos que hacen las delicias del lector.

No voy a contar aquí lo que les lleva a ambos a tener que casarse, pero ya os lo podéis imaginar estando en la época en que se centra la historia. El caso es que acaban casados cuando Indigo lo que más odia es estar unida a un hombre de raza blanca. Por descontado este unión empieza como el rosario de la aurora y tiene trazas de acabar muy mal. Pero no, claro, estamos en una novela romántica.

Secretos del pasado, traciones, dudas y romance. Todo lo que es esencial en una novela para mantener nuestra atención página a página, con personajes estupendamente definidos, diálogos buenísimos y una dosis de intriga.

Recomendable al cien por cien.

 

lunes, 26 de junio de 2017

Luna Comanche, de Catherine Anderson

Hacía mucho, mucho, mucho tiempo que un libro no me dejaba tan llena y tan satisfecha como lo ha hecho Luna comanche. Acariciándolo y con mucho mimo, lo he colocado en mi biblioteca repleta de libros sabiendo que ocupará siempre un lugar importantísimo en mi corazón y en mi memoria.

Se me escapan las palabras y no sé decir cuánto me ha gustado ni la cantidad de fibras que ha tocado en mi interior. Por un lado, la historia es profunda e intensa, llena de pasajes para recordar; por otro, cada una de sus páginas está preñada de sentimientos de todo tipo, todas las hojas de esta novela son importantes y no sobra ni un guión.

Es increíble la manera tan exquisita que tiene esta autora de narrar y de mantener viva la atención del lector sin decaer el deseo de continuar leyendo más y más y más hasta terminarlo. Y cuando vuelves la última página con la emoción pegada en tu piel, te queda una sensación inmensa de pérdida, de querer seguir leyendo, ya no sólo por lo buenísima que es la novela sino por el placer de haber leído una historia magníficamente escrita, deliciosamente contada… Extraordinaria.

Me gusta mucho cuando un escritor es capaz de volverme casi loca haciéndome cambiar de opinión en función de las razones que expongan el o la protagonista. Me encanta cuando los dos tienen motivos más que suficientes para reaccionar como lo hacen. Pero esta novela es mucho más que eso, porque aunque los cimientos sobre los que está levantada la trama son ya lo suficientemente conocidos como para que casi todos tengamos ya una posición tomada, la autora desgrana poco a poco historias individuales de diferentes miembros de cada pueblo desde el prisma de cada cultura. Tristemente, desde mi punto de vista, el hombre blanco siempre termina saliendo peor parado, algo que, por otra parte, hace ya muchos años que yo tenía muy claro. 

Es una historia con pasajes muy duros que mantienen las emociones a flor de piel. Una historia que habla del alma humana y del poder del amor. El comanche protagonista me ha encogido el corazón millones de veces, y el coraje, la fuerza, la angustia, el dolor y los motivos de ella me han tenido en vilo y he sufrido con y por ella. Las últimas páginas las he leído con los ojos humedecidos y una enorme opresión en el pecho: el amor de la pareja se palpa.

Esta autora ha creado una novela romántica sin necesidad de inventar cosas raras, sin cargarla de sexo, con protagonistas humanos que reaccionan como tales, que sienten, que sufren, que se desenvuelven como lo que son, y lloran y ríen y piensan… y se rinden al amor a pesar de que el mundo, su mundo, está en contra.

Esta sí es el tipo de novelas románticas que yo quiero leer. Con una novela así le doy en la cabeza a cualquiera que se meta con el género romántico… pero lo hago, orgullosa, con una novela como esta, con sustancia, con enjundia, bien escrita. Este es el tipo de historias por los que yo me enamoré de la novela romántica y me enganché a ella.

Para mí es un auténtico novelón, así que GRACIAS a quien haya tenido el buen criterio de hacer que se publicarla.

martes, 4 de abril de 2017

Magia comanche, de Catherine Anderson

PUEDE CONTENER SPOILERS

Estaba deseando leer este libro pero me daba cierto reparo por si no me gustaba. La serie Comanche empezó con fuerza y sus dos primeros libros eran excelentes pero cuando llegué al esperado libro de Indigo Lobo, Amor comanche, me quedé desconcertada porque no era en absoluto lo que esperaba. En fin, que compré este libro en el mes de julio y no lo he leído hasta siete meses después... y ¡cómo me arrepiento!

Catherine Anderson, cuenta en el prólogo de Magia comanche cómo su bisabuelo partió a Australia en busca de un porvenir mejor y dejó atrás a su mujer e hijos. Durante siete años no supieron más de él y su bisabuela tuvo que sobrevivir como pudo. Hizo mil trabajos juntos y era respetada en el pueblo, pero llegó un momento en que al día le faltaban horas y el dinero que obtenía no servía para mantener a sus hijos y acabó en casa de un viudo atendiéndole (no tengo claro cómo le atendía...). Todas las buenas almas del pueblo le dieron la espalda por pecadora y la señora Anderson reflexiona, que eran esas mismas personas -que la condenaron- las que nunca se preocuparon por si comían los siete niños o no...

La historia sobrecoge, ¿verdad? Pues fue todo esto lo que impulsó a la autora a crear el personaje de Franny, una prostituta que sacrifica su vida por su familia. Desde los 13 años vende su cuerpo, primero en un burdel y luego en una taberna, a cualquiera que pueda pagarlo. Para poder soportarlo cuelga en la puerta de su habitación unas normas que deben cumplir sus clientes: No encender la luz, no hablar, dejar el dinero en un determinado sitio, etc. Además mientras está "de servicio" fantasea con campos de margaritas o escenas varias, para evitar tomar conciencia de lo que en realidad está ocurriendo. Franny, se siente un despojo, no se considera digna de ser amada y cuando aparece Chase no quiere concederle una oportunidad. Esta es la parte que más me gusta. Chase pasa de juzgarla con dureza, a dejar de lado sus prejuicios y estrujarse el cerebro para llegar hasta Franny. El cortejo, por llamarlo de alguna manera, no se priva de nada. Chase ofrece a Franny pagar su tiempo y le da 50 dólares, para disponer de ella todo el tiempo que quiera y lo invierten en ir de picnic y pasear a la luz de la luna. Ese dinero acabará por ser devuelto junto con una negativa para reanudar las visitas. Chase no entiende las razones de Franny porque la mira a los ojos y ve a un ángel, al que la suciedad no puede tocar. Tras algunas tiranteces, poco a poco, su relación va afianzándose y es plenamente aceptada por la familia Lobo. Los problemas surgen con los Graham, la otra parte de la familia. Son una panda de egoístas que no ven, o no quieren ver, más allá de sus narices. Y la decisión de la madre de sacrificar a una hija para salvar a siete bocas, me ha parecido abominable. Y mira que he intentado empatizar, situándome en esa época y en la ceguera de la madre, pero creo que a medida que crecían los niños deberían de haber intentado trabajar en algo -como hacen después cuando se descubre el pastel-. Si esto hubiera ocurrido, Franny no hubiera tenido que prostituirse 8 o 9 años, hasta que Chase recoge los pedazos que quedan de ella.

¿Pegas? Poquitas, la verdad. Creo que la novela ha quedado redonda, salvo por alguna arista como que al ser Franny la mejor amiga de Indigo una manita mediadora no hubiera estado mal o que una mayor participación de Loretta (la madre de Chase) habría estado genial. Sin embargo, siendo Luna comanche mi libro favorito de esta serie y adorando a Cazador como le adoro, esas charlas con su hijo me han hecho pensar hasta a mí.

Valoro la novela entre Muy buena y Excelente.

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lunes, 13 de marzo de 2017

Luna Comanche, de Catherine Anderson

He empezado a escribir esta crítica muchas veces porque no consigo plasmar sobre el papel los sentimientos que este libro ha hecho aflorar en mí. Es un libro 10.

Narra la relación entre dos personas pertenecientes a mundos enfrentados pero en el que su destino ( profecía incluida ), a pesar de todo, es permanecer juntos. Loretta, la blanca de pelo dorado enamorada sin saberlo de Cazador el salvaje comanche. Ambos, con tristes historias de pérdidas por uno de los dos bandos, tienen que aprender a perdonar para que fructifique su amor. Cuánta incomprensión, cuánto sufrimiento en solitario, cuántas muertes son necesarias para comprender que aquí no hay buenos ni malos. Los indios defienden ferozmente el territorio de sus antepasados y los blancos sólo intentan empezar una nueva vida en una tierra hostil. Una tierra que compraron legalmente a un Gobierno que olvidó pagarla a sus verdaderos propietarios. Dos formas de vida tan diferentes, que deben fluir juntas como fluye el amor entre los protagonistas. Un amor puro lleno de dudas y de malentendidos. Unos protagonistas secundarios que se merecen su propia historia.

Ambientación
Pocas veces he leído un libro en el que la ambientación te envuelva de tal manera que parezca que seas tú la que mira a través de la pradera buscando coyotes, la que cabalga libre como el viento, la que siente esa horrilble sed bajo un sol implacable, la que oye los gritos de los comanches y los lamentos de los blancos. En definitiva, Catherine Anderson logra transmitir lo intransmitible mientras buscas en la noche la luna llena, esa luna blanca, grande, esa LUNA COMANCHE.

Personaje
Sin lugar a dudas Cazador. Dulce y fiero a partes iguales intentando vencer los miedos de Loretta mostrándole que en una guerra pierden todos, indios y blancos, blancos e indios.

Escena
Desagradablemente la de Amy con 12 años atada a la rueda de un carro medio desnuda gritando cuando Cazador intenta rescatarla.

Párrafo
Es un libro lleno de frases que llegan directamente al corazón ( de hecho este libro me ha marcado mucho debido a muchas de estas frases ). Para mí una de las mejores es la siguiente:

Reconoceré la canción que tu corazón canta y tú conocerás la mía

Valoración: Muy buena

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sábado, 11 de febrero de 2017

Corazón comanche, de Catherine Anderson

Amy y Antílope Veloz se prometieron en matrimonio hace quince años según la costumbre comanche. Por aquellos entonces Amy era solo una niña de doce años y Veloz un joven guerrero. Amy se recuperaba de las aberraciones y vejaciones sufridas por un nutrido grupo de desalmados comancheros que la secuestraron y tuvieron retenida durante dos semanas. Con Veloz recuperó la sonrisa, la fe y la confianza, y se aferró a él con fe ciega.

Sin embargo, la guerra entre blancos y comanches puso un punto y aparte en sus vidas y los separó por un periodo de quince años. Veloz, con su pueblo aniquilado, regresa para buscar a Amy y comenzar una nueva vida con ella. Sin embargo, el padrasto de la chica, a cuyo cuidado la dejó Veloz cuando se fue a luchar por su pueblo, le cuenta que Amy está muerta y le muestra su lápida.

A Veloz ya no le queda nada por lo que vivir o luchar. A lo largo de tres años convive con una banda de forajidos y se convierte en un temido y rápido pistolero. Las historias que se cuentan sobre él lo describen como un hombre peligroso, con montones de muertes a sus espaldas.

Asqueado de la existencia que lleva, se presenta en Oregón en busca de una nueva vida al lado de su amigo Cazador (protagonista de Luna comanche) y allí, para su sorpresa, se encuentra a Amy. Una Amy en apariencia feliz pero con un alma aterrorizada, llena de secretos que ha sufrido lo indecible durante los años que soñó y deseó su vuelta.

Y no cuento más porque esta novela hay que leerla y pasar por que se te ponga el vello de punta, que se te aceleren los latidos del corazón, que se te salten las lágrimas, que se te lleve la ira por las maldades que es capaz de hacer el ser humano desde que el mundo es mundo, por... en fin, que hay que leerla.

Catherine Anderson me cautivó con Luna Comanche. Si bien es cierto que las historias de indios, del oeste, de colonos, etc., etc,, son mis favoritas, la prosa de esta autora es tan buena, tan adictiva, tan instructiva sin agobiar, tan deliciosa, que es imposible, creo yo, para cualquiera, te guste o no el tema, no enamorarte de sus libros. Luna comanche me devoró viva, así que no me veía con muchos ánimos para leer la siguiente novela y, sobre todo, sabiendo la carga que llevaba Amy a cuestas. Así que lo fui dejando y dejando y... No debería haberlo hecho, caray, porque, ay, lo que me estaba perdiendo... Corazón comanche es un libro duro, sí, pero un pedazo de novela extraordinaria, que cuenta con una conmovedora y dulcísima historia de amor. Una de las historias de amor más bonitas que he leído en una novela romántica. Sus protagonistas son humanos, están tan vivos, son tan reales... La autora narra tan bien, cuenta con tanta sensibilidad todo... que sufres y sientes en tu piel su historia.

De verdad, si alguna no ha leído aún esta preciosa novela, que no se lo piense.

 

martes, 22 de marzo de 2011

La canción de Annie de Catherine Anderson

La delicada y hermosa Annie Trimble vive aislada en un mundo al que nadie puede acceder. Despierta compasión en la mayoría de la gente, pues la consideran poco más que la idiota del pueblo. Desde que muy pequeña, tras sufrir una enfermedad infantil, su mente pareció quedar anclada en la tierna e inocente edad de los seis años. Y, años después, aunque ya tiene diecinueve en muchos aspectos sigue siendo la misma niña. ¿Cómo un personaje así puede convertirse en la protagonista de una historia de amor?

Siendo la menor de cuatro hermanas ya casadas, Annie vive con sus padres quienes la tratan como a una niña pequeña, un ser débil, enfermo y sin capacidad para valerse por sí misma. Sus padres la ven como una persona débil mental y la tratan en como tal. La esconden, la ocultan.

Annie no habla, no comprende qué sucede a su alrededor, vive en un mundo que sólo le pertenece a ella. Deambula por el bosque, recoge flores y se encariña de los animales. No es infrecuente verla aparecer con las medias manchadas de hierba o el vestido desarreglado.

Pero aún siendo un frágil pajarillo al que todos ignoran y compadecen, no está exenta de la crueldad de los más desaprensivos y es violada por el Douglas Montgomery.

Horrorizado por las acciones de su hermano y al saber que Annie está embarazada, Alex no sólo echa a Douglas de casa, sino que se ofrece a casarse con ella y criar como suyo al bebé. Pero al hacerlo nunca imaginó que podría encariñarse con la dulce y callada Annie, ni de su fantasiosa visión del mundo, mucho menos imaginó que Annie mostrara una inteligencia y capacidades de las que nadie la suponía poseedora... Porque Alex descubre que Annie no es ni mucho menos la idiota del pueblo, sino un ser inocente y puro del que tampoco imaginó llegaría a enamorarse perdida e irremediablemente. Y cuando eso sucede, Alex está decidido a traspasar el silencio que rodea a Annie y dejar que la melodía de su canción lo envuelva para que Annie, él y el bebé sean una auténtica familia.

Cada vez me resulta más difícil comentar y opinar sobre una novela de Catherine Anderson. Cuando empecé a leerlas sentí que esta descubriendo una autora con la que iba a conocer muchas maravillosas historias de amor. Pero también llega un momento, después de una novela y otra, en que piensas ¿será igual con todas?

Ahora aún creo que sí y también que cada una es diferente, única e inolvidable porque cada novela de Catherine Anderson es un pedacito de magia y de dulzura impreso en unas páginas.

Me resulta muy difícil describir y explicar las sensaciones que un libro transmite porque las emociones que te embargan son tantas y tan complejas que es complicado retenerlas. Es lo que en mi opinión hace que una novela me cale profundamente: los sentimientos que me despierta. Al menos es así en mi caso, aunque también influya la época, los hechos históricos y la manera de contarlos. Pero si no hay sentimientos, si no me llegan, la novela me transmite poco.

Aunque el inicio de la novela no podía ser más amargo, La canción de Annie se podría describir como un canto a la esperanza, a los sueños, a la magia que sólo el amor puede obrar. Con este libro me he vuelto a maravillar cómo la autora es capaz de construir una historia tan romántica y tan dulce pero a la vez amarga. Y cómo no con una pareja protagonista diferente y un tanto atípica.

Durante parte de la novela Annie es considerada y tratada como un ser débil, sin capacidad para comunicarse con su entorno ni de comprender qué sucede. Creo que eso hace que la novela se salga de los temas más tópicos.

Al principio Alex también la ve así, pero siente compasión por ella y por el bebé que espera y se dedica en cuerpo y alma a que esté bien atendida. Sin embargo no es eso lo que Annie necesita y poco a poco la dulce y retraída Annie va despuntando como una flor que abre sus pétalos bajo el sol. Pero el silencio de ella y la imposibilidad de comunicarse es un muro que Alex está dispuesto a demoler a cualquier precio.

Para mí ese tesón, esa lucha denodada de Alex por entender a Annie, por ser capaz de comunicarse entre ellos es una de las demostraciones de amor más bonitas que he leído nunca. Annie parece inalcanzable, silenciosa, bella y distante pero Alex está dispuesto a todo por llegar a ella y al hacerlo se enamora. ¿Pero cómo podría ser el amor entre ellos? Con la vida que ha llevado Annie, con el trauma de la violación, con el aislamiento y tanto como se la ha privado, ¿podrá Annie corresponder a Alex y juntos llevar una vida común y corriente?

Aunque la protagonista indiscutible de esta bonita historia es Annie, la lucha de Alex por ayudarla a aprender y superarse está muy a la par. Creo que son los dos puntales del libro.

Con una prosa maravillosa, conmovedora en lo que dice y como lo dice, Catherine Anderson va tejiendo una historia de amor de las que dejan huella. Yo diría que La canción de Annie es una historia que a pesar de todo me parece muy dulce, muy ingenua e inocente, como lo es Annie. Es ese espíritu el que impregna todo el libro, el que enamora a Alex. Me gusta porque a veces cuando has leído muchas novelas románticas tienes la sensación que describir como se enamoran los protagonistas debe seguir un patrón, es algo muy físico en ocasiones y en este caso me parece algo mágico y tan dulce que es difícil de explicar.

Hay tantas y tantas escenas emotivas, de las que te hacen encoger el corazón que no pude dejar de leer hasta que lo terminé. Además el que la novela gire sobre todo alrededor de Annie y Alex, sin otras tramas secundarias, ni conflictos sociales ni hechos históricos que influyan en su historia, es una novela muy bonita, muy fluida pero a la vez muy intensa y profunda.

En mi humilde opinión La canción de Annie es una novela preciosa que aun teniendo una parte amarga y realista destila ingenuidad de principio a fin, que te envuelve en una historia que toca las fibras más sensibles del corazón, que te hace creer que no hay nada insalvable, que no hay historia de amor imposible y, en mi caso, además es una novela que me hace sentir feliz de leer novela romántica. Cuando leo una historia como ésta y llego a la última página lo hago con una sensación maravillosa y aunque me apena cerrar el libro y despedirme de Annie y Alex, es cuando me reitero en por qué leo romántica. Para leer historias como ésta: La canción de Annie.




viernes, 13 de agosto de 2010

Cherish de Catherine Anderson

Race Spencer ha comenzado una nueva vida. Atrás han quedado los años en que se ganó la vida como pistolero. Ahora es un respetable ranchero, solitario y endurecido por el pasado y el trabajo, que trata de sacar adelante su rancho.

Mientras conduce, junto a varios de sus hombres, el ganado de regreso a sus tierras, encuentran una caravana que ha sido salvajemente atacada por un grupo de forajidos. La barbarie es cruenta y, entre los supervivientes, sólo encuentran a una joven cuáquera, aún en estado de shock, tras haber sido testigo de la tortura, muerte de sus padres y del resto de miembros de la caravana.


Race es un hombre duro, al que casi nada lo conmueve ya. Huérfano desde muy niño se ha forjado una coraza que le protege del mundo y le aleja de él. Por sus venas corre sangre india, en sus rasgos se vislumbra esa mezcla de razas que son sus raíces. Es rápido con el revólver, implacable y temido. Nada le afecta... hasta que conoce a la dulce Rebecca Morgan.

Cuando Rebecca recupera la conciencia se encuentra entre los brazos de ese temible y oscuro pistolero. Su mente, en una medida de protección, ha bloqueado algunos de los recuerdos que acompañaron la masacre de su familia y su gente. Pero los gritos y lamentos resuenan en su cabeza. Quiere huir de ellos y Race, el desconocido que la acoge entre sus hombres, le inspira miedo y desconfianza, pero a la vez se convierte en un puerto seguro.

Sabe que su vida está en manos de ese hombre de ojos penetrantes y rostro severo; sabe que sólo él puede protegerla de sus miedos y de los asesinos de su gente cuando regresen. Algo dentro de sí misma le dice que volverán, pues sólo ella sabe la razón de esa matanza.


De regreso a las tierras de Race, huyendo de los peligros y emboscadas que les tienden la banda de forajidos que les siguen el rastro, la relación entre la tímida cuáquera y el intimidatorio ranchero cambia paulatinamente. Aún temiéndole como le teme, entre sus brazos es el único lugar donde Rebecca se siente a salvo, segura. Aún sabiendo esa joven es un ángel en la tierra y la mujer menos adecuada para él, Race teme el día en que sus caminos se separen y deba entregarla, a salvo, a su gente, la que aguarda por ella en Santa Fe.


Cherish es, para mí, otra maravillosa e inolvidable novela de Catherine Anderson. Una historia en cuyas páginas me he sumergido y mantenido en vilo, sin dejar de leer hasta llegar a la última palabra. Momento en que he sentido una sensación de vacío que no sé cómo explicar.

Capítulo a capítulo me he sentido en esa caravana en la que viajan Race y Rebecca, he ido conociéndolos y haciéndolos parte de mí. He sufrido, me he entristecido, me he emocionado e incluso reído con ellos. He convivido con el resto de hombres de Race, compartiendo sus penas y alegrías. Tal vez por eso, al llegar al final, he sentido que perdía algo y, al cerrar el libro, algo me faltaba.


En cuanto a la novela, no sé si lograré explicar muy bien mis impresiones. Son tantas las emociones que despierta que me resulta muy complicado resumir en pocas palabras. Además, esta autora tiene algo a la hora de crear historias que hace muy difícil explicarlas. Hay que leerlas y vivirlas.

Cherish está ambientada en el Oeste. Rebecca viaja junto a sus padres y otros cuáqueros hacia Santa Fe, donde van a instalarse junto al resto de miembros de su hermandad para empezar una nueva vida. En el camino son atacados, torturados y asesinados. Sólo Rebecca salva la vida, pero queda en estado de shock.

Durante gran parte de la historia, es una joven asustadiza, temerosa y traumatizada. Sólo Race logra llegar a ella, sólo junto a él se siente segura, a pesar del temor que éste le inspira pues, aún siendo su salvador, es un hombre y Rebecca desconfía de los hombres. No sin razón.

Pero poco a poco, con paciencia, Race va ganándose su confianza y, mientras, descubrimos al hombre que se esconde más allá de su apariencia salvaje, de su sangre mestiza.

Por otra parte las abismales diferencias que separan a Rebecca y Race dan lugar a escenas bastante divertidas y emotivas. Él es un duro ranchero que durante años se ha ganado la vida como pistolero. Se ha granjeado una reputación terrible. Rebecca es una joven cuáquera, con una mentalidad y educación que la hace diferente pero a la vez única para Race. Pero su fe es puesta a prueba tras la muerte de sus padres y Hermanos y, sorprendentemente, es Race, un hombre sin creencias ni raíces, quien la ayuda a reconstruirla.


No quiero entrar en detalles ni desgranar la trama, son muchos los detalles que quedan por contar, muchas las intrigas que están en el aire, pero sólo decir que Cherish me parece una novela deliciosa, conmovedora. Triste por momentos, esperanzadora en otros.

En cuanto a la historia de amor, creo que es sencillamente inolvidable. Me ha enternecido muchísimo cómo Race vela por Rebecca, como la cuida y protege, como la ayuda aún sin saber cómo. Race me ha parecido un personaje al que hay que ir descubriendo poco a poco, ahondando detrás de su aspecto intimidatorio y oscuro.

Una de las cosas que más me gustan de las novelas de Catherine Anderson es como encajan las parejas protagonistas. Son como dos piezas destinadas a unirse y, capítulo a capítulo, vas recorriendo ese camino hasta ser testigo de esa unión.

Otra de las bazas con las que me ha conquistado esta novela es Race Spencer. Conocer su pasado y como, pese a él, se ha convertido en el hombre que salva a Rebecca y está dispuesto a todo, incluso a entregar su vida, me ha emocionado hasta lo indecible. La verdad es que la infancia de Race, las escenas que se relatan me han dejado con un nudo en la garganta mientras leía.


Y, como es habitual, la ambientación está mimada y cuidada al máximo. Ves los llanos, los pastos, el río, las áridas tierras quemadas por el sol, el movimiento de la caravana o los caballos... Con descripciones que te trasladan al núcleo de la acción, con diálogos que te desnudan el alma de los personajes, la autora nos adentra en una maravillosa y dura historia de amor, ambientada en el Oeste americano.

Creo que todas las novelas de Catherine Anderson tienen alma -al menos las que he leído- y sin duda Cherish la tiene. La verdad es que las historias ambientadas en el Oeste son una de mis preferidas por la dureza y esperanza que transmiten, pero, más allá de eso, son historias como ésta las que me calan hondo. Son amores como el de Race y Rebecca los que me hacen soñar y sentir, al menos mientras los leo, que todo es posible y me dejan con una sonrisa en los labios.

Para mí... ¡Otra maravillosa novela de esta autora para atesorar! Al menos, humildemente, es como yo lo siento.


lunes, 5 de julio de 2010

Indigo blue de Catherine Anderson

Siendo la hija de Hunter y Loretta, Indigo nació entre dos mundos. Pertenece a dos razas, la del hombre blanco y la comanche. Orgullosa de sus raíces, al haberle sido inculcados el amor y las creencias hacia ambas, no fue consciente de ser diferente hasta que la realidad le golpeó de pleno. Era muy joven cuando sufrió en carnes propias el odio y la repulsa que el color de su piel inspiraba en el hombre blanco... en algunos hombres blancos.

Pero tras los sinsabores de su infancia y adolescencia, Indigo se ha convertido en una joven fuerte y orgullosa que no se amilana ante nada ni nadie. Cuando tras varios accidentes en una de las minas de la familia Wolf, Hunter queda gravemente herido, la muchacha se ofrece a dirigir el trabajo y los hombres. Pero Hunter teme por su hija. Dada su juventud y su sexo, teme que se convierta en el blanco de las burlas y ofensas de los hombres que trabajan en éstas, rudos e irrespetuosos hacia una jovencita mitad comanche.

Pero sin él al cargo de las minas, sabe que el futuro para la familia Wolf se vaticina negro. Con Swift y Chase trabajando en los bosques, no hay ningunas manos capaces de sustituirle y se plantea seriamente vender... hasta que llega Jake Rand y se ofrece como capataz.

Aunque nadie lo sabe en realidad, Jake es el hijo del dueño de Ore-Cal, una empresa que compra minas en apuros. Junto a Jeremy, su hermano menor, llegan a la terrible conclusión que los accidentes de las minas de Hunter Wolf no han sido fortuitos, sino que es su propio padre el causante.

Jake es el mayor de los hermanos y tras la muerte de su madre, siendo un niño, los ha protegido en exceso, sobre todo a las mujeres. Se ha vuelto un hombre huraño, cerrado en sí mismo, centrado en el trabajo que desempeña en Ore-Cal, que es mayoritariamente de despacho y, tal vez, un día en casarse con su prometida.

Pero después de las sospechas de Jeremy decide presentarse ante Hunter Wolf para pedirle trabajo en las minas. Cree que trabajando dentro de éstas podrá confirmar o refutar sus sospechas. Pero para ello debe infiltrarse. En cuanto conoce al comanche un gran respeto nace hacia él. Haciendo siempre honor a sus creencias y a su visión de la vida y los hombres, Hunter parece ver más allá de las apariencias y le confía sus minas a Jake, pese a ser un desconocido. Desde ese día la vida de Jake Rand tomo un rumbo nuevo e inesperado.

Indigo siente una inmediata antipatía hacia él, no sólo por tratarse de un hombre blanco sino porque ocupa el puesto que cree le corresponde legítimamente a ella, pero como devota hija de Hunter respeta la decisión de éste y se convierte en la mano derecha de Jake Rand sin presentar objeciones.

Pese a la juventud de Indigo, a la que inicialmente confunde con un muchacho por su vestimenta, Jake se siente atraído por ella desde la primera vez la ve. La mezcla de la raza blanca y la comanche parece haber sido esculpida en los rasgos de la joven. La reserva que le muestra y el orgullo que manifiesta por su sangre comanche la hacen más misteriosa e inaccesible si cabe. Pero Jake sabe que una relación entre ellos es imposible, primero por la diferencia de edad y porque es un hombre comprometido; luego porque pertenecen a mundos diferentes.

Sin embargo cuando la reputación de Indigo queda en entredicho, nada, ni siquiera esos obstáculos resultan tan insalvables y Jake se ofrece a hacer lo que cualquier hombre de honor haría en su situación: casarse con ella.

Pese a contar con la aprobación de Hunter, Jake no se engaña. A la reticencia de Indigo se suma su propio temor a imponerse a la muchacha, a asustarla o a herirla. ¿Pero existe un futuro para ellos cuando los separan sus razas, educaciones y una mentira?

De las tres novelas que he leído hasta ahora de esta saga, Indigo blue me ha parecido la que describe con más ahínco las diferencias interraciales porque su protagonista las ha sufrido en carnes propias desde que nació.

No es sólo que Jake sea un hombre blanco e Indigo medio comanche (en realidad sólo una cuarta parte), puesto que los protagonistas de las dos anteriores novelas también pertenecían a razas diferentes, sino que ha nacido y crecido entre las dos. Desde siempre, Hunter le inculcó las creencias del pueblo comanche. Indigo ha asimilado lo mejor de cada raza y con los años descubre lo peor. Y así, el odio que el color de su piel inspira en mucha gente acabó con la inocencia de Indigo.

Casarse con Jake da un vuelco a su vida, pues no sólo se convierte en una mujer casada de la noche a la mañana, sino que la estabilidad que ha conocido hasta entonces se tambalea. Cuando Jake decida marcharse de Landing's Wolf sabe que su obligación será ir con él. ¿Y cómo podrá sobrevivir más allá de las montañas, obligada a vestir con vestidos, corsés y medias? ¿Cómo podrá sobrevivir si Jake, como todos los hombres blancos, quiere doblegar su orgullo comanche?

No tengo nada más que palabras de elogio para esta novela, una historia que aunque se sustenta en un mundo casi tan violento y hostil como Luna comanche y Comanche heart, me ha parecido la más dulce de las tres.

Ese trasfondo amargo que acompaña la vida entre el hombre blanco y el pueblo comanche permanece, pero la historia de Jake e Indigo me ha emocionado y calado de principio a fin.

Sobre todo por el modo en que Jake trata a Indigo, cómo va tratando de ganarse su confianza, de conocer lo que guarda en el corazón, comprenderla y protegerla. Cómo Indigo va desechando sus prejuicios hacia la raza blanca y, sobre todo, cómo van enamorándose de su marido, al que según el pueblo comanche debe honrar y obedecer.

Una de las razones por las que disfruto tanto leyendo las novelas de Catherine Anderson es porque al llegar a la última página, siento que he hecho un viaje a través del alma de sus protagonistas y he sido testigo de como han ido dejando caer las capas que esconden quienes son y cómo son en realidad. Como Jake. Como Indigo.

Podría extenderme mucho más, ahondando en detalles y sensaciones que la lectura de esta novela ha despertado en mí, pero creo que no debo hacerlo.

Indigo blue es una novela que como sus predecesoras nos retratan a personajes golpeados, heridos por la vida, por el odio y las injusticias, pero que renacen como sólo pueden lograrlo la dulzura y valentía de una mujer, la lealtad y fiereza de un hombre.

No quiero acabar este comentario sin hacer alusión a Lobo, la mascota de Indigo. Para mí un protagonista más, cuya triste pero hermosa historia me ha parecido de lo más conmovedor de la novela, por supuesto junto a la historia de Jake e Indigo. Tengo que remarcar que, una vez más, la magia y sabiduría ancestral del pueblo comanche me ha cautivado página a página a través de Hunter.


martes, 1 de junio de 2010

Luna Comanche de Catherine Anderson

Aunque nunca ha prestado demasiado atención a la antigua profecía, según la que se presagia que llegará una mujer de cabello dorado que marcará tanto el destino tanto de su raza como el suyo propio, Hunter no puede ignorarla el día que posa sus ojos en Loretta Simpson. Hunter siente una mezcla de atracción y desprecio hacia la joven, sentimientos que no logra controlar, ya que Loretta pertenece a la raza blanca, a la que él odia profundamente puesto que un grupo de estos masacró a su tribu. Sin embargo, pese a que la antigua profecía presagia un destino que teme, por lo incierto de éste y porque lo alejaría de su gente, siente que no puede luchar contra él ni contra lo que despierta en él la joven de cabellos dorados de la que habla la profecía.

Loretta quedó huérfana siete años atrás cuando un grupo de comanches torturó y mató con crueldad a sus padres. Testigo de aquel cruento episodio, perdió la voz y no ha logrado recuperar el habla. Desde entonces vive con sus tíos y prima en una pequeña granja de Texas. Desprecia y teme a los Comanches con toda su alma, temiendo que un día reaparezcan, tal como sucede.
Entre el grupo de comanches que aparecen en la granja es Hunter quien más la aterra, ya que muestra una extraña fascinación por su cabellera y su piel blanca. Pero debajo de esa atracción, también vislumbra el mismo desprecio que ella siente hacia los indios.
Razón por la que no entiende la propuesta que éste realiza a sus tíos: decenas de caballos a cambio de la joven, algo que para Loretta es una vulgar compra, pero para Hunter es un regalo a cambio de la joven que quiere como suya.

Para evitar otra masacre no puede impedir verse cargada sobre la grupa del caballo de Hunter, quien la aleja de su tía y prima, las dos personas a quien más quiere. Aterrada, está dispuesta a cualquier cosa antes que rendirse ante el indio de ojos índigo que la ha hecho su prisionera, incluso a morir, cualquier cosa antes que convertirse en la víctima de éste.

Pese a los sentimientos ambivalentes que Loretta despierta en él, la timidez y belleza de la joven logran traspasar la rígida coraza con que Hunter, conocido como el lobo, se protege; hasta el punto que la defiende del odio que despierta una joven piel blanca en mitad de una tribu comanche, hasta el punto que la cura cuando ésta cae enferma y… hasta el punto de arriesgarse a perderla, dándole la oportunidad de volver a él por su propia voluntad, algo que Loretta jura no hacer jamás.
Sin embargo, junto a Hunter recupera la voz y poco a poco siente que un vínculo de amistad se forja entre ella y el indio de ojos índigo, que le recuerda en todo momento la manera en que murieron sus padres. Algo que se interpone entre ambos como un muro infranqueable…

Luna Comanche es la primera de las novelas que componen la saga Comanche de Catherine Anderson, dando lugar a una historia donde impera el odio más intenso entre dos razas pero en la que surge una historia de amor, en mi opinión, inolvidable.
Ambientada a finales del S. XIX, en Texas, en mitad de la cruenta batalla entre hombres blancos y comanches por la posesión de las tierras que un día pertenecieron a los indios, pero que poco a poco les van siendo arrebatadas, nace el amor entre Hunter y Loretta.

Una de las características que señalan las novelas románticas de Catherine Anderson es el tipo de protagonistas femeninas que escoge, suelen ser mujeres que sufren alguna discapacidad, algún trauma o maltrato en su pasado, muchas veces suelen ser mujeres víctimas de algo.
En este caso Loretta es una joven que perdió la capacidad de hablar tras ser testigo de cómo eran torturados y asesinados sus padres. Los gritos de terror aún resuenan en su cabeza, las imágenes la acosan en sueños… De ahí nace su odio y desprecio hacia los comanches.
Pero Luna Comanche es ante todo una historia de amor interracial, entre un comanche y una mujer blanca, dos seres condenados a odiarse y despreciarse, atrapados en la lucha entre sus pueblos, pero que no pueden evitar enamorarse irremediablemente el uno del otro.

Partiendo del marco en que transcurre esta novela, un entorno hostil, violento y cruel, el de la vida en el Oeste americano, la novela me ha parecido muy intensa y con una carga emocional muy profunda.
Tantos los protagonistas principales como los personajes secundarios están retratados de tal como que sus emociones y sentimientos parecen traspasar el papel.
El odio arraigado entre dos pueblos se palpa página a página, así como el modo en que mitad de éste nace el amor.

En una historia entre razas en la que finalmente todos son víctimas, en la que los buenos y malos no existen, con esta lectura me he sentido transportada a las planicies de Texas, los terrenos arenosos, los ríos, la tribu comanche…
Uno de los aspectos que más me han atrapado del libro es que gran parte de la historia tiene lugar en el campamento indio, donde Loretta comienza a interaccionar y a formar parte de los Comanches.
La verdad es una parte que me ha encantado leer, cómo mientras Loretta y Hunter se enamoran desaparecen las barreras que alzan sus razas y la guerra, al menos en parte porque la vida de ambos está más entrelazada de lo que pueda parecer, más allá de la profecía.

En definitiva, Luna Comanche me parece una novela preciosa, muy dura y cruda en las descripciones y las barbaries que suceden, pero que narra un amor que debe superar todos los obstáculos que se interponen para luchar por el futuro de la pareja Loretta y Hunter.
Como secundarios destacaría sobre todo al resto de la tribu de Hunter, Warrior, Red Buffalo… pero especialmente a Swift Antelope quien junto a Amy, la prima menor de Loretta, protagonizan la próxima novela.
Ésta es la primera novela que leo de Catherine Anderson, una autora de la que había leído muy buenas críticas, y sin duda no será la última porque he descubierto una novela que pese al marco tan duro y salvaje en que se desarrolla, describe una historia de amor preciosa entre un comanche y su tosi tivo.




domingo, 21 de febrero de 2010

Corazón comanche, de Catherine Anderson

Han transcurrido quince años desde que Amy y Swift se prometieran en matrimonio según las costumbres comanches. En aquel entonces, ella era aún una niña de doce años, que se recuperaba de los horrores y traumas sufridas a manos de un grupo de comancheros desalmados; él un joven y bravo guerrero comanche. Sólo en Swift encontró al amigo leal que la ayudó a curar las heridas del alma, junto a él recuperó parte de su carácter intrépido y travieso, y fue a él a quien, con adoración infantil, entregó su corazón.
Pero la guerra entre el hombre blanco y los comanches los separó. Antes de esa separación, Amy juró esperarlo y Swift juró regresar a ella.
Aniquilado el pueblo comanche, Swift regresa a Texas para cumplir con la promesa a Amy pero descubre con horror que ella ha fallecido. El padrastro de la joven le señala una tumba, con una tosca cruz, bajo la que yace su cuerpo. La imagen destroza las esperanzas y sueños de Swift. Desgarrado por el dolor, solo, pues su pueblo ha desaparecido, se une a un grupo de forajidos, comancheros y hombres peligrosos. Así muere Swift Antílope y, en su lugar, nace Swift López. Gracias a su sangre mexicana y a la forma de vestir propia de un pistolero nadie ve en él ni trazas de aquel joven y valiente guerrero comanche.

En tres años, Swift se forja una leyenda, convirtiéndose en el pistolero más rápido y mortal, más temido también. Pero cuando los hombres con quienes cabalga tratan de violar a una joven que le recuerda a Amy, algo despierta dentro de él y lo evita. Pone punto final así a su vida como forajido y decide buscar a Hunter y Loretta quienes se han instalado y creado una pequeña población Wolf's Landing, donde viven en paz entre hombres blancos, indios y de otras razas. A su llegada, Swift descubre que Amy vive pero la joven que lo recibe nada tiene que ver con la dulce y risueña que juró esperarlo. Le teme, recela de él, odia la clase de hombre en que se ha convertido, el mismo que reencarna sus peores pesadillas, ésas que la acosan sin descanso y le impiden borrar y olvidar el pasado.
Pero Swift no se rinde y está dispuesto a todo por volver a ganarse la confianza y el corazón de Amy, todo por lograr que ella acepte cumplir con la promesa hecha quince años atrás y se convierta en su mujer.

Hay novelas que transmiten tantos sentimientos dentro de ti al leerlas que luego es muy difícil plasmar en unas líneas tu opinión sobre dicha novela. Corazón comanche es para mí una de éstas.
Después de leer Luna comanche tenía la certeza de que la historia de Amy y Swift sería desgarradora. A pesar de que la última escena entre ellos -ese juramento y esa promesa de amor eterno- auguraba un bonito reencuentro, es difícil olvidar las experiencias sufridas por Amy y sabes que, inevitablemente, se interpondrán en su felicidad pues Amy era una joven con el alma desgarrada, que en su corta vida aun con el cariño incondicional de Loretta, sufrió tantas humillaciones y degradaciones que es imposible no marquen su futuro.
La verdad es que según empecé a leer Corazón comanche me encontré pensando muchas veces “¿cómo puede Amy ser tan desgraciada?”. Sin embargo, eso no me detuvo a seguir leyendo. El reencuentro con Swift es sólo el inicio de una preciosísima historia que merece ser leída.

Pues aún con este punto de partida, Corazón comanche es una de las novelas que más me han gustado de Catherine Anderson y de todas cuantas he leído. Creo que es sencillamente preciosa. Creo que las novelas románticas de esta autora son mucho más que una historia de amor, logra que conozcas a los personajes, te desnuda sus almas y el intrincado mundo de sentimientos que esconden y, al llegar al final, los has hecho tuyos. Sientes y entiendes qué les sucede, por qué son como son. No he leído otra autora que lo haga igual, tal vez parecido, pero de este modo no.

Amy es una superviviente. La vida la ha puesto a prueba repetidas veces, destrozando su futuro, sus sueños y el corazón valiente que late en su pecho. Pero más débil, rota y sin esperanzas, Amy siempre sobrevive y sigue adelante. Durante los primeros capítulos tal vez no se vea esa imagen de ella, pues se ha convertido en una maestra de escuela, cariñosa con sus alumnos, pero fría y distante hacia los hombres. Adora su independencia, ha logrado tener su propia casita, un trabajo del que vive y forma parte de la pequeña y amistad comunidad de la que forman parte Hunter y Loretta, los protagonistas de Luna comanche. Vive segura, protegida, alejada del mundo y sus peligros pero, también, apartada de la vida. Ve la vida pasar sin formar parte de ella.
Me ha encantado leer cómo Hunter, en su sabiduría Comanche, describe a Amy, como siempre tiene una manera de explicar las cosas que logra conmoverte y despertar algo dentro de ti.
Amy vive tranquila y protegida pero entonces llega Swift, dispuesto a cumplir con su promesa, sólo que parece que Amy no desea cumplir con la suya y Swift se debate entre insistir o abandonar pero sabe que nadie la conoce como él y con ningún otro podrá vencer los fantasmas de su pasado.

Podría explicar tantas cosas sobre la trama, Amy, Swift... pero prefiero no hacerlo. Basta con que diga que la de ellos es una historia muy dulce, muy tierna pero con un pasado muy triste y duro. Más bien desgarrador, cruel. Sin embargo es precioso ver como Swift se acerca a Amy, como está dispuesto a todo por ser alguien merecedor de ello, como está a su lado, como la enamora poco a poco. Y es precioso ver florecer a Amy, ir saliendo de su cárcel para vivir.

La novela cuenta con personajes secundarios dignos de mención. Por un lado Hunter y Loretta, los protagonistas de Luna comanche, quienes son siempre leales a Swift y Amy, quienes actúan como consejeros, amigos, hermanos... Al haber transcurrido quince años, nos encontramos con una pareja más madura y vemos cómo ha sido esa vida de la que hablaba la profecía Comanche. Hunter es ahora propietario de varias minas en las que buscan oro y se ha convertido en un pilar respetado en la comunidad donde viven. Han tenido dos hijos, Chase e Indigo, un chico valiente y leal y una joven que en muchos aspectos recuerda a la Amy de Luna comanche,por su carácter y brío.
Además tengo que mencionar al resto de habitantes de la comunidad que van esbozando cómo es el día a día de todos, donde evidentemente nada es un camino de rosas, pues son varios los personajes que crean malestar y sufrimiento entre el resto.

Pero a pesar de todo, pienso que Corazón comanche es un canto a la esperanza, donde ves como personajes que han sufrido tanto como Amy logran dejar el pasado atrás y empezar una nueva vida, donde Catherine Anderson te envuelve tan hábilmente en una historia donde el amor todo lo puede e incluso los más desfavorecidos aspiran a él.
Como comento antes una de las palabras que más me han calado son las de Hunter cuando, transmitiendo la ancestral sabiduría de los Comanches, creo que describe cuál es el alma de Corazón comanche: “Mantén tus ojos siempre en el horizonte y tus mañanas, nunca en el ayer”.

No puedo añadir más. Mi valoración es MUY BUENA. Creo que es una novela dura pero preciosísima.





lunes, 4 de enero de 2010

Star Bright de Catherine Anderson

Cuando Rainie Hall descubre que su marido planea asesinarla, finge su propia muerte y huye a Cristal Falls, una población situada en Oregon. Nada la ata a ese lugar, casi elegido al azar pero, sin saberlo, se dirige hacia una vida nueva que le traerá grandes sorpresas.
Con una nueva identidad y su apariencia física cambiada, sólo quiere empezar de nuevo, aun cuando eso supone dejar detrás de sí a sus amigos y la vida que ha conocido hasta entonces. En Cristall Falls enseguida consigue trabajo como contable en el rancho de caballos de Parker Harrigan. Y, aunque su intención es pasar desapercibida, Parker se siente inmediatamente atraído por ella e inicia un acercamiento que va más allá únicamente del esperado entre jefe y empleada.

En cuanto Parker conoce a Anna Prickard, siente que ésta esconde algo. Incluso su apariencia física le resulta un tanto extraña, casi familiar, pero no sabe precisar por qué. Sin embargo, poco tarda en descubrir que Anna es una mujer frágil, asustadiza que parece temer por todo. Con lo que, no puede evitar investigarla y descubre de ese modo que Anna Prickard le ha mentido sobre su pasado y que ése ni siquiera es su nombre.

Sintiéndose descubierta Rainie piensa en huir nuevamente, pero para su sorpresa, Parker le ofrece ayuda y protección. Intuye que está huyendo y que es el miedo el que guía sus pasos. Rainie duda, pues aunque Parker es un hombre muy diferente de Peter, su marido, también le recuerda a él en algunos aspectos y, sobre todo, ha perdido la confianza en los hombres y en sí misma. ¿Cómo arriesgarse sabiendo el precio que ha pagado ya?

Poco a poco, con paciencia y ternura, Parker va ganándose la confianza de Rainie y una relación amistosa nace entre ambos. De igual modo se convierte en su mayor apoyo, en una pieza fundamental para recuperar la autoestima y, sin percatarse de ello, se ve arrastrada al seno de la numerosa y ruidosa familia Harrigan que la acoge como a un miembro más, sin condiciones ni esperar nada a cambio.
Pero Rainie no se engaña y sabe que para empezar realmente una nueva vida al lado de Parker, como es su mayor anhelo, debe dejar atrás su pasado y vencer los fantasmas que aún la acechan y para ello debe enfrentarse a su mayor miedo: Peter Danning, su aún marido.

Star Bright no es sólo una novela romántica, sino mucho más. Sus páginas no sólo nos cuentan la historia de amor de Rainie y Parker, sino el renacer de una mujer Lorraina Ann Hall.
Rainie se casó muy joven con un hombre atractivo y mayor que ella que la deslumbró con su posición y encanto. El cuento de hadas que Peter Danning tejió a su alrededor poco tardó en convertirse en pesadilla y Rainie descubrió cuál era en realidad el carácter violento y criminal del hombre al que se entregó ciega y confiadamente.
Aun siendo anulada como mujer y ser humano, Rainie logró escapar de una muerte segura y con la ayuda de sus mejores amigos huir de Peter. Pero para ello tuyo que cambiar de identidad e incluso de aspecto físico.
Lo que no esperaba en su huida era conocer a un hombre y enamorarse de éste, lo que le lleva a dudar de sí misma, de sus sentimientos y cordura. ¿Cómo volver a creer en el amor y en un hombre tras el calvario vivido?

Leer una novela de Catherine Anderson es siempre un regalo para los sentidos, pues sus historias están plagadas de sentimientos, ves y vives las vivencias que se retratan, y son más que novelas románticas.
Star Bright no es diferente del resto de historias que he leído y, aunque no es mi preferida, es un libro que me ha mantenido en vilo y pegada a sus páginas desde el principio al fin, emocionándome página a página.

El trasfondo de esta trama es sin duda delicado, duro de abordar, pero la novela es un canto a la esperanza, a la fe, a la capacidad de superación de una mujer. La verdad es que conociendo el carácter de las obras de Catherine Anderson, esperaba una novela más dura, más cruda y con mayor sufrimiento y, si bien puedes traslucir e intuir -en algunos momentos revivir- episodios del pasado de Rainie, el carácter que impera en Star Bright es la dulzura y la esperanza, donde la novela se centra más en el presente y la esperanza de un futuro.
Indudablemente el papel de Parker Kerrigan es vital, pues es un protagonista masculino que enamora no sólo a Rainie, sino también diría que a las lectoras, por su carácter protector, por ese aura a caballero de brillante armadura y, sobre todo, porque es un apoyo fundamental a la hora de que la protagonista entablece sus propias batallas.

En mi opinión, la trama se vuelve un tanto lenta en algunos momentos, concretamente cuando Rainie se sincera con Parker y le habla de su pasado, perdiéndose la fluidez y dulzura que hasta entonces imperaba, pero en líneas generales la novela me ha gustado mucho. Es agridulce por momentos pero muy bonita.
Ambientada en un rancho, nos describe además el trabajo con caballos de Parker, los paisajes y entornos de Cristall Fall. No es una novela en la que predominen las descripciones pero, de algún modo, la autora logra que veas y sientas dónde transcurre todo y, sobre todo, los sentimientos que se respiran.

Star Bright forma parte de la saga de los hermanos Kerrigan, concretamente es la tercera novela, en la que aparecen otros de los miembros de la familia, desde el patriarca a los hermanos de Parker: Sam, Clint, Quincy o Zach. Algunos de ellos ya han protagonizado novelas previas.
Por la temática que aborda en sus páginas, es una novela con gran contenido social y moral. Sin embargo, eso no quita lustre a una bonita historia de amor que nace poco a poco pero termina envolviéndote con su dulzura y romanticisimo.

En mi opinión Star Bright es una novela que, con un inicio impactante, una temática tan dura como la que trata, unos protagonistas que van ganándose tu cariño y el romanticismo que destila, logra cautivarte. Vuelvo a repetir que no la considero la mejor novela de Catherine Anderson, pero sí una historia de amor de las que dejan huella y que merece la pena leerse.




viernes, 16 de octubre de 2009

Amor de fantasía de Catherine Anderson


La antología Tres bodas y un beso reune cuatro novelas cortas de cuatro magníficas escritoras del género romántico: Lisa Kleypas, Kathleen Woodiwiss, Loretta Chase y Catherine Anderson.
Probablemente Catherine Anderson es la autora menos conocida en el mercado español, ya que esta novela es la única publicada en nuestro idioma hasta la fecha.

Rachel Constantine es la hija mayor del sheriff de una pequeña población del oeste, Shady Corners. Cuando Molly, su hermana pequeña, resulta humillada y herida por uno de los ocho hermanos Rafferty, concretamente, por Matt, trama una pequeña venganza ayudada por su gran amiga, Dora Raye, la camarera del Goose Saloon. La idea es pagar a Matt con la misma moneda pero, lamentablemente para Rachel, los hechos no resultan según lo planeado.

La idea de Rachel es seducir al apuesto Matt y conducirlo a la iglesia para que a la mañana siguiente sea encontrado borracho y sin pantalones. No obstante a la mañana siguiente, cuando la congregación de parroquianos acude a la iglesia, encuentran dormidos a Rachel Constantine... y Clint, el mayor de los hermanos Rafferty.
Tras el desconcierto inicial, se aclara la confusión de identidades pero, a pesar de ello, Big Jim Constantine, padre de Rachel, y el sheriff de la población, no está dispuesto a olvidar el indicente. Con indiferencia de que el malentendido quede aclarado, el que Rachel haya sido sorprendida en una situación comprometida con un hombre, no augura nada bueno, así que, en calidad de padre de la agraviada y autoridad de Shady Corners, obliga a la pareja a contraer matrimonio.

Rachel está horrorizada ante la posibilidad de casarse con Clint Rafferty, un ganadero austero y malhumorado, por el que no siente el menor cariño, a pesar de que, secretamente, le parece un hombre sumamente atractivo. Además, teme cómo éste pueda tratarla después de haber sido obligado a casarse por un travesura.
Sin embargo, la realidad es que Clint está encantado con la idea de casarse con Rachel.
Tras la muerte de sus padres, seis años atrás, ha sido él quien ha sacado adelante el rancho ganadero de los Rafferty y ha criado a sus hermanos. De edades comprendidas entre los seis y los veinticuatro años, Clint es el cabeza de familia y el pilar sobre el que todos se apoyan. Sin embargo, sin una mano femenina, la casa es sencillamente un desastre.
Barajaba la posibilidad de casarse con una buena muchacha cuando la providencia, o el arma del sheriff Constantine, lo llevan al altar junto a Rachel, por la que siente una atracción que crece día a día.

Así da comienzo la vida en pareja de Rachel y Clint. En una desordenada granja ganadera, rodeada de siete varones más, Rachel debe aprender a llevar la casa, algo que desconoce, ya que ha vivido muy protegida sin tener nunca la obligación de cocinar o limpiar.
No obstante, cree que no debe ser muy complicado siempre y cuando pueda leer las recetas... pero los problemas no tardan en surgir.

Siendo una novela corta, Amor de fantasía narra una historia sencilla y, ante todo, muy divertida que ha logrado engancharme de principio a fin.
No es la primera novela que leo de Catherine Anderson y debo decir que ésta me ha sorprendido porque uno de los rasgos que la caracteriza es el sentido del humor y el deje humorístico, algo que no es tan marcado en las novelas largas que he leído.
Por el contrario, anteriormente me he encontrado con novelas con un trasfonde dramático, realista y muy conmovedor. Eso no desaparece totalmente en Amor de fantasía, pero como digo, es una novela cuyo principial objetivo es hacerte sonreír, algo que en mi caso, logra con creces.

A pesar de la reducida extensión, tanto la pareja protagonista como el resto de personajes que aparecen están muy bien retratados. De hecho hay bastantes secundarios, pero aún con pequeños esbozos, la autora logra que te los imagines y los conozcas.
Evidentemente la trama sucede a un ritmo muy apresurado. Rachel y Clint se conocen, se casan y enseguida surge el amor. La cuestión es que tanto uno como el otro conozcan los sentimientos que se profesan.

Es muy frecuente leer novelas de Catherine Anderson donde alguno de los protagonistas -en la mayoría de veces son ellas- sufren algún tipo de discapacidad o deficiencia, a veces temporal, a veces permanente. Esto evidentemente tiñe la trama de drama. No obstante, en Amor de fantasía, Rachel, la protagonista también tiene una deficiencia -ve tan mal que necesita unas gafas con unos vidrios muy gruesos lo que hace que su aspecto no sea muy agraciado- pero se solventa de un modo humorístico.
Rachel no quiere que Clint descubra su secreto, así que esconde las gafas y éstas acaban rompiéndose. ¿El resultado? Un desastre tras otro que da pie a escenas bastante divertidas.
Entre todos los hermanos Rafferty, tengo que destacar a Matt cuyo papel indirectamente es crucial y al pequeño Cody, un niño de seis años, que desprende ternura por todos lados.

La historia de amor que cuenta esta novela es sencilla, corta pero muy bonita. En muy poquitas páginas entrelaza varios elementos interesantes para crear una novela con chispa: ambientada en el oeste, una matrimonio a punta de pistola, una casa llena de hombres necesitados de una mano femenina y nuestra protagonista, una joven ingenua y un poco torpe que, como suele decirse, no sabe freír ni un huevo. El resultado: una novela sencilla, tierna y divertida que garantiza una agradable lectura.
En mi opinión está lejos de las grandes y conmovedoras novelas de esta autora, pero aún en su brevedad, en su simpleza es un pedacito dulce que te deja con una sonrisa en los labios, por lo que creo merece la pena leerla.



martes, 14 de julio de 2009

Simply love de Catherine Anderson

Cassandra Zerek es la hija de uno de los tantos mineros que viven en Black Jack y que sueñan con encontrar esa veta de oro que los saque de la pobreza. Antes de morir, la madre de la joven le hizo jurar a su marido que haría de su única hija una dama, educándola bajo los preceptos de la iglesia católica. Milo Zerek así lo hizo y Cassandra, pese a vivir en un distrito tan peligroso y tan de hombres, como es el minero, ha crecido rodeada por un halo de inocencia e ingenuidad inusual para alguien de su posición y crianza.
La joven vive dedicada en cuerpo y alma al cuidado de su hermano menor, Khristos, que apenas cuenta con ocho años. Está decidida a tomar los hábitos cuando el niño sea un poco mayor porque cree que ser monja es su vocación, aunque a veces se sienta tentada ante un bonito vestido, unas zapatillas de piel o un hombre tan atractivo y masculino como Luke Taggart.

Luke Taggart es el dueño del imperio minero de la región, pero conseguirlo no le resultó fácil porque su vida no ha sido un camino de rosas. Es el hijo bastardo de una prostituta que no le demostró el menor cariño. Creció y vivió bajo sus propias normas, sin privarse nunca de nada que tuviera al alcance de la mano.
Tras un arduo esfuerzo logró abandonar la miseria que fue el sustento de sus primeros años de su vida, pero en el proceso se convirtió en un hombre amargado, cruel, un déspota sin conciencia ni remordimientos. Su existencia gira en torno a tres ejes: el wisky, los salones de juego y las mujeres de vida disoluta.
Pero un día se percata que ya no hay nada en el mundo que despierte su atención como antes. Está cansado de pagar a una mujer cuando quiere una, está hastiado de las apuestas de juego y de la soledad que lo rodea cuando se encierra en su suntuosa mansión. Con tal estado de ánimo, empieza a preguntarse cómo sería tener a una mujer únicamente para él, pero no una como de los burdeles o casas de juegos, sino una dulce, cariñosa e inocente.
Entonces se cruza en su camino Cassandra Zerek,quien es todo cuanto él desea y Luke se siente impelido a hacerla suya, así que acude al padre de la joven ofreciéndole un jugosa cantidad de dinero a cambio de contratar a Cassandra como su compañía pagada, en otras palabras, su amante.

Furioso, Milo le advierte que su hija no es de esa clase de mujeres, sino una joven dulce con aspiraciones de consagrar su vida a la iglesia. Pero Luke no acepta un no por respuesta y echa mano de todas las estratagemas y tejemanejes que se le ocurren hasta que logra encarcelar a Milo y Ambrose Zerek, el hijo mayor de éste, y engañar a Cassandra presentándose ante ella como un caballero de brillante armadura que le ofrece su protección e instándola, con engaños, a que firme un contrato que la une a él durante el periodo de un año como su compañía pagada. Sin saber qué está firmando realmente, Cassandra sella su destino y junto a Khristos se mudan a la mansión de Luke Taggart.
Sin embargo los planes de Luke no resultan tal como esperaba y seducir a Cassandra resulta ser más difícil de lo que creía porque la joven es tan inocente que no entiende en realidad para qué se la ha contratado.
Con la convivencia, poco a poco la imagen que se ha formado de ella va transformándose en algo más, en la de una mujer que con su inocencia y bondad le hacen sentir un hombre diferente y ser el príncipe que en realidad no es...

Cada vez que termino de leer una novela de Catherine Anderson me siento inundaba por tantas emociones que me resulta complicado expresarme y valorar el libro. Sí puedo decir que me ha encantado y que Simply love, como dice su título, cuenta una historia preciosa que habla simplemente de amor.

Los protagonistas de esta novela son un hombre y una mujer tan diferentes como el día y la noche. Luke es un hombre que puede tener todo cuanto el dinero puede comprar, pero descubre que hay algo que ni con todo el oro del mundo ha conseguido aún: el amor, porque siente que él está incapacitado para experimentar tal sentimiento.
Por el contrario Cassandra, que vive con su familia en unas condiciones deplorables, es una persona que es feliz con lo poquito que tiene, que agradece lo que la vida le da como si de un don se tratara.
Desde hace tiempo observa a Luke de lejos y se siente atraída por él. Cuando lo sorprende donando dinero para los niños huérfanos del hospicio cree tener ante ella la prueba de que es un príncipe aunque se finja disfrazado de rana.
Pero Luke lejos de ser un caballero de brillante armadura sólo demuestra que es un ser ruin, capaz de las peores mentiras y trucos más sucios para lograr sus deseos, porque desea a Cassandra y está dispuesto a todo para conseguirla. En el proceso descubrirá mucho de ella y de sí mismo, sobre todo que a pesar de lo que creía sí tiene conciencia y, lo más importante, que necesita a Cassandra en muchos más sentidos de los que tenían en mente.

Aunque son pocos los personajes que intervienen en esta novela, cuya trama se centra sobre todo en la relación entre Luke y Cassandra, la lectura es muy agradable.
Luke es un hombre completamente imperfecto. Por fuera es atractivo, poderoso, pero por dentro es un hombre sin principios, capaz de las peores patrañas por satisfacer sus deseos. Sin embargo, poco a poco, vamos comprendiendo cuáles son las razones que hay detrás de ese modo de ser, qué es lo que ha hecho que sea así. Y lo más sorprendente de todo, es ser testigos del modo en que Luke trata de cambiar y redimirse de sus errores, unos tan terribles que pueden costarle el amor de la única mujer que lo ha amado en su vida.
Cassandra me ha llamado mucho la atención. No es una mujer de gran belleza, aunque sí atractiva, que destaca y brilla con luz propia. Es demasiado ingenua y cándida, hasta extremos que hacen que sea considerada como alguien con alguna deficiencia, pues es tremendo el grado de inocencia al que llega, pero eso da pie a escenas divertidísimas por la incomprensión que nace entre Luke y ella.
Algo que me ha llamado mucho la atención de esta novela es que, aunque sigue existiendo ese pasado turbio alrededor de uno de sus protagonistas -en este caso Luke- en Simply love hay un deje de humor y travesuras en algunos momentos de la trama.

Entre los personajes secundarios tengo que destacar a Milo, el padre de Cassandra, a los dos hermanos de la joven, Ambrose y el pequeño Khristos, cuyo papel llena de ternura la novela y cuya relación con Luke es muy bonita, así como con Lycodomes, el feo perrazo de los hermanos Zerek, que se convierte un poco en el juez de Luke.

Pero ante todo, Simply love me ha parecido una novela de amor dulce y emotiva, cargada de sentimientos, de errores, de miedos y secretos, que habla de rendición, de perdón y de confianza, una historia de amor cuyo desenlace me ha emocionado mucho y con el que he acabado la lectura con una sonrisa en los labios.
Sólo añadir por último que creo que es una pena que las preciosas novelas de Catherine Anderson no se publiquen en nuestro país porque son inolvidables.

miércoles, 22 de abril de 2009

Baby love de Catherine Anderson


Acompañado de su inseparable botella de alcohol, Rafe Kendrick viaja en un tren de mercancías donde impide que otros vagabundos violen a una joven que viaja junto a su hijo recién nacido. Desde que dos años atrás, perdió a su mujer e hijos en un accidente de coche, para Rafe la vida no tiene sentido. Incapaz de soportar los recuerdos ni ver la lástima en los ojos de sus padres y hermano, un día abandonó el rancho familiar dejando sólo una nota de despedida.
Desde entonces se ha convertido en un vagabundo más de los que recorren las vías, vagando de aquí para allá, trabajando en esto y aquello para pagar la próximo botella de licor.

Pero la noche que se encuentra con la mirada asustada de unos enormes ojos marrones, los de una joven que muestra señales evidentes de haber sufrido una agresión física, que se ve acosada por varios vagabundos que tratan de violarla, Rafe no se lo piensa dos veces e interviene en su ayuda, salvándola.
Desde el momento que la rodea con sus brazos para consolarla, algo parecer volver a la vida dentro de él y siente la inexplicable necesidad de velar por el recién nacido y la desamparada madre de éste.

Maggie no confía en ese vagabundo que un momento vio abrazado a su botella y al siguiente se erigió su salvador. Aunque le está tremendamente agradecida, está convencida que en un momento u otro le reclamará un pago a cambio de su ayuda. Es de la convicción de que en la vida todo tiene un precio.
Cuando es incapaz de amamantar a Jaimie, su bebé, ese hombre le consigue leche en una farmacia; cuando cae enferma, ese hombre la lleva a un motel donde cuida de ella y de Jaimie.
Pero aún y todo, Maggie recela. Nadie da nada por nada.

Sobrio, Rafe descubre un nuevo sentido a su vida, el de proteger y velar por Maggie y Jaimie. Tras perder a su familia, cree estar ante una nueva oportunidad de salvar a otra mujer y a otro bebé; sin embargo, también siente que junto a ellos su corazón vuelve a latir y, pese a lo apresurado de los acontecimientos, cree estar ante la mujer con la que volver a formar una familia y volver a amar.
Pese a que Rafe le ofrece su ayuda, Maggie está decidida a marcharse a otra ciudad, buscar trabajo y perderse en el anonimato. Lo último que desea es que alguien la reconozca y su paradero llegue a oídos del hombre del que huye. Rafe la asusta porque tras su desinteresada ayuda cree que puede esconder una obsesión hacia ella y sobre todo hacia Jaimie.

Sin embargo cuando reaparece el hombre del que huye, Maggie se encuentra entre la
espada y la pared, o vuelve a caer en las garras de éste o se arriesga y confía en Rafe, permitiéndole que la lleve a su rancho y le ofrezca una oportunidad para ella y Jaimie.

He descubierto en Catherine Anderson a una escritora que crea novelas repletas de encanto, magia y realismo. Es un poco contradictorio, lo sé, pero Baby love me parece otra muestra de su habilidad para crear historias protagonizadas por personajes que han sufrido muchísimo, adentrándote en sus vidas, para luego envolverte en una historia de amor conmovedora que muestra cómo el amor cambia la vida de estos personajes.

En baby love los protagonistas, Maggie y Rafe, son dos seres tremendamente heridos, vapuleados por la vida. Maggie es una joven de origen humilde que se ha visto desprovista de todo, incluso de su orgullo, pero por Jaimie y su hermana pequeña, a la que desea recuperar, está dispuesta a todo.

Rafe era un hombre con dinero y una vida perfecta, una mujer y dos hijos a los que vio morir delante de sus ojos, sin poder hacer nada para impedirlo.
En Maggie ve un regalo caído del cielo: vuelve a sentirse vivo y necesitado, vuelve a creer en el amor y a desear ser un hombre mejor para ella y Jaimie. Enseguida se enamora de los dos y se esfuerza por dejar atrás su dependencia al alcohol, su amargura y por ayudar a Maggie a tener fe en él y en su amor.

A pesar de que se parte de un tema dramático y muy duro, a pesar que pueda parecer que la novela es un mar de lágrimas y tristeza, Baby Love es una novela intensa, que destila humanidad, bondad y ganas de superación. Y eso es una de las razones por las que me ha gustado tanto.
Por otra parte, creo que Catherine Anderson tiene una habilidad inigualable para lograr cautivarte y atraer tu interés con sus personajes y las tramas que los envuelven.
Me ha parecido una novela preciosa de principio a fin.

Me han gustado tanto Maggie como Rafe. A Maggie la ves renacer de sus cenizas poco a poco, con miedo, con desconfianza, temiendo en todo momento que la magia que Rafe está tejiendo a su alrededor desaparezca como humo en cualquier momento.
Rafe resurge más rápidamente, quizá demasiado. En mi opinión el punto más débil de la historia es la facilidad con que Rafe abandona su dependencia al alcohol. Aunque se justifica en la trama lo apresurado con que sucede, creo que puede resultar poco creíble, pero al final, en mitad de todo cuanto sucede y de cómo se desarrollan los hechos, es casi un punto anecdótico.

Con Catherine Anderson me está sucediendo igual que con otras autoras de las que no me atrevía a leer sus novelas porque los argumentos me daban a pensar que eran dramáticas y lacrimógenas de principio a fin, pero no las estoy viendo así. Al contrario, estoy descubriendo una gama de novelas preciosas, humanas, intensas, protagonizadas, sobre todo, por mujeres que se alejan del estereotipo de heroína romántica, mujeres con alguna problemática, algún trauma, algún pasado durísimo… pero lo bonito de esta novela es ver cómo incluso con el pasado más oscuro, en medio de las peores condiciones, también hay lugar para el amor.
Y, por supuesto, lo que más me ha cautivado de esta novela es la dulzura, lo conmovedora que es la historia de amor de Maggie y Rafe, y el papel del resto de personajes secundarios de Baby love, sobre todo Ryan, Keefe y Anne Kendrick, el hermano y los padres de Rafe, cuyos papeles en la novela son importantísimos.
Creo que Baby love es otra novela maravillosa de Catherine Anderson, en mi opinión muy recomendable.