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Todos los libros de los que aquí hablamos han sido comprados y leídos en papel o ebook en español o en inglés. Este NO es un blog de descarga de libros. Las críticas y/o reseñas que aquí se pueden leer son opiniones personales, nada más, y no pretenden ser otra cosa. Reseñamos principalmente novelas románticas, pero también, de vez en cuando, damos nuestra opinión sobre novelas pertenecientes a otros géneros.



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jueves, 29 de agosto de 2019

Casi inocente, de Jane Feather

La joven Magdalena, criada tras las impenetrables murallas de una fortaleza inglesa, no sabe que es la hija ilegítima de un poderoso príncipe inglés y su esposa francesa asesinada, ni que ha sido un peón en la guerra entre Inglaterra y Francia desde que salió del vientre de su madre moribunda. Ella sólo quiere un poco de emoción en su vida. Así, un día entra en su mundo el magnífico Guy de Gervais, un auténtico caballero de brillante armadura, y se la lleva en un abrir y cerrar de ojos. Para Magdalena se trata de un amor a primera vista, pero a Guy sólo le importa su responsabilidad de mantener a la joven a salvo hasta que ella se case con su sobrino y cumpla con su destino político. 


Voy a intentar comentar esta novela y empiezo diciendo que esta autora me ha hecho pasar buenos ratos y pocas veces me ha defraudado, aunque no es de mis preferidas. En Casi inocente, reconozco que escribe bien, pero el argumento me ha dejado un tanto aturdida.

Magdalena de Lancaster es la protagonista. Desde su nacimiento (es hija ilegítima del duque de Lancaster y de Isolda de Beauregard), no es más que un peón de interés político entre Francia e Inglaterra. El personaje está muy bien descrito y me ha llegado porque en esos tiempo las mujeres de cierto rango no eran más que eso, peones a los que se casaba para ampliar fronteras o firmar las paces con el enemigo. En este caso, han decidido casarla porque conviene, como era costumbre. Magdalena no sabe lo que la espera ni lo que representa su persona hasta que Guy de Gervais va a buscarla para que se una a Edmond, su sobrino. He visto a este personaje un poco extraño, y me ha parecido una niña muy protestona con tal de conseguir lo que quiere. La he encontrado demasiado niña, cuando debería haber sido un personaje con más fuerza, aunque solamente sea por el rol que le toca vivir.

Guy, el personaje masculino de la novela, es un hombre de fuertes convicciones. Magdalena le gusta, pero no puede haber nada entre ellos, le lleva algunos años y debe guardarla para su sobrino. Es el héroe adecuado para una historia como la que estamos comentando y sale victorioso del análisis.

Te deja un poco alucinada que la protagonista se case con Edmond cuando ya sabemos que está enamorada de Guy, pero la autora lo resuelve estupendamente con la muerte de su esposo. Es aquí donde vemos mejor la personalidad de Guy, que se hace cargo de todo, cuida de Magdalena e intenta llevarla lejos para salvaguardar su integridad. Como no podía ser de otra forma, durante el camino, y ya que ella está liberada porque es viuda, Guy se deja arrastrar por la atracción que siente por la muchacha y empiezan un romance.
Lo que sí me ha dejado un poco perpleja es que la protagonista parece saber que su marido NO está muerto; al lector le queda la duda, pero a ella no. A pesar de todo, empieza el romance con Guy que es al que realmente ha amado desde que le conoce. ¿Adulterio en una novela romántica? Me parece que es un tema que no gusta demasiado a las que leemos este tipo de argumentos. Ni nos gusta que el protagonista le ponga la osamenta a la chica, ni nos gusta que ella se la ponga al personaje masculino. Por eso me dejó un poco aturdida al llegar a este punto de la historia.

Charles D'Auriac, el primo de la madre Magdalena, es otro de los que salen en la historia. Quiere hacer su amante a Magdalena y que ejerza para él como espía. Si no he entendido mal, la madre de ella hizo otro tanto con anterioridad.

Francamente, a pesar de la buena narrativa de la autora, en esta novela no he podido ver una relación romántica completa entre los protagonistas. Ella es demasiado cría y ñoña y él la trata como a una criatura, la lleva demasiada diferencia de edad y no ha colado su romanticismo.

La autora mantiene un ritmo rápido que no te deja aburrirte y es algo que pone un punto positivo en la novela.

Si no tenéis otra cosa, esta novela es para pasar un rato y poco más. No ha terminado de convencerme.

Mailo

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lunes, 15 de julio de 2019

La rosa de plata, de Jane Feather

Ambas familias han sido enemigas declaradas durante generaciones. Sin embargo, una cosa es odiarlo y otra muy distinta es llevar a cabo el plan que sus crueles hermanos han ideado para ella, arrastrando a Hawkesmoor hacia una boda que lo destrozará y en la que la usarán a ella como cebo. Obligada a casarse, Ariel se encontrará inesperadamente con un hombre difícil de manipular, en tanto que sorprendente y poderosamente atractivo.

En esta novela, la autora nos narra la historia de dos familias enfrentadas desde hace mucho tiempo. Cansada de tantas disputas, un decreto real obliga a Ariel Ravenspeare a que se despose con el conde de Hawksmoor. Los hermanos de la muchacha están de acuerdo con el decreto porque les facilitará el método para hundir por siempre al conde y tratan de conseguir que ella se una a su plan malévolo.

Ariel es una protagonista con sus propias opiniones. Es una mujer inteligente y sus planes, desde luego, no incluyen una boda con su enemigo. Pero también es verdad que quiere, sobre todo, librarse de sus hermanos. Siempre ha estado dominada por los varones de su familia y quiere libertad de acción. Además, no le queda más remedio que aceptar ese matrimonio puesto que es mandato real. Lo que no espera es encontrar en el conde a un hombre cabal, caballeroso y capaz de demostrar que todos los hombres no son unos explotadores.

En la Inglaterra del XVIII, nos encontramos con una joven que desea su propia independencia, que intenta abrirse camino criando caballos de carreras para poder ser ella misma, sin depender de la familia. Pero en esa época, las mujeres tenían poca libertad de movimientos y la protagonista no tiene más remedio que acatar un matrimonio pactado. Sabe que el plan de sus hermanos es destruir al que se convierte en su esposo y quedarse con sus tierras.

El protagonista, Simon, es un hombre capaz, valeroso, inteligente y honrado. Aunque por otro lado es frío, duro y severo, y se guarda las emociones demasiado dentro para que el resto del mundo no sepa cómo es en realidad. Uno de esos hombres capaces de acabar por enamorar a una mujer. Porque, además de todo, no es el perfecto adonis alto, guapísimo y cachas de otras novelas románticas, sino que resulta un poco imperfecto y marcado. Tal vez por eso da bastante juego a la historia.

No se puede decir, sin embargo, que la autora plasme una pasión desenfrenada entre los protagonistas. Puede que le falte algo de química entre los dos. Tengo todo el rato la sensación de que ella se dedica más a sus caballos que a su marido. Pero bueno, acaba bien, como queremos que acaben este tipo de historias.

Los secundarios, como los hermanos de Ariel, puede que resulten un poco demasiado malvados, pero reconozco que dan el contrapunto justo a los protagonistas y crean ese ambiente de tensión que hace falta.

Es una novela bien escrita. Esta autora es lo que tiene, que escribe estupendamente, nos cuente la historia que nos cuente. No es una de mis autoras favoritas porque ninguna de las historias que cuenta en sus novelas ha conseguido cautivarme del todo. Pero ya digo que escribe muy bien y aunque el tema que trata en esta novela está ya muy trillado, sólo por el buen trabajo narrativo de la autora merece la pena navegar entre sus páginas.

Mailo


miércoles, 24 de abril de 2019

La impostora, de Jane Feather

Vestida de terciopelo negro y haciéndose pasar por una condesa viuda, Gabrielle de Beaucaire ha regresado a Inglaterra con un solo fin: arruinar al hombre responsable de la muerte de su joven amante. Logra atraer a su lecho a Nathaniel Praed, el mayor maestro de espías de Inglaterra, y convencerlo de que ella podría ser la agente perfecta para su servicio secreto. Pero no puede prever la sensación turbulenta que la embarga al mero contacto con él..., sensación que Nathaniel tampoco puede contener cuando esa mujer alta y pelirroja oprime sus labios contra los suyos.

He oído a algunas amigas que esta autora no les acaba de convencer, que sus historias no les llenan. A mí, sin embargo, es una autora de las que me gustan porque sus ambientaciones son muy buenas y sus historias no me defraudan. No todas, desde luego son igual de intensas, pero ésta en particular, La Impostora, es una de las que me ha hecho pasar un buen rato.

Ella es Gabrielle de Beaucaire, ahijada de Talleyrand y huérfana. Atrevida e inteligente, audaz y entera. Una de esas mujeres capaces de hacer cualquier cosa sin quitarse el sombrero. Ha vivido en Inglaterra y luego en Francia. Y es una espía. Además, tiene un amante que también engrosa las listas de los agente secretos que tratan de conocer las actividades de Talleyrand. Pero Guillaume, el amante de Gabrielle, es asesinado. A partir de aquí, surge la venganza de una mujer que se siente rabiosa contra el hombre que ha matado al hombre que ella creía amar. Y va a su caza.

Nathaniel Praed es el jefe del espionaje inglés. Un tipo serio, fuerte de carácter, orgulloso, que no se deja amedrentar por nada y tremendamente desconfiado como tiene que ser un verdadero espía. De su pericia dependen muchas personas, todos los espías a su cargo. Por eso no se fía de nadie y mucho menos de la hermosa Gabrielle. La autora nos pinta, además, a un hombre hundido y amargado por la prematura muerte de su esposa al alumbrar a su hijo. Aunque el crío es precioso, Nath no soporta su presencia que constantemente le recuerda a su fallecida esposa.
Gabrielle se pone a las órdenes de Praed a favor de Inglaterra y en contra de Francia. Sin embargo, ella actúa de agente doble porque lo que quiere es vengarse de él.

A mí me parece que esta autora describe los momentos álgidos de la historia de un modo estupendo, casi nos vemos dentro de una red de espionaje y contraespionaje y conocemos los entresijos de los más altos y poderosos cargos del gobierno.

La relación entre los protagonistas está llena de dudas, de sospechas. Él la ama, pero está convencido de que trabaja en su contra y teme tener que descubrirla al final y acusarla. Ella se enamora, pero se debate entre el amor y su deseo de vengar al amante.

No voy a decir que sea una novela fácil de leer, porque creo que no lo es. No es una simple novela romántica, es una mezcla de esto y del entramado de lo agentes secretos. Complicada a veces. Pero el estilo de esta autora y sus argumentos, poco convencionales, la hacen atractiva.

Carmela

martes, 14 de abril de 2009

Noches plateadas de Jane Feather



Sinopsis:

La temperamental y decidida Sophia es una indómita heredera rusa. Cuando le ordenan contraer matrimonio con un hombre al que no ama, pero que podría proporcionarle las mayores riquezas, Sophia acepta su destino con resignación. Pero sólo hasta que conoce a Adam, el viril noble que debe acompañarla a las propiedades de su futuro esposo.

Adam queda cautivado de inmediato por la cálida sensualidad de Sophia, que abrasa todas sus frías reservas y le hace olvidar sus obligaciones. Sophia, incapaz de resistirse a la intensa masculinidad y al aire de misterio del noble, se rebela contra su inminente boda y se entrega en cuerpo y alma a la intensa pasión de Adam... pero descubre que ese amor prohibido podría costarle la vida.


Opinión

Esta es una autora que por lo general no me atrae mucho. Antes, cuando había muy poco donde elegir, solía comprar sus libros, pero de un tiempo a esta parte dejé de hacerlo.

Sin embargo, desde que salió este libro, empecé a leer comentarios muy favorable y me intrigué lo suficiente como para querer leerlo.

La verdad es que es uno de los que más me ha gustado de esta autora. Plantea una bonita historia y una interesante trama.
El hecho de que se desarrolle en la antigua Rusia, en la corte de la zarina Catalina, ya le añade una nota de color.

El comienzo del libro te hace desear seguir leyendo y tal y como parece plantearse lo que sucederá después, te hace imaginar horas de estupenda lectura.

Adam, el protagonista masculino, está perfilado tal y como nos imaginamos (al menos yo) a los varones de aquella zona y de aquellos tiempos. La autora le añade un toque tierno, desde luego imprescindible para una novela romántica, sin apartarlo de su frialdad inicial.

Sophia, la protagonista, a pesar de que nos la presenta como una auténtica cosaca, llena de energía y temperamento, tiene sus ramalazos de sensibilidad femenina.

Y el malo... es malo, malo.

Pero a mí la novela no me ha llenado. No porque la historia sea aburrida, no porque no sea bonita, no porque no tenga miga, sino porque tiene páginas y más páginas de narración que me han resultado en muchas ocasiones sumamente densas y aburridas. Me han faltado diálogos y me han sobrado muchas vueltas.

Está bien y a mi modesto entender es una de las mejores de la autora, pero a mí no me ha parecido la maravilla que dicen algunas lectoras.