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Todos los libros de los que aquí hablamos han sido comprados y leídos en papel o ebook en español o en inglés. Este NO es un blog de descarga de libros. Las críticas y/o reseñas que aquí se pueden leer son opiniones personales, nada más, y no pretenden ser otra cosa. Reseñamos principalmente novelas románticas, pero también, de vez en cuando, damos nuestra opinión sobre novelas pertenecientes a otros géneros.



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miércoles, 6 de mayo de 2009

Power Play de Deirdre Martin

Monica Geary es la actriz protagonista de una telenovela. Cuando el director de casting contrata a una nueva actriz que demuestra querer todo el protagonismo y que está dispuesta a cualquier cosa para conseguirlo, Monica decide hablar con su publicista.

De repente Monica se verá interpretando un papel en su vida real. Tendrá que pretender que está enamorada de la estrella de hockey Eric Mitchell. Lo cual es difícil cuando ella se da cuenta del tamaño de su ego.

Eric Mitchell acaba de ser traspasado a los New York Blades como fichaje estrella, además acaba de ser nombrado uno de los solteros más sexy por la revista People. Lo que poca gente sabe es que el equipo entero sigue la telenovela "Salvajes y Libres" y que Eric ha babeado por Monica durante años.

Debo empezar diciendo que a mi me han gustado todos los libros de Martin de la serie de los NY Blades y este libro no ha sido menos.

Los protagonistas se conocen cuando él hace un cameo en la serie e intenta algo con la protagonista. Eric es insoportable, creído, lleno de si mismo, de forma tan exagerada que hasta resulta divertido porque llega a ser ridículo.

Vuelven a cruzarse poco después cuando la publicista que ambos comparten (Theresa Falconetti, mujer de Michael Dante) les propone que se dejen ver como pareja para así elevar sus perfiles públicos. Son la pareja de moda, los dos absolutamente atractivos, famosos, con éxito,... así que empiezan a hacer apariciones en público juntos como pareja, siempre actuando.... o no.

Bueno, toda la trama es rapídisima y muy divertida. La autora se permite exagerar en algunas cosas que llegan estrafalarias pero que no solo no desentonan sino que le añaden humor a la trama.

Los personajes evolucionan (gracias a dios) porque al principio no hay manera de verlos juntos. Eric (hermano gemelo de Jason en "Persiguiendo a Stanley") es totalmente superficial y Monica aparenta ser una mujer muy segura cuando en realidad tiene muchos miedos.

Poco a poco se va conociendo a los personajes, los vemos en situaciones muy distintas y van saliendo sus distintas facetas. No solo cuando están juntos como pareja si no cada uno en sus respectivos trabajos, con su familia,...

La novela es cortita, no llega a las 300 páginas y se lee muy bien.

Si tengo que definirla la definiría así, divertida y rápida. De verdad que solté más de una carcajada leyendo este libro, así como también llego a emocionarme en algún momento.

En definitiva, muy recomendable si os gustan las historias de amor en forma de comedia.

viernes, 17 de abril de 2009

Persiguiendo a Stanley de Deirdre Martin


Jason Mitchel ha logrado su sueño, ingresar en el equipo de hockey profesional de los Blades de Nueva York. Es joven, rico y está encantado de haberse trasladado a la Gran Manzana. Sólo hay un pequeño problema, su perro, un terranova llamado Stanley está demasiado acostumbrado a corretear a sus anchas al aire libre.

Afortunadamente para ambos aparece Delilah Gould, una encantadora entrenadora de perros que no puede evitar entrometerse y enseñarla a aquel perro bonachón a levantar las patas y a caminar junto a su amo. Pero a aquien de verdad le gustaría enseñar algunos trucos es al atractivo dueño del animal. Lástima que ella sea demasiado tímido y él sea de esa clase de hombres que no se deja domar…

Cuando el encantador deportista le da muestras de interés, Delilah está tan emocionada que no se lo puede creer. Sin embargo, con la liga en su momento álgido, Jason se da cuenta de que no sólo va a tener que hacer un gran esfuerzo para ganar la copa Stanley, sino que también para ganarse el amor de la jujer que ha sabido domesticar a su perro y conquistar su corazón.


Convivo con 3 perras, hasta hace unos días con 4, se acaba de morir una. En esta casa hay "cultura perril", siempre tengo 4. Son ya viejecitas y por las mañanas reparto pastillas como si de un geriátrico se tratara. La del estómago para Fina y Gala porque están operadas de lo mismo que operan al perro del protagonista de la novela, el antiinflamatorio para Gala porque tiene artrosis, las gotitas para los ojos de Tula y vitaminas para las 3, además de alimentación especial que me cuesta un riñón. Se suben a los sofás hasta el punto de que a veces me siento en el suelo para no molestarlas. Y por supuesto las quiero un montón. Ahora mismo están aquí las 3 conmigo.

Ayer pasamos el día en mi piscina 7 adultos, 4 niños y 5 perros, dos más porque mi hijo trajo a Toxo y mi cuñada a Rita. Nos bañamos todos juntos, adultos, niños y perros, ni os imagináis cómo estaba esta mañana el agua cuando he ido a limpiarla, turbia y llena de pelos.

Todo este rollo es para decir que aunque no me disgusten los perros en las novelas, en ésta me han molestado. La protagonista antepone los perros al amor y me ha dado hasta asco, con la descripción de tanto pelo y tanta baba. No quiero ni pensar cómo olería la casa de la chica. Y Jason, de bueno y paciente, tonto.

Para mí los perros son perros y nunca estarán por delante de las personas, por mucho que se les quiera.

La novela no me ha gustado nada aunque me guste la autora. Es verdad que hasta ahora sus libros estaban casi en la misma categoría de los de SEP y Gibson, pero éste no. Éste al paredón. Espero que publiquen otro de ella para devolverla a su lugar.

Cuando hice este comentario no había salido todavía Penalty, el siguiente de esta serie, y definitivamente Deirdre Martin no ha vuelto a su lugar ni a la categoría del primero de sus libros editado aquí: Contacto


Juego limpio de Deirdre Martin


Junto a Janna MacNeil, su socia y amiga, Theresa Falconetti es la propietaria de la agencia de Relaciones Públicas FM RP. Con dos años de vida, la agencia no atraviesa por su mejor momento. Aunque han logrado contratos importantes, sobre todo dentro del mundo de la televisión y el hockey -después de todo, Janna está casada con el entrenador de los New York Blades- la situación de la empresa es precaria.
Ante la llegada de un posible nuevo cliente, Theresa sabe que no debe ser muy quisquillosa, aunque éste sea el restaurante Dante’s, propiedad de los hermanos Dante, o lo que es lo mismo de Michael Dante y su hermano.
Michael es jugador en la tercera línea de los New York Blades. Desde dos años atrás, desde el primer momento que la vio, se siente profundamente atraído por Theresa, a pesar de los continuos rechazos de ésta.

Pero Theresa no es la misma joven alegre y coqueta que Michael conoció. Tras el intento de violación que sufrió dos años atrás se ha convertido en una mujer fría y distante. Lo que no ha cambiado, ni antes ni después, es su negativa a iniciar una relación con Michael.
Aunque ésta le deja bien claro a Michael que su relación será estrictamente profesional, ya que FM RP van a promocionar el Dante’s, éste no se rinde y está decidido a conseguir una cita. Sin amedrentarse antes sus reiteradas negativas, se propone atravesar la coraza con que se protege porque está convencido que Theresa es LA mujer para él.

Durante años Theresa ha buscado a EL hombre de sus sueños. Romántica, soñadora… siempre nunca ha dejado de creer en el amor. Tras el intento de violación no ha vuelto a salir con hombres. Pese a que Janna la anima a que dé una oportunidad a Michael se niega. Michael representa y es todo de lo que ella huye: es un jugador de hockey y es italiano.
Procedente de una humilde familia de italianos, Theresa luchó muy duro por labrarse un porvenir, lejos de Brooklyn y del barrio donde se crió. Además la insistencia de sus padres para que se case con un italiano la ha llevado a reafirmarse en su negativa a volver a sus raíces.

Michael sabe que lo tiene todo en contra para enamorar a Theresa, ya que es jugador de hockey e italiano, pero no se rinde. Está convencida que son la pareja perfecta, o lo serían si esa tozuda italiana le diera una oportunidad. Pero la persistencia es una de sus virtudes y está dispuesto a demostrarlo, todo por ganarse la confianza y el corazón de la joven Relaciones Públicas.
Pero cuando aparece en escena un rival, un hombre que representa todo cuanto Michael no es, y todo cuanto Theresa quiere en una pareja, Michael sabe que debe jugarse el todo por el todo.

Juego limpio es la segunda de las novelas que componen la saga de los New York Blades. En esta novela, a diferencia de la anterior, Contacto, aunque el mundo del hockey está presente en la trama, no lo está de un modo tan marcado. Por el contrario, el restaurante Dante’s pasa a ser uno de los escenarios más importantes de la historia.

El personaje de Theresa es muy diferente del que conocimos en Contacto. Poco queda de la joven enamoradiza y coqueta de la anterior novela. No ha logrado superar el trauma que le dejó el intento de violación y ha construido un muro que la separa de los hombres que muestran interés en ella, sobre todo de Michael.
En cambio, el personaje de Michael no ha cambiado demasiado, aunque en mi opinión tampoco tuvimos oportunidad de ver mucho de él en Contacto.
Pero el personaje que se nos describe es el de un hombre que cree que detrás de la apariencia distante y fría que siempre le demuestra la joven se esconde la antigua Theresa y está decidido a hacerla salir a la superficie.
Sin embargo la aparición de Reese Banister, un atractivo abogado, delicado, culto y de apariencia inofensiva, se interpone en sus planes.

A pesar de que esperaba que las competiciones deportivas tuvieron más peso en la novela, la historia me ha enganchado de principio a fin. Por un lado, la lucha personal de Theresa por superar su trauma, su lucha contra sus raíces y contra el muro con que se ha rodeado para protegerse, y por otro el triángulo entre Theresa-Michael-Reese son los puntos que más me han gustado.
Aunque durante gran parte de la novela Theresa es muy dura hacia Michael me ha atrapado la lucha que ésta disputa contra sus propios sentimientos, cómo se siente dividida entre dos hombres: uno que es su ideal, el que considera que es ÉL, otro, cuya presencia le causa un torbellino de emociones que le asustan y excitan como ningún otro hombre.
La evolución de la relación entre Theresa y Michael me ha gustado mucho, a pesar de los recelos y dudas de ésta, a pesar de un tercero en discordia.

Por otra parte la relación de Theresa con su familia, su amor-odio hacia sus orígenes, hacen de ésta una novela más compleja, incluso triste en determinadas ocasiones. Además la aparición de diferentes miembros de la familia Dante, como Anthony, el hermano de Michael, la prima Gemma, la nonna Maria…. dan pie a una serie de escenas amenas e incluso divertidas.
Y aunque no hay tantas escenas sobre los partidos de hockey como en Contacto, éste sigue siendo parte importante de la historia, con personajes como Ty Gallagher, Kevin Gills o un jovencísimo Paul Van Dorn, cuyo cometido parece ser el de hacer la vida de Michael aún más miserable y a escenas bastante divertidas entre ambos jugadores.

De Juego limpio me ha cautivado Michael, su paciencia, su buen corazón y su confianza en sí mismo. A diferencia de Ty Gallagher, es un jugador que vive el hockey de un modo muy diferente.
Otro de los puntos que más me han gustado es que pese a que la novela podía tomar un cariz serio por el pasado de Theresa, hay infinidad de escenas divertidas, lo que da lugar a una historia amena, ágil pero también muy emotiva.
Juego limpio me parece una novela ingeniosa y sencilla que atrapa poco a poco y que sin la emoción deportiva que caracterizó Contacto, nos envuelve una vez más en el trepidante mundo de los New York Blades.

Contacto de Deirdre Martin


Janna MacNeil ha sido contratada como relaciones públicas del equipo de hockey de los New York Blades. Su misión es limpiar la imagen del equipo tras la escandalosa celebración de la Stanley cup, durante la temporada anterior cuando, tras ganar el campeonato, pasearon la copa por todos los locales de strip-tease de la ciudad.
Pese a su apariencia menuda, Janna es una mujer con carácter y de armas tomar. Está habituada a los clientes difíciles, aunque no sabe realmente en que se mete cuando acepta la oferta de trabajo para los New York Blades.

El principal escollo con el que se encuentra en su nuevo trabajo es Ty Gallagher, el capitán del equipo quien no sólo no está dispuesto a participar en los eventos sociales que la directiva y el equipo de Relaciones Públicas tienen programados, como campaña para limpiar el nombre del equipo, sino que no piensa utilizar su influencia entre los jugadores para pedirles que colaboren, tal como se espera de él.
Ty es de la opinión que su trabajo es dejarse la piel en la pista de hielo, lo que haga fuera de ésta no incumbe a los jefazos. Le pagan por jugar y ganar, y lo hace. Más allá de eso no tiene intención de prestarse para ninguna gala benéfica, sesión de fotos ni nada por el estilo.

Sin embargo, tiene la molesta sensación de que la nueva Relaciones Públicas no ha entendido, o no quiere entender, sus palabras, pese a la claridad de éstas. Por el contrario le amenaza con que va a convertirse en su peor pesadilla hasta que colabore.
Los encontronazos y desavenencias entre Ty y Janna se convierten en el día a día de los New York Blades. Sin embargo, las chispas que saltan entre ambos son a consecuencia de algo más que sus diferencias en el trabajo.

Sin embargo la relación pasa a ser algo más que de trabajo y entonces ambos acuerdan mantenerla en secreto para que no afecte a sus respectivos trabajos ni aliente las habladurías que ya rodean al equipo. Y, por otra parte, Ty está determinado a ganar por segundo año consecutivo la Stanley Cup, y no quiere que nada ni nadie interfieran en su concentración, ni siquiera Janna.

Contacto es la primera de las novelas de la autora Deirdre Martin que componen la saga de los New York Blades, que nos adentra en el mundo del hockey.
Con un ritmo ágil y muy ameno, la novela nos describe el día a día de un equipo de hockey de la NHL. A pesar de que el hockey sobre hielo es el eje de la novela y que es el transcurso del campeonato lo que marca el ritmo de la novela, creo que la lectura atrapa desde el principio, enlazando la historia de amor de Janna y Ty con la trama deportiva sin que parezca que estés leyendo un manual de hockey.

Si hay algo que tienen en común Ty y Janna, los protagonistas de esta novela, es que sus respectivas profesiones son el eje de sus vidas. Ty se ha labrado un nombre en el mundo del hockey, sus logros deportivos son ya hazañas y sabe que forma parte de los jugadores legendarios de la NHL, pero a los treinta tres años, previsiblemente, con aún varios años más de carrera por delante, cree poder alcanzar nuevas metas y campeonatos.
Por su parte Janna también ha luchado por muy duro por ser buena en su trabajo y trabajar como Relaciones Públicas para los New York Blades es una oportunidad que no quiere desaprovechar.

En mi opinión, ambos personajes están muy bien perfilados, al igual que los personajes secundarios que forman parte de la trama de esta novela.
La historia de amor me ha gustado mucho, me ha parecido creíble por el modo que se desarrolla y la manera de actuar de cada uno. No me ha decepcionado en absoluto, y aunque al principio de la novela me recordó un poco a Jane juega y gana de Rachel Gibson, rápidamente desapareció esa sensación. Ambas están ambientadas con el hockey sobre hielo como trasfondo, pero no veo otra similitud entre ambas novelas.

Uno de los puntos que más me han gustado de Contacto es el modo en que la relación entre Ty y Janna va evolucionando. Cómo los encontronazos iniciales, encontronazos que se mantienen a lo largo de toda la novela, dan paso a la atracción sexual y a una relación “informal” y cómo van enamorándose.

La novela además cuenta con una serie de tramas, protagonizadas por los personajes secundarios, que me han gustado mucho y que, en mi opinión, hacen de ésta una novela más profunda y con más matices.
Por un lado, al presentarnos a Theresa Falconetti, la mejor amiga de Janna y la protagonista de la siguiente novela de la saga, junto con Michael Dante, otro jugador de los New York Blades y que, a mi parecer, no se perfila demasiado en esta primera novela.
Por otra parte la relación de Janna con su familia, sus hermanas y hermano menor, los problemas matrimoniales de sus padres, dan pie a una serie de subtramas muy interesantes y enriquecedoras para el libro. Así como su relación con sus compañeros de trabajo, describiendo los roces, la competitividad y la envidia por destacar en un puesto importante. Sin olvidar todo cuanto sucede en el vestuario de los New York Blades, la fricción y camaradería entre los jugadores y su visión de la relación entre Ty y Janna.

Pero sin duda, lo mejor del libro, me parece la historia de amor entre Janna y Ty, en un marco deportivo, cuya características ni falta de comprensión sobre las reglas de éste, entorpecen la lectura. Como punto negativo señalaría que el final me parece un poco precipitado, y en mi opinión completamente subjetiva, Janna debería haber hecho sufrir un poco más a Ty. Pero aparte de eso, la novela me ha encantado.

Después de leer Jane juega y gana me apetecía muchísimo leer más novelas ambientadas en el mundo de las competiciones deportivas y el hockey. Contacto y la saga de los New York Blades me parecen una opción fantástica. Con un estilo diferente, Deirdre Martin me ha atrapado con su forma ágil y coloquial de narrar, con sus personajes tan bien retratados y perfilados, con las tramas que entremezclan el deporte y una historia de amor, de una manera muy lograda y amena.
Sinceramente, Contacto es una novela que me ha encantado y en Deirdre Martin he encontrado una nueva escritora contemporánea, con un estilo sencillo, moderno y cautivador.


Penalti de Deirdre Martin


Aprovechando el año sabático que ha decidido tomarse para escribir su libro, Katie Fisher regresa a Didsbury a casa de su madre para ayudarla y cuidar de su sobrino, el hijo de su hermana, ingresada en un centro de rehabilitación. Cuando su madre le anuncia que ha aceptado por ella una invitación para asistir a una cena de antiguos alumnos de su instituto, Katie no se lo puede creer. La que es ahora una guapísima y brillante profesora de sociología fue durante su adolescencia una chica acomplejada por su sobrepeso y atormentada por los mismos compañeros a los que ahora va a tener que saludar. Aunque el reencuentro parece comenzar con buen pie, Katie acaba sintiendo la necesidad de huir de toda esa gente que hizo que en sus años en el instituto se sintiera profundamente miserable.

Tenía buenas expectativas con este libro a pesar del fiasco del anterior, Persiguiendo a Stanley. La primera novela de esta serie, Contacto, me pareció una muy buena novela, por lo que he picado con el resto. Creo que poco a poco va bajando de nivel.

La de los perros, Persiguiendo a Stanley, era tan sumamente mala, que Penalty no podía sino mejorar mi opinión de la autora. Y sí, la ha mejorado, pero la novela no llega.

Joe es un joven jugador de los Blades que ha tenido que abandonar su carrera, con gran dolor de su corazón, por culpa de una lesión cerebral. La salida fácil, de la que no está nada convencido, es montar un bar en el pueblo en el que se crió y entrenar a los niños del equipo de hockey. No se despega de su pasado y vive para lo que fue.

Katie es socióloga y también vuelve al pueblo para ocuparse de su sobrino mientras escribe un libro sobre el comportamiento de los hombres en el deporte. Katie era gorda de niña y no se le quita el complejo a pesar de haberse convertido en una tía buenísima gracias al ejercicio y al sacrificio. Me tienen un poco harta estas gorditas que se transforman en tías buenas. Bueno, más bien me tiene harta el tema. ¿Qué sociedad es esa en que importa tanto el físico y tan poco los sentimientos? ¡Si hasta tienen una organización del tipo de alcohólicos anónimos pero en plan gordos anónimos! “–Hola, me llamo Katie y me pierden los donuts.” Y van y se pesan.

En resumidas cuentas, dos protagonistas que no resuelven sus traumas y que se los echan en cara continuamente, eso sí, caen uno en brazos del otro en cuando tienen ocasión, no lo pueden remediar. También hay una mala que le recuerda continuamente a Katie lo que fue y que va a por Joe con todo descaro, la típica mala de instituto americano, esa sí que tiene un problema de verdad y no la gordura de nuestra chica. Y protagonistas secundarios con problemas de verdad: la hermana alcohólica de Katie, su sobrino, el motero, el transexual que también quiere adelgazar, la madre de la chica…

No es una mala novela, de verdad que no, es entretenida sin más aunque tenga un final sacado de la manga y nada se resuelva.