Cuarto libro de la Serie "Dundee, Idaho".
Tenía una nueva vecina... a la que no quería desear...
Cuando Lucky Caldwell tenía diez años, su madre, Red, la prostituta más famosa de Dundee, Idaho, se había casado con Morris Caldwell, un hombre rico y mucho mayor que ella. Por supuesto, el matrimonio no había durado, pero la amabilidad de Morris había sido muy importante para Lucky.
Mike Hill, nieto de Morris, no sentía demasiada simpatía hacia Red ni hacia su hija; habían separado a su abuelo de su familia, e incluso éste le había dejado en herencia a Lucky una mansión victoriana a la que ella no había hecho ningún caso durante años.
Pero ahora que Morris y Red habían muerto, Lucky había decidido volver a Dundee a restaurar la mansión y buscar a su verdadero padre.
Puede que lo mejor de esta serie de novelas de Novak sean los sentimientos que describe en sus historias. Por eso me gusta.
Lucky proviene de una mujer que ha sido prostituta y a la que todo el mundo señalaba con el dedo, pero que había conseguido casarse con Morris Caldwell, un hombre rico aunque mucho mayor que ella. Pero ella sabe que su madre quiso a Morris porque fue el único que mostró deferencia hacia ella y que la cuidó cuando todos los demás la denostaban.
Ella sufre el desprecio de todos por ser hija de quien es, tiene que convivir con los sucios comentarios, con los cuchicheos a sus espaldas y con un estigma que la hace ser desgraciada. Cuando Morris y su madre se divorcian, el mundo se le viene abajo. Sin embargo, a la muerte de Morris, ella se da cuenta de que la quería y que no se ha olvidado de ella, dejándola en herencia una casa de estilo victoriano. Al principio, no tiene intenciones de reclamar esa herencia, pero tiempo después se decide a saber más sobre su padre a través del diario de su madre, en el que apuntaba los hombres que habían pasado por su vida.
Mike es nieto de Morris y siempre ha culpado a la madre de Lucky de arrastrar a su abuelo a la perdición y de destruir a su familia. Está convencido de que ella es exactamente igual a su madre, una prostituta capaz de enloquecer a los hombres. Lo que más le fastidie es que su familia ha querido comprar siempre la mansión victoriana pero ella se ha negado a pesar de sus generosas ofertas. Piensa que lo hace por venganza, por incordiarles, y que es despreciable. Está tan convencido de que no es buena persona que piensa que haría cualquier cosa por el sucio dinero. Claro está que una vez que la conoce, cambia de opinión porque va descubriendo en ella una persona sensible, fuerte, decidida y valerosa, pero sobre todo honrada. No es ni de lejos lo que se imaginaba.
Me ha gustado la forma en que la autora describe los recuerdos de la infancia, el modo agradable en que los va dejando en las páginas de la novela para que conozcamos al personaje principal, sus miedos, sus sueños y sus fantasías. Creo que es una historia que conmueve. A veces resulta un poco triste, pero siempre vislumbras esa luz que va a haber al final por el que los protagonistas encontrarán la felicidad.
Los personajes secundarios son buenos, están bien descritos y encajan a la perfección en el argumento.
Puede que lo que más me haya llamado la atención es la manera en que esta autora trata el problema de la madre de la protagonista, haciendo que la veamos no como a una mujer perdida, sino como a una mujer que sufre. Lo consigue, desde luego.
Una novela realista a mi parecer. Un drama bien escrito que me hubiera gustado que fuera algo más largo por su buena lectura.
Teresa

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.