sábado, 18 de abril de 2009

Rosas rojas de Jackie D'Alessandro


Stephen Barrett, el marqués de Glenfield, es herido de un disparo, abandonado en un bosque y dado por muerto por alguien que trata de acabar su vida. Al volver en sí, se encuentra en una cama desconocida, en un entorno igual de desconocido y ante lo que se le antoja un ángel, que no es otra que Hayley Albright.
Hayley ha cuidado y velado por sus cuatro hermanos, una tía medio sorda y tres exempleados de su padre desde la muerte de éste tres años antes. Su madre falleció seis años atrás dar a luz a la pequeña de los Albright, Callie. Su vida la compone su ruidosa y nada convencional familia. Después de que el joven con el que esperaba casarse la abandonara, incapaz de asumir las nuevas responsabilidades de Hayley, la joven ha renunciado al amor.

Bajo los cuidados de Hayley, Stephen se recupera de sus heridas, pero sabiendo que alguien trata de acabar con su vida, Justin, su amigo y también cuñado, le sugiere que permanezca unas semanas más con los Albright, lejos de Londres, mientras él trata de averiguar la identidad de esa mano negra que trata de matarlo.

Stephen oculta a Hayley y sus hermanos que pertenece a la aristocracia, y les hace creer que es un simple tutor.
Junto a los hermanos Albright y los excéntricos criados descubre una forma de vida muy diferente a la que conocía hasta entonces: ruidosos, parlanchines, bromistas… pero sinceros y compasivos le hacen sentir en familia, algo desconocido para él.

Poco a poco la atracción nace entre Hayley y Stephen, con un montón de dudas por parte de uno y de otro. ¿Cómo puede confiar Hayley en qué Stephen entienda su amor por su familia y que es incapaz de abandonarlos? ¿Cómo reaccionaría Hayley de saber que está ante un marqués? ¿Entendería Stephen el secreto y fuente de ingresos para la familia? ¿Podría arriesgarse a poner en peligro a Hayley dándole un lugar en su vida?

En Rosas Rojas de Jacquie D’Alessandro he encontrado una novela sencilla, amena y con una gran dosis de dulzura. Creo que no trata de contarnos una historia compleja ni enrevesada, tiene unos personajes están muy bien perfilados, unos diálogos con chispa y en ningún momento se hace lenta o pesada de leer. Creo que es ágil y entretenida de principio a fin.
Me ha parecido una novela muy bonita, que transmite mucha sensibilidad y dulzura.

Hayley es una joven que no se corresponde con el estereotipo de mujer hermosa; es demasiado alta y sencilla para ello, pero es ante todo una mujer que da a manos llenas y que no es capaz del menor gesto egoísta. Antepone a su familia a su propia vida hasta el punto que fue abandonada ante su negativa a desentenderse se sus hermanos menores: casi todos unos auténticos torbellinos. Cuando encuentra a Stephen malherido no los piensa dos veces y lo acoge en su casa, desvelándose por su cuidado.
Con veintiséis años no espera el amor pero éste aparece en su vida.

Stephen está hastiado y aburrido de sus obligaciones como marqués de Glenfield, Tener un título no le dado más ventajas que dinero y buena posición, porque le ha cargado con infinidad de obligaciones y críticas por parte de su severo padre, y lo ha rodeado de demasiado gente interesada en él por su lugar en la sociedad, influencias y dinero. Las mujeres y el juego son su válvula de escape, y hasta la aparición de Hayley no ha conocido a ninguna mujer como ella, lo que conmueve al duro marqués de Glenfield, razón por la que la ve como un ángel.

Rosas Rojas es una novela que me ha parecido muy divertida y conmovedora, una historia de amor sencilla pero muy bonita, de ésas que sin grandes pretensiones te dejan con una sonrisa en los labios.
Quizá la trama no parezca muy diferente de otras, pero creo que estamos ante una de esas novelas que te atrapan más por cómo están desarrolladas y por las peculiaridades de su escritora que por el argumento en sí.
Noble, objeto de asesinato, solitario y hastiado de su vida que es rescatado por una joven de gran corazón que lo acoge en su casa es una trama que puede resultar ligeramente conocida, pero en este caso Jacquie D’Alessandro añade unos elementos que le dan un toque diferente: una narración característica, una pequeña dosis de ternura y unos personajes muy peculiares para dar más chispa a la historia.

El resto de hermanos Albright: Andrew y Nathan, de catorce y once años, dos jóvenes dinámicos y revoltosos; Pamela, dulce y obediente, es una joven de dieciocho años y la pequeña Callie de seis años, traviesa pero dulce, es una niña que enseguida se gana el corazón de Stephen. Luego está la tía Olivia, una anciana medio sorda; Grimsley, el despistado ex ayuda de cámara de Tripp Albright, el padre de Hayley, Winston, antiguo marino de Albright, brusco y malhablado, y Pierre, el irascible cocinero. A este plantel se suman tres apestosos perros de aspecto poco agraciado.

Al final, creo que la amenaza de asesinato no tiene demasiada importancia para la trama, es más que nada “la excusa” para mantener a Stephen junto a los Albright, pero el resultado es una novela que destila sencillez y dulzura.
Con una narración fluida y cuidada, con diálogos ingeniosos y en ocasiones emotivos, Jacquie D’Alessandro nos ofrece una lectura muy agradable y que recomiendo.

Hay infinidad de escenas que me han impactado, por un lado algunas realmente divertidísimas como por ejemplo las escenas entre Callie y Stephen, entrañables y divertidas, son unas de mis preferidas aunque, desde luego, me quedo con la declaración de amor de Stephen a Hayley; me ha parecido una de las más bonitas que he leído, por su sinceridad, romanticismo y sencillez.





3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buena crítica, Mariam.
Es cierto todo lo que dices. No es un novelón, pero te deja un gran sabor de boca. Me gustó mucho.

LAURA

Mencía dijo...

A mí esta autora no me da ni frío ni calor, sin embargo en esta novela me encantó. Rosas rojas es de esas obras que parece que no tienen nada que las distinga, y sin embargo te dejan llena. En todo momento eres consciente que estas leyendo una novela, pero te metes en ella, sientes como se enamoran y te llegas a creer su historia. Dulce, sin obviar la pasión; entretenida, sin grandes intrigas ni aravacas; divertida, casi sin quererlo. En fin, de recomendable lectura. Creo que es de esas novelas que a todas nos pueden gustar.

Irdala dijo...

Para mí Rosas Rojas es el mejor libro de esta autora. Suscribo la crítica de Mariam en su totalidad. La novela se lee con facilidad y aunque es una historia sencilla, me resultó muy dulce y divertida. La declaración de amor pone el broche en la historia.