Este blog respeta los derechos de autor.

Todos los libros de los que aquí hablamos han sido comprados y leídos en papel o ebook en español o en inglés. Este NO es un blog de descarga de libros. Las críticas y/o reseñas que aquí se pueden leer son opiniones personales, nada más, y no pretenden ser otra cosa. Reseñamos principalmente novelas románticas, pero también, de vez en cuando, damos nuestra opinión sobre novelas pertenecientes a otros géneros.



domingo, 19 de abril de 2009

Lo que dure la eternidad de Nieves Hidalgo


La verde tierra de Irlanda es el escenario sobre el que se inicia Lo que dure la eternidad. En este país, envuelto de leyendas, mitos y misterios, se concibe la leyenda del que es llamado como el Fantasma de Killmarnock.
Después de todo, ¿qué mejor enclave dónde situar la historia de amor entre Dargo, el señor de Killmarnock, y Cristina, una joven tasadora de pinturas?

En el S. XVI Dargo Alasdair de Killmarnock era el primogénito del conde de Killmar, un joven sin responsabilidades ni preocupaciones importantes que empañaran su existencia. Se dejaba guiar por sus instintos -a menudo sus más bajos instintos- y para él las mujeres eran un mero entretenimiento. Fue una de ellas, su encaprichamiento hacia ésta, la desencadenante de su triste destino y los que originaron los hechos que más tarde dieron pie a su propia leyenda…

El 22 de diciembre de 1535, apenas unos días antes de la Navidad, el castillo de Killmarnock fue atacado por su más acérrimo enemigo quien, a su paso, asesinó y masacró a hombres y mujeres indiscriminadamente. Aparte del odio hacia el conde de Killmar, lo movía la búsqueda de una reliquia sagrada: la sandalia del hijo de Dios, que desde tiempos inmemoriables se encontraba bajo la custodia del señor de las tierras de Killmarnock.
El propio Augustus, conde de Killmar, fue abatido bajo la espada de su rival cuando se negó a desvelar su paradero. Ausente, Dargo no pudo evitar la matanza y eso encolerizó a su propio padre quien, con su último aliento de vida, lo maldijo a vagar como un fantasma errante entre los muros de Killmarnock, una vez llegara la hora de su muerte.

Casi quinientos años después, en pleno S.XXI, Cristina Ríos, es una joven tasadora de obras de arte que es enviada a Dublín para tasar las pinturas del actual conde de Killmar: Kevin Dargo Killmar.
Nada más verlo, Cris siente una animadversión inmediata hacia el actual señor de Killmarnock, ya que éste le parece frío, déspota y un ególatra insufrible.
Pero poco después realiza el más asombroso de los descubrimientos: nota la presencia del legendario fantasma de Killmarnock entre los muros del castillo.

Aunque en un principio trata de convencerse de que no es más que producto de su imaginación tras oír en innumerables oportunidades la leyenda del fantasma, no tarda en comprender -aunque la lógica no parezca tener lugar en ello- que realmente existe un fantasma, que no es otro que el alma penitente de Dargo Alisdair Killmar.
En ocasiones, logra incluso vislumbrar su rostro cuando éste se materializa ante ella. Pero en realidad no es más que producto de la magia del fantasma. Éste no posee cuerpo, sólo un alma desgarrada por los remordimientos y la culpa, un alma que lleva vagando durante cinco siglos entre los muros de Killmarnock.

Mientras realiza su trabajo como tasadora un vínculo nace entre ella y Dargo, y tras éste una atracción y el descubrimiento de unos sentimientos que no tienen cabida entre ambos. Después de todo, ¿cómo puede enamorarse del fantasma de un hombre muerto cinco siglos atrás?

Cristina comprende que, tal vez, su amor por Dargo sea imposible, pero sí que existe una posibilidad de salvar su alma. Para ello debe desentramar el contenido de la leyenda y hallar el modo de romper la maldición.
Mientras trata de liberar a Dargo de su errar eterno, extraños robos se suceden en el castillo a manos de alguien con oscuras intenciones…

Lo que dure la eternidad es una novela que reúne los suficientes alicientes y elementos como para atraer el interés de cualquier lector de novela romántica: leyendas, maldiciones, guerreros irlandeses, villanos despiadados y una historia de amor más allá de la eternidad. Por todo ello, es una historia que, en mi opinión, deja huella.

La trama transcurre mayormente en la época actual, después de que la maldición sea lanzada sobre Dargo, aunque hay unos fragmentos en los que conocemos el origen de la maldición lanzada sobre Dargo.
Las escenas que relatan el pasado, concretamente la noche de la masacre de la familia Killmar, por la crudeza, dolor e impotencia que reflejaban, son impresionantes y son un inicio asombroso y trepidante para una novela, intensa de principio a fin.

Dargo es un protagonista con muchas de las características de los héroes del género romántico, sobre todo carismático, por lo que cala muy hondo en el lector: es un hombre de aspecto viril y atractivo, con un carácter impetuoso y granuja, pero con profundos principios a pesar de sus devastadores errores.
Cristina es una joven con la que fácilmente podemos identificarnos porque es un mujer del siglo XXI, una mujer profesional, independiente, tozuda, liberal y con un carácter muy fuerte. Aunque también es cierto que al iniciarse la novela está comprometida, sin desearlo, con un joven elegido por su familia.
No obstante, su estancia en Irlanda le sirve no sólo para descubrir el amor, sino también a sí misma.

La relación entre Dargo y Cristina empieza como una lucha de voluntades: el fantasma trata de ahuyentarla de sus dominios, que ve amenazados, y la eficiente y lógica joven trata de explicar racionalmente los extraños fenómenos qué suceden entre aquellos muros.
Pero ésta da paso a infinidad de tiras y aflojas entre ambos, en los que la tensión y una intensa atracción está siempre latente hasta que estalla finalmente.

Uno de los puntos más divertidos son las continuas disputas verbales entre la pareja protagonista. Somos testigos de cómo, poco a poco, Dargo va amoldándose a las expresiones, vocabulario y costumbres de la época moderna (pese a que inicialmente sólo le falta hacerle a Cristina un exorcismo al verla y oírla). Y por supuesto, entre ellos nace una historia de amor tierna pero a la vez apasionada con diálogos conmovedores y escenas inolvidables.

Como dije previamente, creo que Lo que dure la eternidad es una novela que envuelve fácilmente en su lectura, donde encuentras una trágica leyenda, una maldición a romper, una reliquia sagrada y un amor -que se supone imposible- entre un fantasma irlandés y una joven española. Elementos que, a mi parecer, enriquecen y crean una atmósfera que te arrastra a la lectura, en una ambientación con muestra la misma madurez y experiencia exhibidas por las autoras clásicas y consagradas en el género romántico.

Pero tiene un aliciente añadido a cualquier escritora anglosajana: está escrito originariamente en español y eso, sin duda, se aprecia en la lectura y la riqueza de la narración, que te garantizan la esencia propia de su autora, Nieves Hidalgo. Esto es algo que, en mi opinión, las traducciones no logran reflejar en ocasiones.
En pocas palabras, son sus personajes carismáticos, la exuberante Irlanda como telón de fondo, y la belleza de esta historia de amor, los ingredientes que para mí la hacen una novela inolvidable.




7 comentarios:

  1. Pues a mí no me gusta la paranormal y menos cuando leí el argumento: "¿un fantasma y una mujer de carne y hueso?" Ni hablar, este libro no es para mí" Al final le dí una oportunidad porque me hablaron muy bien de él y menos mal, me encantó, es de esos libros que empiezas a leer y no puedes parar hasta que llegas al final... y lo más curioso es que en todo momento me creí la relación entre los protagonistas, me pareció real, sufrí con ellos. Está claro que si una historia está bien escrita, no importa el género.

    ResponderEliminar
  2. CHICAAAAAS¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡.............Leí este libro esta semana santa y fué increible..........es genial y me lo leí de un tirón.
    Ese Dargo.........no veais como está el fantasma........con fantasmas así .....buuuuuuuuuf

    ResponderEliminar
  3. Acabo de terminarla y por respeto y cariño a Lady Shessy creo que debo hacer mi análisis.

    En principio huyo de las novelas fantásticas. Sean de la autora que sean. Y de verdad que me he atrevido con los Amantes Oscuros, con los vampiros de broma, con los vampiros en serio, con los viajes en el tiempo, con los seres mitológicos que tan buenos están, con las trilogías esotéricas de Nora Roberts y hasta con la parapsicología de Linda Howard. Nada de esto es lo mío. Incluso últimamente no me creo casi ninguna novela histórica. Vamos, que tengo los pies plantados en el suelo y aunque sea gallega hasta la médula no creo en las meigas. La Santa compaña… no sé, no sé.

    He leído LO QUE DURE LA ETERNIDAD porque sí, porque creo que debo leerla y porque aunque he visto por ahí algunas críticas malas (también hay que filtrar de quién son) también he visto que la mayoría son críticas muy buenas de gente de la que me fío, como Mariam. Seguramente si no conociera a Nieves no la habría leído porque no es un tema que me atraiga.

    La historia es muy entretenida, en ningún momento decae, al contrario, va de menos a más. La trama me parece original, la puesta en escena muy buena y el amor de los protagonistas, creíble.

    Está escrita en tono coloquial y muy ameno, con lo que te integras con facilidad en la trama. Cito a Mariam: tiene un aliciente añadido a cualquier escritora anglosajana: está escrito originariamente en español y eso, sin duda, se aprecia en la lectura y la riqueza de la narración, que te garantizan la esencia propia de su autora, Nieves Hidalgo. Esto es algo que, en mi opinión, las traducciones no logran reflejar en ocasiones.

    Me ha atraído Drago. Tanto física como intelectualmente, es un fantasma magnífico, que aunque haya vivido en el siglo XVI, está vagando por éste y ha avanzado con el tiempo. Vamos, que es un fantasma bastante coherente. Un personaje bien estructurado.

    Cristina me parece un buen personaje femenino, con carácter. Es una chica española de nuestro tiempo. Me ha gustado su lenguaje en la novela, tiene el lenguaje de una chica de esa edad. ¡Claro que dice tacos! ¿Quién no los diría en su situación? Cosa rara en este tipo de novelas, a Cristina le cuesta trabajo y le angustia creer que Drago es un fantasma, vamos que no se lo traga a la primera, como es lógico.

    Los secundarios creíbles. La amiga de la protagonista, el ama de llaves, el conde insoportable, el abogado, el americano…

    Contando con que cuando aparece el fantasma con la camisa blanca lo primero que me viene a la mente es “pues después de 469 años debe estar hecha un asco” (ahí mi lado pragmático) y que no he podido en ningún momento dejar de examinar el libro con lupa por se de quien es, mi impresión ha sido francamente buena. Es una dignísima novela, para mí, mejor que la mayoría de las de tema “oscuro”. Pese a no ser mi género LO QUE DURE LA ETERNIDAD me ha atrapado.

    ResponderEliminar
  4. He de reconocer que "Lo que dure la eternidad" me enganchó desde el principio. La introducción, la narración del asalto al castillo, la descripción de las atrocidades cometidas por un odioso enemigo... son escalofriantes y difíciles de digerir en muchos momentos, pero siempre fiel a las vejaciones cometidas en el siglo XVI, muy ajustadas a la realidad de entonces.

    A partir de aquí, debo decir que tras acabar este primer capítulo, ya tenía una opinión formada de Dargo: guapo, alto, musculoso y... engreído, déspota, irresponsable, libertino... vamos, no me cayó bien en absoluto. Es más, en ese momento en el que sentía una total animadversión por él, la maldición me pareció de lo más suave.

    Esta es la magia de la buena escitura, conseguir que el lector se posicione y simpatice con un personaje y que aborrezca y desprecie a otro tras unas pocas páginas de impecable narración.

    Sin embargo, he de reconocer que llegué a sentir una pena infinta por él, por su sufriento, por su deambular a lo largo de los siglos y hasta me imaginé lo terrible de ver cómo todos los tuyos van abandonando este mundo y tú sigues viendo nacer, crecer y morir a toda tu descendencia. En fin, que al final he acabado enamorada de Dargo. ¡Qué remedio!

    En el segundo capítulo se nos presenta a Cristina Ríos, una chica muy de nuestro siglo, cuyo lenguaje es tan natural como la vida misma (sí, me refiero a sus tacos), su forma práctica de pensar, sus prisas, su móvil y su portátil acompañándola en todo momento, con ese puntillo femenino que nos toca cuando recibimos un piropo o un halago (como le pasa en el aeropuerto de Dublín o con el abogado del Conde) y con ese sexto sentido para intuir que algo va mal en ese tipo guapo e inteligente que toda madre querría para su hija (me refiero al malvado Tyron).

    Los personajes secundarios también merecen unas líneas. Y debo decir que todos tienen el peso justo en la historia:

    - El abogado Watford muy bien representado, con ese punto masculino lanzándole indirectas a la protagonista "para ver si cuela" y, al mismo tiempo, discreto, presentándonoslo sólo cuando el hilo de la historia lo requiere, huyendo del típico "aparecer por aparecer".

    - Alba, la amiga de Cristina, refleja muy bien a esa compañera del alma que continuamente acosa a la protagonista con preguntas sobre "el tío bueno-macizo-rico" que debe ligarse porque, sin duda, sería un partidazo que no debe dejar pasar.

    - La magnífica ama de llaves Miriam Kells, que acompaña a Cristina durante toda la novela mostrándole primero el castillo y después la realidad del fantasma. Ese punto de mujer creyente, a la que le cuesta aceptar al realidad del castillo y, aun en contra de sus principios, lo hace, me parece también muy convincente y necesario.

    - El malo de Tyron. Típico americano con pintas de gigoló, intentando seducir a la protagonista para robarle su secreto. Tal vez podía haber creado más juego este personaje, sin embargo, entiendo que es suficiente así, de otra manera hubiera sido necesario crear más situaciones y el libro podría haber resultado más extenso de lo apropiado. Lo bueno si breve, dos veces bueno, no?

    - El nieto de la señora Kells, un tipo majo, llano, campechano, que indrectamente le aporta un punto extra de ternura al ama de llaves.

    - Y el conde, claro. Frío, distante, creído, arrogante... Justo todo lo despreciable que ha de ser para dejarle el camino libre a Dargo...

    El romance entre Dargo y Cristina me parece fantástico, con un ritmo justo de enamoramiento, una historia que pasa por la fase de incredulidad, de negación de la realidad y del temor de ella a estar volviéndose. La desesperación por tocarse, por sentirse físicamente el uno al otro... Las escenas de amor resultan de lo más sensuales y elegantes, con un punto muy acertado y un saber resolver el conflicto para crear estas escenas: la materialización del fantasma en momentos de rabia o pasión. Y me parece acertadísima la idea a la que la autora recurre para conseguir un final feliz. ¿Predecible? Puede ser, pero afortunadamente en un punto de la historia ya muy avanzado.

    De todas formas, lo bueno de la novela romántica es que antes de empezar a leer, ya se sabe que los protagonistas acabarán juntos, no? A quién le gusta leer un libro que acaba mal. Los ratos de lectura son pasar buenos momentos.

    Antes de concluir, quisiera decir que lo primero que leí de esta historia fue el borrador de la novela. Soy una de las pocas afortunadas que tuvo la suerte de conocer a Dargo y a Cristina antes de que fuera publicado.

    Me gustaría añadir que, inevitablemente me gustó más que la versión publicada, no por el hecho de que se hayan modificado o no algunos puntos (hecho que es irremediablemente lógico e inevitable) sino por haber sido la primera experiencia del libro. Me explico: la emoción que sentimos todas leyendo una novela por primera vez, poco tiene que ver con la que sentimos al releerla. Sí, siempre queda ese buen sabor de boca, pero el contacto primero con la historia es el que más nos cala.

    Sin embargo, debo admitir que cuando tuve el libro en mis manos, con su portada, su título, su resumen en la parte trasera, la bibliografía de la autora, el saber que por fin está ahí, en la calle, en casa de montones de lectoras, expuesto a críticas y halagos, saber que va a emocionar... ese sentimiento, esa felicidad por el éxito de alguien a quien quieres... eso no tiene ni nombre ni precio.

    Una gran novela, una gran historia, una estimulante narración... Poco más puedo decir.

    Felicidades Nieves.

    ResponderEliminar
  5. Hola, estoy leyendo esta novela de Nieves, aunque tenía prejuicios con las novelas románticas. Me ha sorprendido cómo han cambiado y cómo Nieves se desenvuelve en una trama muy bien llevada. Me queda un poco más de la mitad, pero ha enganchado desde el principio. También me ha gustado la composición de las dos épocas. Y Dargo es el hombre que todas quisiéramos tener. Me alegro de haberle dado una oportunidad a este libro, porque no será la última cosa que me lea de ella. En su blog está colgando una novela. Tiene muy buena pinta.
    Saludos desde La ventana de los sueños.

    ResponderEliminar
  6. Me encanta la extraña combinación que ha hecho Nieves Hidalgo en este libro. Pienso en él como un libro de actual, sé que por su protagonista es de paranormal y sin embargo su aroma es de histórica. Un coktel original, de agradable sabor y estupendamente elaborado. Muchas veces la grandeza está en las cosas sencillas, pues bien, Lo que dure la eternidad es sencillamente divertida, sencillamente conmovedora, sencillamente intrigante, sencillamente desgarradora, sencillamente evocadora... Sí, es sencilla, pero consigue que te evadas. Yo no pido ni mas ni menos, cada vez que abro un libro, y la historia de Dargo vaya que si lo consiguió.
    Valoración: Muy buena.

    ResponderEliminar
  7. Me ha encantado esta crítica. Valga decir que este es, hasta la fecha, mi novela favorita de Nieves... y casi casi, diría yo, mi novela favorita. Yo le hice la crítica en mi blog en su momento, pero he de reconocer a la vista de lo que acabo de leer que me quedé corta en elogios, y eso que eran más que bien merecidos. Así que me he pasado por aquí y me ha parecido imprescindible dejar claro lo maravilloso que es este libro y lo maravillosa que es su autora.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.