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lunes, 10 de noviembre de 2014

La suma de todos los besos, de Julia Quinn




Libro 3º de la serie Smythe-Smith

Hugh Prentice es un genio con los números, de hecho, jamás pierde a las cartas porque los números nunca le fallan... Bueno, hasta que un día estaba tan borracho que le fallaron, y como no podía creérselo, acusó a su querido amigo Daniel de hacer trampas. Al final la historia acabó en un duelo al amanecer que derivó en el exilio de Daniel en Italia y una pierna destrozada para Hugh. Un estúpido error de juventud que le costó a Daniel un sufrimiento tremendo, aunque ahora está de regreso en su hogar para contraer matrimonio con el amor de su vida. Para Hugh, sin embargo, las cosas no han ido tan bien. Su espíritu está roto, su pierna no mejora y ha de ayudarse de un bastón para caminar y se ha convertido en un hombre serio y un tanto sarcástico. No es para menos si tenemos en cuenta que no se siente un hombre completo: nunca podrá volver a bailar o a coger a una mujer en brazos. Sin embargo y a pesar de todo, afronta sus emociones con una buena dosis de humor negro y, no lo puede remediar, pero no soporta el dramatismo. Quizá, precisamente por eso, no tolera a Lady Sarah Pleinsworth.

Lady Sarah Pleinsworth por su parte, odia a Hugh. No le perdona haber sido el responsable de la ruina y la vergüenza del que un día fue objeto su familia por culpa del duelo. Pero lo que de verdad, de verdad no está dispuesta a olvidar, es que el año del triste suceso, ella tendría que haber sido presentada en sociedad y ese año encontraron pareja catorce caballeros que eran excelentes partidos, y él es el responsable de haber puesto en peligro su felicidad. Así que, aunque su familia está dispuesta a olvidar el pasado, ella no.

Pero ahora a ambos no les queda más remedio que estar juntos durante los días que separan las dos bodas que, con un intervalo de un par de semanas, se van a celebrar en la familia Smythe-Smith, y su querida prima Honoria, les ha pedido a los dos que se sienten juntos en la celebración.

Bueno, no sé exactamente qué es lo que esperan todas las lectoras de esta autora, pero a mí las novelas de Julia Quinn me parecen muy sencillitas en todos los aspectos, y creo que su mayor cualidad como escritora son sus ingeniosos y estupendos diálogos. Eso, para mí, salva la mayoría de sus libros. Y este no ha sido una excepción.

Una vez que Sarah y Hugh se ven abocados a pasar juntos la mayoría del tiempo, no les queda otra opción que firmar una tregua, la cual les permite bajar las armas y conversar. Así Hugh descubre que Sarah no es tal y como se la había imaginado y también sus motivos para estar tan mal predispuesta hacia él, y Sarah encuentra en Hugh una personalidad, no solo inteligente sino llena de complejidades, y cuya historia familiar es difícil, oscura y complicada.

Y así, poco a poco, mediante charlas e interrupciones por parte de distintas primas y hermanas de Sarah, se va tejiendo un romance que ninguno de los dos buscaba ni por supuesto esperaba. Y que culmina en un bonito epílogo, muy en la línea de la autora.

La historia no es gran cosa, o sí, según lo que esperes de Julia Quinn. Yo nunca espero gran cosa de ella porque como he dicho, pienso que no es mucho lo que me parece que puede dar. Pero esta novela con título tan bonito, ha cumplido de sobra mis expectativas porque, como acostumbra a hacer, el libro tiene diálogos estupendos y un redondo final.

Desde mi punto de vista, La suma de todos los besos es lo suficientemente amena y entretenida como para leerla de un tirón y resultar una lectura divertida y muy satisfactoria.

Solo un apunte más: casi me corto las venas con la cantidad de adverbios de modo acabados con el sufijo "mente". Ufff, ¿no debería alguien (en la lengua original si es que es la culpable, o en la traducción al español si fuera el caso) haber depurado esta "particularidad" que no recuerdo haber encontrado en otros libros esta autora?


 

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