sábado, 25 de abril de 2015

Jo Beverley, Diabólica

Libro 5º "Serie Malloren"

EL MARQUÉS SINIESTRO

Bey Malloren, Marqués de Rothgar, ha cargado con la responsabilidad de ser cabeza de familia y guardián de sus hermanos menores desde que era adolescente. Ahora que cada uno de ellos ha contraído matrimonio y se ha hecho cargo de sus tierras, todo parece indicar que le ha llegado el turno de disfrutar de su libertad y de fundar su propia familia. Sin embargo, Bey ha jurado que nunca contraerá matrimonio. Sabe que por sus venas corre sangre maldita y que nunca debe tener descendencia. Pero la fidelidad y obediencia a su rey le van a jugar una mala pasada. Porque el rey Jorge acaba de encomendarle la imposible misión de escoltar a Diana Westmount en su viaje hasta Londres, un viaje que pondrá en alerta todas las defensas de Bey para no sucumbir a la tentación de dejarse seducir por la endiablada condesa.

LA CONDESA INDOMABLE

Diana Westmount ha heredado el condado de Arradale de su padre gracias a un antiguo y raro decreto que permite que el título pase a una mujer. Para ella ese condado es su bien más preciado y ha prometido ser digna de él. Pero para servir a sus gentes y mantener su título, la condición más importante que debe cumplir es permanecer soltera. Un matrimonio le obligaría a renunciar a sus tierras y significaría la pérdida total de esa libertad que le permite hacer y deshacer a su antojo... Una decisión firme que ahora mismo, con el misterioso marqués de Rothgar tan cerca, se convierte en una dolorosa renuncia. Claro que... ¿no podría Diana satisfacer su curiosidad por el mayor de los Malloren sin caer en la trampa del matrimonio? Una noche de pasión sería más que suficiente...

Tenía muchas ganas de leer la historia de Bey, ese temido marqués de Rothgar, y debo confesar que he disfrutado mucho con ella. Desde el comienzo, la boda campestre de Brand y Rosa, el viaje a Londres con ese ataque magistralmente escrito y luego la obligación de Diana de vivir con la reina.

Una novela con aventuras, personajes fantásticos, y sobre todo, ver caer a Bey. Ese marqués que se negaba cualquier sentimiento por los recuerdos de su infancia, pero que poco a poco no puede sino rendirse a Diana. Aunque reconozco que esa charla final con Bryght es todo un acierto en esta novela, la reacción de Bey en todo la novela casa perfectamente con la imagen que tenía de este personaje.

Diana me ha gustado mucho, su arrojo, cómo se contiene delante del rey y de la reina, y su resolución a hacer su voluntad, pero claro, el rey es mucho rey. Es una protagonista a la medida de Bey, una cazadora en toda regla.

La ambientación también ha conseguido que el ritmo de la novela no decaiga; ese comienzo en el norte, el viaje, una parte fantástica y donde Bey y Diana están obligados a conocerse, y ya en Londres donde todo el afán protector de Bey sale al exterior.

Solo hay un detalle que no me ha terminado de encajar y es el personaje de De Couriac, creo que su manera de actuar y sus razones están un poco forzadas. Sin embargo, D'Eon me ha encantado.

En resumen, una novela muy entretenida, bien escrita y con la que disfrutar de esta peculiar familia.

Almudena

miércoles, 22 de abril de 2015

Sin salida, Pamela Clare

Sigo leyendo esta fantástica serie de Pamela Clare. Cada vez estoy más enganchada y ninguna entrega me ha decepcionado todavía.

Natalie dejó atrás el sufrimiento del Katrina para trasladarse a Denver y entrar a formar parte Denver Independent. En un viaje a Mexico, su autobús es asaltado, varios periodistas son asesinados, y ella, es secuestrada por los Zetas.

En una pequeña aldea abandonada escuchará los gritos de su compañero de celda, otro norteamericano, que le ha robado cocaína a los Zetas, o eso es lo que ellos creen. Zach, ex marine, espera la muerte a manos de ese cruel zeta, hasta que escucha a una compatriota en la celda de al lado. Ahora el objetivo de Zach es mantenerse con vida y hacer lo posible por sacarla de ahí, con vida. La experiencia de Zach, la fuerza de voluntad de Natalie, mucha pericia y una dosis de buena suerte conseguirá que puedan escapar. Deberán cruzar el desierto para adentrarse en tierras norteamericanas y conseguir despistar a sus perseguidores.

Zach es un personaje que encandila, a pesar de ser torturado, mantiene la cabeza fría y no dudará en sacrificarse y hacer lo que sea para salvar a Natalie. Es un hombre de honor, íntegro, roto por dentro tras lo ocurrido a su unidad en Afganistán, pero también juguetón y cariñoso con Natalie. Ella es toda una señora sureña; con carácter pero dulce, lista, entregada, dispuesta a llegar hasta el final en sus investigaciones y decidida a hacerle ver a Zach que es un buen hombre. Son una pareja con una gran tensión sexual, explosiva pero que encajan a la perfección. Son perfectos el uno para el otro.

Lo acontecido durante su cautiverio y su viaje por el desierto me ha conquistado por completo. Parecía como si estuviera allí; he sentido ese calor pegajoso, he imaginado a los escorpiones, arañas y serpientes, a los transportadores de drogas, pero también como dos personas perdidas y solitarias encontraban a su compañero de vida. Aunque los peligros aún no han acabado, Natalie sigue en peligro, y Zach deberá aceptar la ayuda de Matt, Julian y Gabe para protegerla.

Tras leer solo una novela de esta autora ya se sabe que te vas a encontrar con un protagonista, o los dos, con un pasado difícil y aún sin superar, con escenas de cama algo subiditas de tono y una trama muy bien trabajada. Esta novela no es una excepción, me ha encantado. Desde los protagonistas, la trama, que es interesantísima, la ambientación (ese cruzar del desierto es fantástico) y el pasado de los dos personajes tiene alguna sorpresa que no esperaba. La aparición de los protagonistas de los libros anteriores siempre es de agradecer y los diálogos están llenos de humor.

Una novela muy buena, con un trasfondo difícil que la autora sabe explicar sin explayarse pero que nos recuerda la cantidad de muertes que, hoy en día, siguen sufriendo gran cantidad de mujeres.
Me ha encantado de principio a fin.

Almudena

lunes, 20 de abril de 2015

El libro de la vida, de Deborah Harkness

El esperado cierre de la trilogía iniciada con El descubrimiento de las brujas,una historia de amor que combina magia, ciencia y literatura con una gran dosis de suspense.

Tras viajar en el tiempo con La sombra de la noche, la historiadora y bruja Diana Bishop y el genetista Matthew Clairmont vuelven al presente para hacer frente a nuevos problemas y a viejos enemigos. Pero la amenaza real todavía está por llegar y, cuando lo hace, la búsqueda del manuscrito identificado como Ashmole 782 y sus páginas perdidas cobra mayor urgencia.

En casas ancestrales y laboratorios universitarios, haciendo uso de conocimientos antiguos y de la ciencia moderna, desde el campo hasta los palacios de Venecia, la pareja al fin conocerá lo que las brujas descubrieron hace siglos.

Desde que leí la primera entrega de esta serie sabía que no podría dejar de leer las siguientes. Con el libro de la vida culmina la aventura de la doctora Bishop, una bruja, y el profesor, Mathew Clermont, un vampiro. Diana y Mathew además de ser pareja están dispuestos a enfrentarse a lo que haga falta para defender una relación entre una bruja y un vampiro, algo que está prohibido por la Congregación. La asamblea formada por vampiros, brujos y daimones y la encargada de impartir justicia.

Tras una breve estancia en Francia, Diana y Matthew se dirigen a Madison, a la casa de Diana. Allí estarán más seguros que en Sept-Tours, además, así se alejan de Baldwin, jefe de la casa Clairmont tras la muerte de Philippe y hermano de Mathew. Baldwin es un vampiro frío, duro, y poco amigo de Mathew pero también es responsable y protector, aunque no siempre de las personas adecuadas. La tensión entre Matthew y Baldwin es insostenible y Marcus, hijo de Matthew y líder de los Caballeros de Lázaro le plantea crear un vástago de la familia. ES como una rama independiente que no tendría que obedecer a Baldwin y el líder sería Mathew.

Sigue su búsqueda de El libro de la vida. Tras su viaje al pasado saben que le fueron arrancadas 3 hojas. Una de las hojas está en su poder, pero aún necesitan las dos restantes. Su principal objetivo es encontrar esas hojas, mientras Mathew y Miriam siguen estudiando el perfil genético de las criaturas. De forma sorprendente para todos Diana está embarazada, algo que no creían posible entre una bruja y un vampiro. La seguridad de Diana es lo más importante para Matthew. 
A Madison llega Chris, amigo y compañero de Diana en Yale y un científico con mucha proyección. Tras hablar con él, Diana y Mathew deciden trasladarse a la universidad y centrarse en la investigación de la hoja del Ashmole 782. Consiguen averiguar con qué está creado el Libro de la vida. La mayor sorpresa no llega de la universidad sino la llegada inesperada de Jack, el niño que vivió con ellos en la Inglaterra del XVI. Jack es un vampiro, creado por Benajmin, hijo repudiado de Matthew, a quien le dirige la rabia de sangre. Encontrar y destruir a Benjamin se convertirá en el objetivo de Matthew y de toda la familia Clermont.

Matthew y Diana deben separarse, él debe ir a Nueva Orleans y convencer a los hijos de Marcus para que le apoyen como vástago, y Diana viaja hasta Londres para seguir la investigación sobre las hojas perdidas. Poco antes del nacimiento de los gemelos se reencontrarán en Londres.

En esta entrega conoceremos también la historia de Ysabeau, la madre de Mathew y la razón por la que Mathew y todos sus descendentes posean la rabia de sangre. Descubrimos que el verdadero enemigo es Benjamin, su obsesión con El libro de la vida ha costado bastantes vidas, incluidas las de los padres y la tía de Diana, y de unas cuantas brujas más. Nox y Gerbert, los que parecían el antihéroe de la novela, son unos subalternos de Benjamin. La acción y tensión de la batalla final está muy lograda.

Un final a la altura de las otras dos entregas. Con alguna sorpresa y un variopinto grupo de personajes que a mí me ha encantado. Si bien es cierto que me ha dejado algo sorprendida ese no final para Gerbert, me había esperado algún tipo de venganza, así como algún que otro pequeño cabo suelto que me ha sorprendido porque podía haber dejado una novela redonda.

Diana y Mathew son dos personajes complejos, muy diferentes pero que se compenetran a la perfección, así como los gemelos, que sin ser protagonistas aparecen en momentos puntuales pero muy relevantes. La autora no ha caído en la técnica fácil de intentar conquistar aun más al lector con dos bebés, no, los protagonistas son por encima de todo, Diana y Mathew.

El conjunto de personajes secundarios es igualmente muy interesante, por parte de los vampiros: Marcus, Gallowglass, Baldwin, Fernando (ese sí que es un vampiro encantador), Miriam y Jack, al que pensaba no salía en esta entrega. Y por parte de las brujas: Sarah, el aquelarre de Madison, así como una de las brujas de la Congregación que dará más de una sorpresa.

Me ha gustado mucho esta novela, la autora escribe fantásticamente bien y la traducción es impecable. Aunque debo reconocer que para mí a esta entrega le sobran algunas páginas. Hay momentos en que el ritmo se ralentiza y suceden pocas cosas, pero hay varios hilos abiertos y las referencias al pasado consiguen que siguiera leyendo con ganas de llegar al final. En esta entrega hay menos referencias históricas y descripciones, se centra más en los personajes y en la historia en sí.

Almudena

sábado, 18 de abril de 2015

Quimera, de Teresa Cameselle

Novela ganadora del V Certamen de Novela Romántica Vergara-RNR

Quimera es una novela romántica histórica ambientada en la última década del siglo XIX.

Un grupo anarquista pretende atentar contra la familia real. El marqués de Brandariz es el encargado de descubrir quién está detrás de la conspiración. Su mano derecha en esta tarea es Jorge Novoa, diplomático herido en las revueltas de Melilla que fingiendo divertirse en la capital durante su forzada convalecencia, hace las labores de espía infiltrándose en tabernas y persiguiendo a los secuaces del conspirador.

Mariana Montalbán quedó huérfana a la edad de quince años y abandonó su San Sebastián natal para irse a vivir a Madrid con sus tíos. De familia acomodada, su situación ha pasado a ser precaria en exceso ahora que su tío ha fallecido y están solas su tía y ella. Es por eso que pide ayuda al marqués de Brandariz quien en su día fue gran amigo de su padre. El marqués le encarga una misión, aunque tan solo lo hace para tener la excusa de poder darle dinero para que su tía y ella puedan tener una vida más acomodada.

Mientras que Jorge y Mariana desempeñan sus respectivos trabajos, sin poder evitarlo surge entre ellos una intensa atracción que viven entre peligros e intrigas.

Es esta una novela romántica muy bien documentada y ambientada. El periodo de tiempo en el que transcurre la historia me ha resultado de lo más atrayente, entre otras cosas por la época elegida, pues la autora presenta un escenario poco o nada explotado dentro del género romántico, algo que le agradezco en el alma.

Quienes hayáis leído algo de esta escritora ya sabréis que escribe de maravilla, pero para aquellas que no conozcáis su pluma os aseguro que «Quimera» es una historia que está muy bien escrita e hilada.

Los tempos de trama y romance se manejan de forma excelente y los personajes, protagonistas y secundarios, están muy bien perfilados y resultan totalmente creíbles.

Mariana y Jorge no tienen un romance tormentoso lleno de reproches y malentendidos, no. Lo suyo es una historia de sentimientos y emociones, sencilla, pausada, dulce, sincera y romántica que nace al calor de los momentos tiernos y las palabras bonitas, con escenas de amor llenas de pasión y ternura.

Por si os resulta esclarecedor os contaré (y habrá quienes me lo hayan «oído» decir antes en referencia a otros libros) que esta novela la he «visto» en mi mente como una película. A medida que iba pasando páginas se iban creando en mi cabeza fotogramas tan vívidos como si estuviera asisitiendo a la proyección de un film. Es cierto que leyendo siempre imaginamos lo escrito, pero algunos libros «especiales» por la maestría de su autor, tienen la capacidad de crear en la mente «imágenes de cine», y este ha sido el caso de esta novela.

A las amantes de los epílogos os diré que «Quimera» cuenta con uno precioso. A mí, que no soy, en general, proclive a ellos, me ha llegado al corazón por la sensibilidad con la que está escrito el tema que trata.

Esta novela me ha gustado mucho, mucho.

 

viernes, 13 de marzo de 2015

Cuando pase la tormenta, de Lucía de Vicente

Mary Mantley es la hija del coronel Jonathan Mantley y de una gaditana que murió un mes después de que ella naciera. Debido al trabajo de su padre, Mary pasa mucho tiempo en casa de los "tíos" Thomas y Margareth, los mejores amigos de Jonathan. Crece junto a David, el hijo de estos y doce años mayor que ella. Mary adora a David y le sigue a todas partes, a pesar de que él la rechaza porque cree que robó el amor de su propia madre y el de la madre de Mary, para quien era como su hijo.

Thomas Silkford es el dueño de una gran editorial muy importante en Londres, propietario de una gran fortuna y está empeñado en que su hijo siga sus pasos periodísticos y herede la empresa. Sin embargo David tiene otros planes para su futuro y la distancia con su padre cada vez es mayor. Lo que realmente quiere David es alistarse en el ejército, como su adorado Jonathan, el padre de Mary. Después de una fuerte discusión entre padre e hijo, estos se distancian y no vuelven a dirigirse la palabra en años. Así, David pasa a ser el protegido de Jonathan y Mary la de Thomas. Debido a esto, David y Mary cada vez se guardan más rencor.

Pasados los años, el padre de Mary muere estando de servicio en una misión en Oriente Medio y Thomas se convierte en el tutor legar de la chica, quien termina sus estudios de periodismo y se convierte en una gran fotógrafa, siendo la encargada de realizar los más importantes reportajes gráficos de una de las revistas de la imponente editorial Silkford.

Por su lado, David, siguiendo los pasos de Jonathan, entra a formar parte del servicio secreto de Londres, ganándose una gran reputación entre sus compañeros y los altos cargos del MI6.

A punto de cumplir setenta años, Thomas Silkford hace una serie de descubrimientos que le obligan a tomar determinadas medidas y que hará que Mary y David, que llevan años sin dirigirse la palabra, se vuelvan a reencontrar.

Cuando ambos se reconocen en el aeropuerto de Kenya, los dos rechazan continuar trabajando juntos, pero cada uno tiene un motivo de peso para seguir las instrucciones de Thomas. Lo que ninguno de los dos sospecha es que Thomas, además, tiene otro objetivo.

Poco a poco, la convivencia y el pasado oscuro que cada uno de los protagonistas arrastra, provoca que entre ellos vaya creciendo la admiración por el otro en primer lugar, la atracción física después y el amor.

Todo ello, ambientado en su mayor parte en Kenya, con unas descripciones maravillosas de los animales, la gente y los paisajes que no se hacen pesados ni académicos en ningún momento.

Los personajes están muy bien creados, con personalidades perfectamente creíbles y diálogos ingeniosos, animados y profundos en muchos casos que hacen que la novela no pierda el ritmo ni el interés del lector en ningún momento.

La idea de introducir al principio de cada capítulo una parte del diario del coronel Mantley y cómo va descubriendo los planes de los altos cargos, así como el horror que estos le producen, me parece fantástica y hace que entienda la magnitud del problema mundial sin necesidad de crear todo un documento sobre leyes, naciones y planes de destrucción largo y tedioso que, de esa manera, podría resultar absolutamente inverosímil. De esta forma, hasta me he creído a pies juntillas que se esté planeando una guerra mundial.

El final me parece precioso y el epílogo, para mí que soy una amante de ellos, me ha encantado.




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Desde hace años he sido una lectora infatigable de Wilbur Smith. Con nadie como con ese escritor he conseguido conocer lugares exóticos y sorprendentes, disfrutar de la magia de viajes increíbles, soñar mientras miraba una puesta de sol o fantasear con aventuras repletas de peligro.

No, no, tranquilas que no me he equivocado de reseña. Lo que sucede es que en ocasiones tenía que ir al principio y leer el nombre de la autora de «Cuando pase la tormenta», porque a cada paso que daba en la novela, en cada capítulo, en las descripciones, pensaba que me habían cambiado el libro. Me parecía increíble estar leyendo una novela tan bien ambientada y poder ver, a través de sus páginas, el embrujo de Kenya.

Los personajes son de lo mejorcito, empezando por Tom Silkfor, un sujeto autoritario que siempre ha mantenido a todos bajo su control pero que, durante la novela, le vamos descubriendo como un hombre con ternura (escondida, sí, pero ternura y amor a los suyos).

Mary Mantley, la protagonista, es una de esas mujeres que a muchas nos gustaría imitar: decidida, valiente, arriesgada, con cierta dosis de ironía, capaz de montar a caballo o hacer puenting. Y encima fotógrafa profesional de las buenas. Aunque no es oro todo lo que reluce y la muchacha tiene también sus problemas, dudas y miedos, escudados tras el nombre de René, un desgraciado que hace de su vida un infierno. Casualmente por eso, Mary no sabe lo que es sentir el sexo como una liberación.

David Silkfor ha sido durante mucho tiempo agente del MI6. A todos los efectos está retirado de la Agencia, tiene un negocio de safaris en Kenya a medias con su amigo Dann y no ha vuelto a tener contacto con sus antiguos camaradas. A todos los efectos, ya digo. Porque en realidad, un espía nunca deja de serlo por mucho que lo intente. Es un hombre atractivo, duro como el pedernal, no quiere compromisos con mujer alguna, se niega a llevar a una dama en sus safaris y, además, hace tiempo que no se habla con su padre.

Me ha gustado el modo en que la autora ha ideado la estructura de la novela, comenzando los capítulos con proverbios africanos y, por otro lado, con el diario del padre de Mary, en el que nos va contando el complot existente.

Las escenas de sexo estupendas y narradas con un estilo inmejorable y una delicadeza exquisita.

Excursiones, caza ilegal, corrupción, animales en libertad, fotografías, hoteles de lujo, tiendas de campaña, amaneceres magníficos, los ruidos nocturnos de la selva... Si alguna vez habéis soñado en viajar a Kenya esta novela es un primer paso.

Como dice la propia autora: «Cualquier persona que haya estado alguna vez en ese país, soñará el resto de sus días con regresar. Kenya es inolvidable. El espíritu de Africa se cuela en el alma del viajero...»

Y yo sueño ya con leer la siguiente novela de Lucía de Vicente.

Este es uno de los mejores libros que he leído en lo que va de año. Quien no lo haya leído aún creo que está tardando. Es un placer la historia, una gozada la ambientación, fantásticos los protagonistas y una delicia la narración y la escritura.

  

viernes, 27 de febrero de 2015

Sinfonía inacabada de ti y de mí, Lucy Robinson

Desde niña, Sally Howlett está enamorada de la ópera, pero por indicación de sus padres, que expresamente le indican que se olvide de nada que tenga que ver con ese arte escénico, ha tenido que renunciar a hablar de ello con nadie. Es por eso que el amor y la pasión que Sally siente por este género, es su más profundo secreto.

Con ella, sus padres y su hermano, vive su prima Fiona, una niña huérfana cuya pasión es el ballet. Las dos pequeñas se crían como hermanas y son las mejores amigas. Años más tarde se independizan y viven juntas y trabajan las dos en la Royal Opera House, Sally como sastra y su Fiona como bailarina. 
Todo es maravilloso para Sally, porque a pesar de que canta a escondidas y a nadie hace partícipe de su afición, vive por y para la ópera y rodeada de su esencia.

La compañía lírica viaja a Nueva York y es allí donde Sally y toda su vida cambia para siempre. Cuando regresa a Londres vuelve con un corazón roto y una solemne promesa por cumplir: matricularse en la escuela de ópera.

Me llamó la atención este libro porque la ópera me apasiona, y aunque el único conocimiento que tengo de este género es el placer infinito que me produce verla y oírla, cuando veo o escucho la palabra «ópera» ya se despierta mi curiosidad. Así que al leer la sinopsis de este libro, no me quedó más remedio que leer la novela.

Nada más empezar la lectura, ya nos damos cuentas de que va a ser un libro de esos que se viven en presente y pasado. Los capítulos se suceden avanzando en el tiempo real y rememorando lo que pasó ayer. Todo lo que envuelve el presente está sujeto y relacionado con lo que ocurrió. Los personajes protagonistas de la historia de amor son Sally y Julian, pero la novela es mucho más que su romance y sus vivencias, y los personajes son también muchos otros además de ellos.

Algo pasó en Nueva York y muchos de los actores de la trama han roto las relaciones que había entre ellos a consecuencia de lo que quiera que sea que ocurrió. Poco a poco vamos viendo entrar nueva gente en la vida de Sally que la ayuda a seguir adelante, a madurar, a crecer como persona, a creer en sí misma, a afrontar sus miedos y sus anhelos. Al mismo tiempo se reencuentra o enfrenta con su gente del pasado, gente a la que quiso y a la que aún quiere o desprecia. Ahora, por ejemplo, odia a Julian, un héroe romántico adorable y maravilloso, pero que tal y como están las cosas en el presente y como se empieza a ver que estuvieron al final en el pasado, todo está ahora en su contra. Pero ayer lo amó hasta la locura y lo dejó ir…

Algo muy original de la novela y desde mi punto de vista todo un acierto, es que está escrita como si fuera una ópera. Comienza con la obertura y se va desarrollando en actos y escenas. Como muchas de las óperas, la trama va transcurriendo como una tragicomedia. Tiene bastantes golpes de risa y mucha pena y desventura también, por lo que te preguntas si al final la historia va a acabar como «el rosario de la aurora» o van a ser felices para siempre.

No soy lectora de chick lit. La verdad es que hasta ahora, todo lo que he leído de este género, que no ha sido mucho, no me ha gustado y más de un libro me ha parecido una soberana estupidez, pero esta novela, aun sabiendo que pertenecía a este género, he querido leerla y estoy encantada de haberlo hecho. Ahora es cuando comprendo a las defensoras del chick lit inglés alabar las peculiaridades de este tipo de literatura. Y es que novelas como esta, con trasfondo, con trama, sustancia, personajes trabajados y buena escritura, yo las leería encantada de vez en cuando.

Es este un libro divertido y conmovedor que encierra entre sus páginas, además, el drama y la sensibilidad que contiene la ópera. Cuando acaba, cuando cae el telón, sientes que has disfrutado de una historia diferente, pero que en este caso, además, ha venido acompañada de una banda sonora magnífica. Me ha encantado esta novela.

NOTA: Los personajes, al final del libro, tienen que representar La Bohème, una ópera que he visto tres veces, que fue la primera ópera a la que asistí y que quizá por eso la adoro, así que no voy a contaros cómo hemos vivido mi imaginación y yo la última escena: los pelos como escarpias.


 

jueves, 26 de febrero de 2015

Tantas razones para decirte que no, de Sara Tessa

Mis razones para decirte que no: Supe que eras peligroso desde el primer momento en que te vi. Eres un rico y fascinante ejecutivo con gustos sexuales extremos. Eres ambiguo y reacio a embarcarte en cualquier relación sentimental. Sé que va a ser otra historia fallida. 
Mis razones para decirte que sí: A pesar de mí misma, despiertas sensaciones y emociones a las que querría oponerme con todas mis fuerzas. El sexo es increíble, y a la vez turbador; me llevas a límites que nunca pensé que traspasaría. Se ha desatado entre nosotros una pasión incontrolable... y no sabemos a dónde nos arrastrará.

Opinión:

Tantas razones para decirte que no es una de esas obras que dudo pueda dejar indiferente a nadie. Sus protagonistas arrastran un pasado sentimental duro, complejo y ciertamente dramático. El de Sophie se nos muestra al comienzo de la novela, de hecho la trama arranca cuando la joven ha decidido dar carpetazo a la última relación amorosa virulenta que le ha tocado sufrir y regresa a Nueva York, donde pretende volver a tomar las riendas de su vida. Reanudar sus estudios universitarios, mientras trabaja y vive en una habitación del negocio de su hermano, será el primer paso hacia su nueva vida. 

Sophie es la encargada de controlar las entradas y salidas de los coches en el parking-garaje de su hermano y será allí donde conozca al ejecutivo Adam Scott que, como no podía ser de otro modo, le resulta tan intrigante como atractivo.

A sus ojos el señor Scott se revela metódico y frío pero también misterioso e intensamente sensual. Es un hombre con éxito, seguro de sí mismo y ciertamente peligroso, pero Sophie se siente irremisiblemente atraída por él. Tanto, que a pesar de su pasado y de todos sus intentos por mantener las distancias, le resulta imposible resistirse, cede a la tentación, y se acuesta con él. 

A partir de ese punto arranca la narración de una historia compleja, con encuentros sexuales de escabrosa catadura y con revelaciones impactantes, algunas realmente amargas. Pero por muy dramático que la autora me haya presentado el pasado de Adam Scott, y que Sophie afirme estar enamorada. Por mucho que ahora parece que se ha puesto de moda las prácticas sexuales sadomasoquistas como si fueran lo más de lo más, y que se me intente convencer de que el protagonista está sufriendo un calvario por ser cómo es. Por mucho que se me diga que lo último que quiere Adam es hacer sufrir a Sophie y que acaba enamorado de ella hasta las trancas. Y que hay muchas clases de amor. Y que esto es lo que buscan las lectoras. Y que… Lo siento, pero si se anda buscando una novela romántica esta no lo es; solo el comienzo y el final de esta obra corresponden a una historia de amor. De hecho, en mi modesta opinión, sus protagonistas lo que están viviendo es una relación tormentosa y tóxica, con una buena cantidad de encuentros sexuales. Dicen que “hay amores que matan” y la relación de sus protagonistas va más bien por esos derroteros. El título me parece de lo más acertado. Atracción sexual primitiva la hay y habrá parejas que se mantengan gracias a ella, pero amar a alguien es otra cosa bien distinta. Y el que no conozca la diferencia a mi entender tiene un serio problema.

Resumiendo: “Tantas razones para decirte que no” no es una novela romántica, por mucho que su comienzo y su final lo sean. Lo que no quita que sea una obra intensa, erótica, que sacude y perturba, basada en una relación de pareja.

La crítica del libro acaba aquí, no obstante, y por aclarar términos puesto que esto es un blog de novela romántica, hacemos la siguiente anotación para quien le pueda interesar:

Este libro dista mucho de ser novela romántica aunque quiera parecerlo. 

Spoiler

Por poner dos ejemplos:

Tantas veces como rompen, tantas como él busca la compañía de sus prostitutas
Hay escenas sexuales fuertes (incluido un trio con otra mujer, aunque él no la toca) pero una de esas escenas más que fuerte es, a mí modesto entender, una agresión brutal. Y lo opino yo y hasta el protagonista masculino, fíjate tú cómo será.

Fin del Spoiler
.
Cualquiera puede escribir lo que le dé la gana. Y cualquier persona mayor de edad puede leer lo que le apetezca. Pero en este tipo de libros lo que se nos está vendiendo como amor, en realidad son relaciones tormentosas, agresivas y obsesivas donde la mujer, una vez más, se convierte en ese ser absurdo que consiente cualquier maltrato con la pobre excusa de que ama a ese hombre con toda su alma. Que no, que eso no es amor. Y me encabrona sobremanera que me lo vendan como si lo fuera, pero aún más me aterroriza la influencia que pueda tener en alguien que sea demasiado joven y vulnerable.

 

domingo, 22 de febrero de 2015

Mascarada a la luz de la luna - Jude Deveraux

Libro 3º de la trilogía ambientada pueblo de Edilean (Virginia).

Hacía siglos que no leía a Jude Deveraux, pero leí el primer libro de esta trilogía y me apeteció el segundo, así que lo leí y estaba como loca esperando el tercero. No es que sean la octava maravilla del mundo, pero es novela romántica de la de toda la vida y esa es la que yo leo. Así que tan contentita me fui a por este tercero.

Sophie Kincaid ha pedido ayuda a su amiga Kim para poder abandonar su pueblo y refugiarse durante una temporada lejos de todo y de todos los que la conocen. Se supone que el lugar donde vive su amiga y donde le ha ofrecido trabajo y alojamiento, es la quintaesencia de los bellos sitios y la gente fantástica, sin embargo, lo primero que le sucede cuando aún no ha llegado ni siquiera a las lindes del pueblo, es que un desaprensivo con un deportivo casi la arrolla. Quien conduce el vehículo no es otro que el doctor Reede Aldredge y ni siquiera se entera de que casi se la lleva por delante. Cuando la chica llega al pueblo y se encuentra con él, se esfuerza en dejar bien claro delante de todo el mundo lo que piensa del doctor y de paso le da un buen escarmiento. Los habitantes del pueblo que están un poquito hasta el moño del mal carácter y humor del médico, se ponen de parte de la chica. Pero cuando Reede, que es el hermano de Kim, se entera de que el trabajo que esta le ha ofrecido a su amiga es con él y el pueblo ve que esa chica tan dulce puede hacer que el doctor cambie, todos se confabulan para que Sophie no se entere de que quien casi se la carga es el médico para el que va a trabajar.

En las primeras páginas de la novela, quizá el primer cuarto de libro, la relación entre la pareja es por teléfono, a base de mensajitos y en una fiesta de disfraces... y así es como se solventa el hecho de que la chica no sepa quién es él. Durante este tiempo en el que ambos se van conociendo e incluso viven una aventura la mar de rocambolesca y muy poco realista o creíble, la verdad es que estaba disfrutando de la novela, pero en un momento determinado, a la autora se le debieron cruzar los cables o yo qué sé lo que estaba pensando. Lo cierto es que se dedicó a divagar y a contarnos la vida y milagros de todos los habitantes del pueblo, y por si estos no fueran suficientes, empezaron a aparecer personajes: su antiguo novio, el padre del susodicho, una chica que busca empleo, una señora para hacer de cajera, un viejo que hace figuras de arcilla... ¡y la madre que parió a Panete!, y todos, de una u otra forma, se acoplaron a la historia.

La verdad es que llegado a este punto, y aunque los protas pululaban por allí, yo ya no sabía qué rayos me interesaba más, si las cuitas y circunstancias de los habitantes de Edilean o cómo demonios iba a terminar el romance porque, todo sea dicho de paso, el cortejo y el amor no iban... o iban muy flojitos y aguados. Pocas cosas pasan entre ellos, no se ve ni la química ni la física ni na de na, pero es que además, tampoco a sus propias historias personales les ves el futuro. Y a todo esto los habitantes del pueblo sin parar de entrometerse en la vida de la pareja y manipular todo lo que pueden: «que no pierdas a la chica, que es estupenda», «que el doctor es un amor, de verdad». Qué asco de pueblo, ni loca me voy a vivir allí, ¡panda de cotillas! Eso sí, bienintencionados todos, sólo faltaba.

En fin, que al final son felices y comen perdices, eso sí, de la manera más rara que me podía imaginar. Casi parece que la autora se ha liado (o lo ha liado) ella sola tanto, que después de cuatrocientas páginas ha tenido que tirar por la calle de en medio y poner punto y final. A mí me ha desilusionado un montón porque ha dejado hasta cosas sin respuesta o confusas, y aunque tampoco es que fueran importantes (puedo vivir sin saber esas chorraditas), si las metió en la historia, ¿por qué narices no las solucionó?

Por otra parte, ¿a santo de qué tanto misterio en los libros anteriores con la desaparición de la tercera amiga, dónde estaría y qué sería de ella? Parecía que nos esperaba una historia que nos iba a emocionar o sorprender al menos y... bah, no vale un pimiento, no es nada del otro mundo. Y las dos amigas ni siquiera hacen acto de presencia en esta última entrega, ¡ni por teléfono siquiera!

Sinceramente, este cierre de la trilogía es totalmente prescindible.

 

viernes, 20 de febrero de 2015

Si te quedas en Escocia, de Olivia Ardey


Carol Coleman se juega su trabajo si no es capaz de hacerse, en la subasta a la que tiene que asistir, con una pieza de arte que codicia un cliente de la galería de arte para la que trabaja.

Lord James MacLeod va a asistir a la misma subasta y para pujar por la misma pieza, pero en su caso es porque el deseado objeto forma parte del legado familiar y tiene un importante valor sentimental.

Unos días antes de que se celebre la licitación, Carol y James coinciden en un vuelo transoceánico. James sabe quién es ella, e incluso conoce muchas cosas de su vida, pero ella no sólo no sabe nada de él sino que ignora los motivos que mueven a James a acercarse a ella.

La fuerte atracción entre los dos, sin embargo, no es algo que James tuviera planeado, no obstante, está dispuesto a hacer frente a ello, a luchar por esa mujer que tan hondo le ha calado y a atenerse a las consecuencias derivadas de su engaño.

Carol, por su parte, lleva años luchando con unos sentimientos encontrados que se remontan a su más tierna niñez. Todo ello ha condicionado su carácter y su manera de encarar sus logros personales y profesionales. Es sincera y honesta y James le importa lo suficiente como para plantearse incluso perder en la subasta frente a él.

A la historia de Carol y James debemos sumar, como siempre que leemos un libro de Olivia Ardey, unos personajes secundarios la mar de variopintos que con sus idas y venidas alrededor de los protagonistas, nos van relatando también sus circunstancias y aventuras personales, algo que colorea y, supuestamente, ayuda a completar la novela.

Pero en «Si te quedas en Escocia» hay, además de la historia de amor de James y Carol, un hilo conductor sobre el que se asienta toda la novela que es, ni más ni menos, que los acontecimientos acaecidos en las trincheras de la Navidad de 1914 y las posteriores consecuencias devenidas de aquello. Y esto, contado a poquitos a lo largo del libro, junto con la parte sesuda y de documentación que ha hecho la autora, es lo que más me ha gustado y emocionado de todo el libro. Y, por supuesto también, la escritura de la autora y su manera de narrar y contar que, desde su primera obra publicada, ya dije que me entusiasma.

Es esta una novela en apariencia sencilla, con un romance repleto de atracción, química y deseo, salpicado de broncas, mentiras, malentendidos, encuentros y desencuentros y bonitos momentos románticos y tiernos.

La ambientación está cuidada, mimada y contada con la suficiente inteligencia como para hacerte ver el entorno y situarte a la perfección, pero sin abrumar ni agobiar con datos excesivos.

Tiene golpes de risa, la mayoría de las veces ofrecidos por el elenco de secundarios. Y son los secundarios, sus modos y su jerga, precisamente, los que en esta novela en concreto —porque en otras de esta autora siempre me aportan un plus— no han terminado de convencerme porque algunos de ellos me han parecido un tanto «chonis» o «spanish chick-lit», y lejos de aportarme las gracias y la tibieza o excelente contribución que siempre espero de ellos para redondear el libro, esta vez me han descolocado porque no me pegaba ni con la manera de escribir de la autora, ni con la calidez de la historia. Estoy segura de que esto va a ser sólo cosa mía, pero aún así, no podía dejar de decirlo.

Pero independientemente de los secundarios y de su papel, «Si te quedas en Escocia», como no podía ser de otra forma tratándose de un libro de una de mis autoras favoritas de la novela romántica española, me ha gustado mucho y me lo he pasado genial leyendo el romance y las aventuras y desventuras de Carol y James, paseando por Londres y Escocia y disfrutando de la buena y amena narración de Olivia Ardey.


 

domingo, 15 de febrero de 2015

Cómo seducir a un millonario, de Megan Mulry

Lady Abihail Heyworth no es para nada la típica heredera de la alta sociedad londinense. Ella prefiere dedicarse a ayudar a quienes más lo necesitan en lugar de alternar con la élite del mundo al que pertenece; de hecho, una buena parte de los últimos años se la ha pasado en el tercer mundo haciendo labores de voluntariado.

Después de poner punto y final a una larga relación con Tully, lleva una temporada en la que no para de pensar en el guapísimo empresario del mundo de la alta costura Eliot Cranbrook. En realidad, para todos e incluso para ellos mismos, son solo buenos amigos, pero ella siente que sus sentimientos empiezan a resultar demasiado románticos. Y no sólo eso, es que nota como cada célula de su cuerpo exige la atención personalizada y los cuidados amorosos de Eliot. Así que aprovechando que están en una playa paradisíaca debido a que es allí donde se acaba de celebrar la boda de su hermano, está dispuesta a solicitarle un beso... y lo que surja.

Eliot Cranbrook es un agresivo, exitoso y astuto hombre de negocios, dotado de una impecable e imponente presencia y un carisma y una personalidad arrolladora. Aunque pareciera que sus numerosos logros empresariales y sus frívolas relaciones con mujeres bandera son lo único que le importa, en su fuero interno sueña con una sincera y profunda relación amorosa como la que tienen sus padres. Desde el momento en el que Abigail ha entrado en su vida, Eliot no ha podido evitar sucumbir a ella. Sin embargo, conoce las circunstancias de la joven y es consciente de que deberá concederle tiempo, mostrarle el camino y esperara que sea ella quien comprenda lo que hay entre ellos y decida.

Ya desde el primer libro de la serie quedé prendada de esta autora. Esperaba con impaciencia la historia de Abigail porque desde que hizo su aparición me tenía intrigadísima. Cuando ya en libro anterior (en el orden que nos los han publicado aquí, porque en la realidad este es el cuarto y el último) se empezó a vislumbrar la feliz camaradería que existía entre Eliot y ella, estaba desesperada por leer su historia. Bueno, pues, no me ha defraudado para nada.

Para quienes no conozcan aún las características de la serie, voy a hacer un pequeño resumen: todos sus personajes pertenecen al mundo de la nobleza y/o a las altas esferas empresariales. La ambientación, como es obvio, se mueve en una órbita de hoteles y coches de superlujo, casas y mansiones soberbias, aviones privados e incluso castillos. Londres, Nueva York, Ginebra, París y Milán, entre otros, son los lugares en los que se desarrollan las novelas. Por supuesto trajes, zapatos y vestidos de ensueño, y en este libro concretamente, una impresionante lencería. Todo ello aderezado con abrasadoras escenas de amor y sexo escritas sin cursilería pero para nada obscenas.

Ahora que estamos situados podemos hablar un poco de la trama de esta novela. La verdad es que tampoco merece la pena contar mucho porque no estamos hablando de una historia trascendental, así que tan solo decir que Abigail es una muchacha diferente, que no encaja mucho en lo que se espera de una mujer de su condición social, un poco hippie, rebelde, sensible, desprendida, generosa y emocionalmente insegura. Su pasado amoroso marca en cierta forma su relación... y no es, precisamente, por con quien mantuvo un romance. En cuanto Eliot, es el típico protagonista divino de la muerte, que ama a la protagonista por encima de la luna y no tiene ningún reparo en confesárselo. Lo tiene todo para enamorar a la lectora del género: un físico que quita el hipo, cultura, conversación, ternura, sentido del humor, paciencia, intuición, es cariñoso, tiene cantidades ingentes de dinero... y mejor no hablar del tema "cama" no vaya a ser que nos suba la fiebre. ¡Este sí que es el hombre perfecto!

En esta novela volvemos a ver a los protagonistas de los libros anteriores, de hecho hay muchas escenas con ellos. También hace su aparición la madre de los cuatro hermanos que, por cierto, ha pegado un cambiazo que cuesta reconocerla. La autora, desde luego, nos da argumentos para explicar la transformación. Bueeeno, a mí tampoco es que me haya convencido mucho, aunque siendo un personaje secundario, no es que tenga mucha importancia.

El desenlace me ha resultado un poco largo debido a la escena innecesaria, desde mi punto de vista, que ha inventado la autora. Está claro que ha querido cerrar la historia de amor de la pareja y de paso cerrar la serie, pero a mí la clausura de la serie me ha sobrado por completo, porque ensombrece, en cierto modo, la historia de los verdaderos protagonistas. Bien es verdad que el final-final es de ellos, pero a mí me aguado un poco la historia.

Lo que más me atrae de Megan Mulry es su magnífica escritura. Me parecen fantásticos sus ágiles, frescos y divertidos diálogos; sus personajes, en general, están muy bien desarrollados; me gusta mucho la ambientación que, como ya he dicho en otras ocasiones, las historias de esta serie vienen a ser una versión moderna de la romántica de Regencia. Y para redondear unas lecturas ligeras y entretenidísimas, siempre, siempre nos regala un romance lleno de tensión sexual y emocional, muy sexy, picante, tórrido y muy romántico al mismo tiempo. Por cierto, de todas las historias de la serie, esta se lleva la palma en cuanto sexo fuertecito.

Recomiendo este libro y en general toda la serie porque me parece diferente, divertida, inteligente y refrescante.