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viernes, 17 de abril de 2009

La institutriz de Karen Ranney


Después de que una epidemia de cólera azotara la región escocesa donde vive Beatrice Sinclair, huérfana, empobrecida y sin perspectivas de matrimonio, se encuentra en la imperiosa necesidad de conseguir un trabajo que la sustente. Pocas son las opciones para alguien de su humilde condición y frágil estado, pero finalmente se dirige hacia el castillo de Crannoch para solicitar trabajo al duque de Brechin.
Sorprendentemente Beatrice se encuentra con que el duque no es otro que un niño de apenas siete años, falto de educación pero provisto de una enorme arrogancia, pese a su tierna edad. Cameron Gordon, el tío y tutor del pequeño, acaba contratándola como la institutriz de éste, pese al poco entusiasmo del duque-niño Robert.

El castillo de Crannoch resulta ser una antigua y austera propiedad, envuelta en una nube de oscuridad, misterio y casi...de terror. A ojos de Beatrice, el ambiente sofocante y deprimente es poco halagüeño y prometedor de la calidez y cuidados que requiere un niño de esa edad, aún y siendo titular de un importante título nobiliario.

Devlen Gordon es el primo de Robert. Es sencillamente un bribón y un mujeriego, cuyo único interés en la vida ha sido construir su propio imperio económico. Amasada una enorme fortuna, está concentrado en aumentarla. No hay hueco en su vida para las mujeres, salvo su amante de turno, pero los lazos entre ellos no implican ni mucho menos ningún tierno sentimiento.

Pero, curiosamente desde el principio siente una irreprimible atracción por la nueva institutriz de su primo, una muchacha seria, demasiado directa y de aspecto agotado, vestida casi en harapos, muy lejos del estereotipo al que está acostumbrado. Su primera reacción es huir de ella y cuando más rápido y lejos, mejor. Pero...el destino y la curiosidad, están en su contra, ya que cuando comienzan a suceder accidentes en el castillo de Crannoch, cuyo objetivo es el pequeño duque, Devlen debe intervenir alejando al niño y su institutriz del peligro.

Ambos son renuentes a rendirse a los sentimientos que comienzan a surgir entre ellos, pero a la vez son incapaces de obviarlos. Mas aún, ¿cómo hacerlo viviendo bajo el mismo techo? Además la sombra de un asesino está siempre presente y la duda sobre su identidad...¿quién sería el más beneficiado de la muerte de Robert? Para Beatrice es evidente que Cameron Gordon y por tanto el propio Devlen, pese a la calidez y cariño que aparenta sentir por el niño y los sentimientos que ella le profesa...

Primera novela de Karen Ranney en español, donde se conjuga hábilmente un ambiente oscuro, casi gótico y las intrigas propias de la regencia, eso sí, sin olvidar la historia de amor entre Beatriz y Devlen. Una de las características más interesantes del libro es que pese a que el núcleo de la historia, lógicamente gira entorno a la pareja protagonista, aparecen diferentes personajes cuyas personalidades y secretos se van desgranando a lo largo de la novela, de modo que ésta te absorbe totalmente.

La relación entre Beatriz y Devlen es sumamente atractiva, ya que por un lado están sus diferencias de clase y posición social, sus opuestas visiones y perspectivas en la vida, sin dejar de lado que la sombra del asesino se cierne sobre ellos. Devlen no busca de ninguna manera una esposa, Beatrice es consciente del abismo social entre ambos y que para Devlen ella no es más que una conquista más, una rareza en su vida. Pero aún así y todo ambos sucumben a sus deseos iniciando una relación que está destinada a ser efímera y sin promesas. A medida que la relación se va afianzando, se van produciendo cambios en sus sentimientos y vamos conociendo más de cada uno.

Una de las figuras más destacadas del libro, a mi parecer, es la de Robert el duque. Un personaje que me ha inspirado mucha ternura y ha arrancado unas cuantas risas. Un niño falto de cariño y atención, que pese a su temprana edad no olvida jamás su título, claro que de un modo altanero y arrogante. La relación entre Robert y Beatrice es preciosa, como van descubriendo el uno en el otro un vínculo común que transciende el lazo de “ Su Gracia” e institutriz.

Al empezar el libro tuve la sensación de que se trataba de una historia más ambientada en la regencia, pero enseguida cambié de opinión. La novela te atrapa con diálogos ágiles, con una narración fluida y descriptiva y con escenas eróticas de lo más sugerentes. Además me parece muy buena la manera en que la escritora profundiza en los sentimientos y pensamientos de los protagonistas sin recargar la novela ni ahondar insoportablemente en el dolor de los personajes. Al contrario lo hace con sensibilidad y con naturalidad de manera que puedes comprender perfectamente sus personalidades aunque no compartas su visión de los hechos.
Como punto negativo señalaría que el final me parece algo precipitado, ya que me habría gustado que estuviera un poco más desarrollado, pero aún así creo que dejará a más de uno con una sonrisa en los labios.


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